Los riesgos de un operativo militar de Occidente en Libia

Marzo 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee
Los riesgos de un operativo militar de Occidente en Libia

El Gobierno de EEUU ha enviado hacia Libia dos buques de guerra, el "Kearsarge" y "Ponce", con unos 2.000 soldados, con la misión de ayudar en las operaciones humanitarias y de evacuación.

Mientras Muamar el Gadafi continúa resistiendo y amenaza con un “nuevo Vietnam” si llega a darse una intervención militar occidental en el país, la comunidad internacional deshoja una margarita para decidir qué hacer frente al conflicto en Libia.

Mientras Muamar el Gadafi continúa resistiendo y amenaza con un “nuevo Vietnam” si llega a darse una intervención militar occidental en el país, la comunidad internacional deshoja una margarita para decidir qué hacer frente al conflicto en Libia.El presidente Barack Obama advirtió que Estados Unidos “tiene que tener plena capacidad para actuar y hacerlo rápidamente”, si la situación se acerca a una catástrofe humanitaria y dio órdenes para estudiar las opciones militares adecuadas, incluida la declaración de una zona de exclusión aérea. Las posibilidades de tal operación todavía son lejanas, pero si Libia continúa alejándose de la revolución tipo Facebook como las de Egipto y Túnez, y Gadafi sigue ejerciendo la violencia contra su pueblo, esta opción puede ser más real.Sanciones y embargosLa primera reacción internacional contra Gadafi fue la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada por unanimidad, que impuso sanciones a Libia, embargó las cuentas de la familia Gadafi, suspendió la venta de armas y ordenó la detención de los funcionarios libios que dejen el país. Luego, Libia fue suspendida de la Comisión de DD.HH. de la ONU y la Corte Penal Internacional anunció que investigará crímenes de lesa humanidad. Hasta ahora, las sanciones no han logrado resultado y el país parece encaminarse a una guerra civil. Ante el agravamiento de la situación, los rebeldes de Bengasi pidieron a la ONU decretar una zona de exclusión aérea para frenar ataques de Gadafi sobre las poblaciones que se han liberado de su dominio. La Fuerza Aérea de Gadafi es poderosa, con 18.000 aviones desplegados en 13 bases. Este es su activo más fuerte para conservar el poder. Lo más temible de esta arma del gobierno libio son los 30 helicópteros Mi-25 y Mi-35 rusos, y los cargueros de gran capacidad para el transporte de tropas y mercenarios. De acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, estos escuadrones de transporte son la parte más efectiva de la Fuerza Aérea libia, que esta capacidad de moverse a lo largo de la gran extensión del territorio y ha demostrado ser de gran utilidad para Gadafi. La fuerza del líder beduino no es el ejército de 50.000 hombres (la mayoría conscriptos), sino la guardia paramilitar de 20.000 hombres leales y suplementada por mercenarios de Chad y Níger.La oposición no puede trasladarse a lo largo de los 1.000 kilómetros de costa que separan Bengasi de Trípoli, ya que sería muy vulnerable a un ataque aéreo. La duda es si los rebeldes, por sí mismos, son capaces de derribar a Gadafi, o si la aviación y los bombardeos son instrumentos eficaces para sostenerlo en el poder. InconvenientesUna intervención militar extranjera plantea muchos inconvenientes. En primer lugar, daría a Gadafi un argumento magnífico para legitimarse ante su pueblo, alegando que existe un plan para quedarse con el petróleo libio. En segundo lugar, establecer una zona de exclusión de vuelo es en los hechos una operación de guerra. Para Estados Unidos, enfrascado en dos guerras en el mundo árabe, esto representaría involucrarse en otro conflicto contra un país musulmán, cuando tiene serios inconvenientes para mantener su intervención en Afganistán. El general James Mattis, comandante del Comando Central de Estados Unidos, se manifestó más escéptico: “Es un reto muy grande. Habría que remover las defensas antiaéreas para establecer la zona de prohibición de vuelo, así que no hay que hacerse ilusiones. Sería una operación militar, y no sólo decir que no vuelen en aviones”.A esto se agrega la negativa de China y de Rusia a una intervención en nombre de la ONU, lo cual significa que cualquier operación tendría que ser realizada por la Otan por fuera del marco legal y regulatorio de las Naciones Unidas. El Embajador ruso ante la Otan, Dmitri Rogozin, dijo que “si alguien en Washington está buscando un blitzkrieg (guerra relámpago) en Libia, es un gran error, porque cualquier uso de fuerza militar por fuera de la zona de responsabilidad de la Otan, será considerada una violación de la ley internacional. La prohibición a una fuerza aérea nacional o a la aviación civil de no volar sobre su propio territorio es una interferencia seria en sus asuntos domésticos”.La Liga Árabe, que suspendió a Libia, también rechazó cualquier posibilidad de intervención extranjera. Enormes obstáculosSegún un informe de la revista inglesa The Economist, “establecer la zona de prohibición de vuelo requeriría neutralizar las defensas aéreas libias, que incluyen 100 Mig-25 y 15 Mirage F-1 equipados con misiles soviéticos aire-aire y un arsenal de misiles tierra-aire rusos”. Para Shashank Josh, analista del periódico The Independent de Londres, “Gadafi tendrá que cruzar alguno de tres límites para que una coalición se decida a dejar de lado a la ONU: cometer una masacre enorme, intensificar los ataques aéreos o usar armas químicas. En la próxima semana es probable que Gadafi calibre su violencia para presionar las ciudades rebeldes alrededor de Trípoli, sin cruzar ninguna de estas líneas. Esto sugiere que el empate se puede extender”.Juan Gabriel Tokatlián, profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Torcuato di Tella de Buenos Aires, le dijo a El País que la intervención occidental “sería una idea descabellada porque nadie en la Liga Árabe, ni en la Organización de Estados Africanos, ni en los países del Magreb, ni en Medio Oriente, está solicitando acción alguna de Occidente y por lo tanto tendría una deficiencia de origen”.En segundo lugar, agregó, el alto costo que Estados Unidos ha pagado en Iraq y Afganistán, muestra que “sería absolutamente riesgoso iniciar una tercera acción militar en un país musulmán, porque esta acción aparecería con un sesgo anti islámico muy profundo”; y en tercer lugar, tendría unos problemas de improvisación muy grandes que llevarían a cometer errores garrafales, porque Libia es un país de un tamaño relativo importante con una población relevante. “Una operación de esta naturaleza exige planificación, organización, despliegue, no es la misión de estabilización en Haití, no es una misión humanitaria en Timor Oriental”. Por eso, Tokatlían cree que es muy improbable que Estados Unidos y una coalición de países, busque desplegar algún tipo de intervención militar, al menos no con el consentimiento de Naciones Unidas.Andrés Repetto, de Observadorglobal.com, sitio web especializado en análisis internacionales, se pregunta: “¿De qué me sirve decir que tengo todas las opciones si no ejerzo ninguna, cuando Gadafi sigue avanzando y nadie hace nada al respecto? ¿Realmente quieren que caiga Gadafi? Porque después los problemas se van a extender a Arabia Saudita”.El problema es que quien marca la agenda es la gente, y no los gobernantes. Tras años de apoyar a Gadafi y a todos los gobiernos monárquicos, dinásticos y totalitarios árabes, Occidente tiene problemas para decidirse, más cuando Alemania, Italia, Francia y Gran Bretaña, proveyeron el 80% de las armas que usa Gadafi contra su propio pueblo, sin hablar del poderoso armamento ruso. Por eso, según Repetto, “Obama y Europa están más nerviosos que los propios dictadores”.Fabián Calle, politólogo de la fundación Taeda y de la Revista DEF de Buenos Aires, cree que “una intervención militar Occidental en Libia complicaría todo. Cualquiera de las dos opciones, una quirúrgica o una abierta y masiva como la de Iraq o Afganistán, generaría un descalabro mayor del que intentan evitar, porque además no podría pasar por la ONU porque los rusos están en contra”, pero “si Gadafi no cae en los próximos días, es posible que la OTAN y la Unión Europea se vean obligadas a tomar algún riesgo”, concluyó. Despliegue militar en el MediterráneoEstados Unidos ha destacado aviones y militares en su base militar de Suda, en la isla griega de Creta, en el sureste del Mediterráneo, dentro de un plan de preparación para una eventual misión en Libia.Así lo explicó en Atenas una fuente del Ministerio de Defensa griego. “Actualmente en Suda se encuentran seis aviones C-130 estadounidenses, dos C-160 alemanes y dos aviones de reconocimiento RC 135 estadounidenses” , informó la fuente. Un destacamento de 400 marines estadounidenses llegó el miércoles a la base de Suda desde EE.UU. para ser trasladado a buques de guerra en el Mediterráneo.“Estados Unidos no tiene tropas en Libia y se encuentra en estado de alerta”, indicó un portavoz de la embajada estadounidense en Atenas.Actualmente se encuentran desplegadas en el Mediterráneo fuerzas navales con 4 barcos de guerra estadounidenses, 2 alemanes, 4 franceses, 4 italianos y 1 chino. Gadafi golpea el frente de ZauiyaTanques enviados por el régimen libio rodean y entran en la ciudad de Zauiya, situada a 40 kilómetros al oeste de Trípoli. Entre tanto, fuerzas rebeldes tomaron ayer el enclave de Ras Lanuf y aseguran tener el control de Bin Jawad. La cifra de muertos durante los enfrentamientos en los alrededores de la ciudad oriental libia de Ras Lanuf, y en lo que rebeldes dijeron fue un ataque de las fuerzas de Muammar Gaddafi contra un depósito de armas alcanzó 26 personas. Por su parte, la batalla por el control de Zauiya y en dirección a la frontera tunecina, vivió ayer un nuevo asalto. Tropas leales a Gadafi han atacado con tanques y fuego de artillería barrios de la ciudad. Esta localidad es un frente clave en la guerra libia por su ubicación a las puertas de la capital, aún en manos del régimen, y por albergar una refinería. Al menos 35 carros de combate se han desplazado para tratar de sitiar la ciudad.

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