Llegó la hora para Chávez y Capriles, dos opuestos políticos frente a frente

Octubre 07, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Llegó la hora para Chávez y Capriles, dos opuestos políticos frente a frente

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el candidato opositor, Henrique Capriles, han intensificado sus críticas mutuas.

Mientras Hugo Chávez es de origen humilde, Henrique Capriles nació acaudalado. El primero es un viejo líder adorado casi religiosamente y el segundo, un fenómeno político que nadie anticipó. Perfiles.

Hugo Chávez, ¿político o redentor?El apoyo que el presidente Hugo Chávez Frías tiene en los sectores más populares de Venezuela es casi religioso. Y no es algo que se diga porque sí. Es más bien una explicación lógica de por qué se ha logrado mantener por casi catorce años en el poder, superando un cáncer, alterando la Constitución y manteniendo una política exterior que se basa en regalar dinero y petróleo a países como Cuba y Nicaragua, mientras en Caracas hay hasta cinco cortes de energía al día. El exdiputado Carlos Echezuría explica que ese fervor nacional por Chávez nace de un hecho muy simple: es un hombre popular, nacido en cuna de paja en el pueblo de Sabanetas. Echezuría explica que Chávez, de 58 años, es un hombre que superó las adversidades, llegó lejos y lo hizo apoyado en las enseñanzas de grandes figuras históricas y religiosas: Jesús, Simón Bolívar, Ernesto ‘Che’ Guevara. “Él creció y se superó creyendo en la igualdad, en la democracia. Ese tipo de filosofías calan muy hondo en la gente del común”, dice.Además de su origen humilde y la admiración por personajes claves de la historia si hay algo que influyó en Chávez fue su formación militar. La inició en los años 70, justo después de acabar la escuela. Durante 20 años se destacó como el mejor de su clase y rápidamente logró ascensos hasta llegar a comandante. Durante estos años su interés por la ideología política bolivariana se hizo voraz al punto que lideró en 1989 la creación del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 para enfrentar “al poder burgués”. En 1992, a la cabeza de este grupo de militares e intelectuales propinaría su primer gran golpe de impacto mediático: un intento de golpe de Estado en contra del entonces presidente Carlos Andrés Pérez.“El golpe de Estado fracasó pero Chávez logró una notoriedad increíble. No sólo asumió la derrota sino que lo hizo de forma elocuente, decidida y, lo más importante, frente a miles de televidentes que lo vieron como alguien que se atrevió a luchar por el pueblo”, dice Alonso Moliero, periodista caraqueño. “Él sabe venderse como alguien indispensable. Es un tipo extrovertido, lleno de gracia, que canta en las ruedas de prensa y que sabe hacer cómplice suyo a todo un pueblo”, agrega Moliero.Luego de salir de la cárcel por el golpe de Estado, la imagen de redentor de Chávez se fortaleció y ganó las elecciones para la Presidencia en 1998.Vladimir Villegas, analista político, dice que Chávez es un hombre que no huye de los enfrentamientos y eso hace que la gente piense en él como una suerte de mártir religioso.“Tiene muy claro que su proyecto de Socialismo del Siglo XXI está basado en el populismo. Él regala comida para ganarse al pueblo, a la base. También expropia empresas y todo para verse como el venezolano ejemplar”.Hace un año y medio recibió un duro golpe. Admitió públicamente que sufre de cáncer y, por primera vez, contempló irse del poder antes del 2031 como era su plan original. Pero, quienes lo conocen dicen que si algo se puede decir de Chávez es que no se rinde y que siempre sabe salir fortalecido de cualquier crisis que afronte.Henrique Capriles, obsesionado con ganarObsesivo. Disciplinado. Terco. Así describen a Henrique Capriles los que lo conocen. Dicen que él, nacido en Caracas y el único político que ha sido capaz de disputarle los votos para la Presidencia a Hugo Chávez en 14 años, es igual que un león cazando: no pierde de vista su objetivo hasta que lo tiene apresado entre la mandíbula.Andrés Isarra, quien trabaja en la campaña del exdiputado y antiguo Gobernador del estado de Miranda, al norte de Venezuela, dice que Capriles tiene una sola meta en su vida y es estar en el poder. “Por eso ni siquiera se ha casado. Se preocupa casi exclusivamente por la política, al punto de que las únicas mujeres con las que tiene contacto son las que van a sus mítines, pero su única amante es la política”, sentencia.Sus asesores y amigos cercanos dicen que cada minuto de su vida es dedicado a la campaña presidencial más reñida que Venezuela ha conocido en su historia reciente.Capriles, abogado de profesión, es tan terco que decidió que iba a enfrentar a Hugo Chávez a mano limpia y en su propio terreno: las bases populares. Isarra explica que el candidato opositor decidió recorrer el país de palmo a palmo, buscando quitarle votos a su contrincante, uno a uno. Desde febrero ha visitado 300 distintas localidades de su país. 269 más que Chávez, quien sólo ha podido ir a 31. Capriles, de 40 años, lleva su cuerpo al extremo. Ha llegado a recorrer hasta tres localidades en un solo día. Comiendo en el camino y cambiándose de ropa en las carreteras. El periodista Alonso Moleiro, quien conoce a Capriles desde el inicio de su carrera, dice que esto se ha convertido en un reto personal. Que más allá de vencer a Chávez en las urnas lo que quiere es llegar a la cima, porque está acostumbrado a ganar siempre.Ganó su primera elección popular a los 25 años, cuando resultó elegido como diputado al Congreso. Volvió a ganar a los pocos meses cuando se hizo presidente de la Cámara de Diputados y Vicepresidente del Parlamento, siendo la persona más joven que haya ejercido ese cargo. Ganó, también, en el 2000, sólo dos años después, la Alcaldía del municipio de Baruta con el 60% de los votos y en 2004 repitió, esta vez con un apoyo de 80% de los electores. Y volvió a ganar la Gobernación del estado de Miranda en 2008, cargo que abandonó para embarcarse en la búsqueda de la Presidencia. Adriana Villegas, quien trabaja en su campaña, dice que parte del interés de Capriles por gobernar Venezuela está asociado a los orígenes judíos de su madre, Mónica Cristina Radonski Bochenek, quien sobrevivió al Holocausto nazi de la Segunda Guerra Mundial. “No es tanto que él quiera fama, es que quiere luchar para evitar injusticias”, dice. Y agrega que por eso Capriles, que es miembro de una acaudalada familia caraqueña que tiene a su nombre medios de comunicación y salas de cine, trata de vivir una vida austera, alejada de la opulencia y que de allí que quiera que las bases populares de su país sean las que voten por él. Pero, hay quienes ven en Capriles incosistencias. Nicmar Evans, analista político, dice que Capriles es un “mal candidato con un buen programa”. Para Evans, a Capriles le falta todavía conocer los problemas sociales de su país.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad