Las elecciones en Brasil tienen aroma de mujer

Octubre 02, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Carol Delmazo y Edson Capoano | especial para El País, Brasil
Las elecciones en Brasil tienen aroma de mujer

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (c) acompaña a la candidata presidencial Dilma Rousseff , del partido de los trabajadores (PT), durante una marcha de campaña electoral.

Dos de las principales candidatas a la Presidencia en Brasil, cuyas elecciones se realizan este domingo, son damas. Un social demócrata es el tercero en lisa. Podría haber segunda vuelta.

Este domingo, la expectativa en Brasil no estará puesta en el ‘flu-fla’, ni en ninguno de los partidos de fútbol que tradicionalmente acaparan la atención de este país que gira alrededor del balón. No, hoy los reyes serán otros partidos: los políticos. Más de 135 millones de personas irán a las urnas para escoger sus líderes para los próximos cuatro años. Y de todos los juegos que se disputarán, sin duda el gran clásico será el que se jugarán tres candidatos que pujan por la Presidencia de la octava potencia económica mundial. Como ocurre en Colombia, los electores deben tener una buena memoria, o deben llevar un papelito con los números de los aspirantes de sus predilecciones. Y es que hoy los brasileños elegirán Presidente de la República y los gobernadores de los 26 estados (más el Distrito Federal, donde está la capital Brasilia). También escogen los diputados de las asambleas estatales, los 513 diputados de la Cámara Federal y deben votar para renovar dos tercios del Senado (57 asientos de 81). Es decir, todos los puestos legislativos y ejecutivos de nivel estatal y federal están en juego. Pese la cantidad de cargos en juego, la atención nacional está dirigida a la disputa por el principal puesto político de la Nación.El gobierno del presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, tras casi 8 años en el poder, cuenta con cerca del 80% de aprobación, según las encuestas más recientes. Esa herencia de popularidad quiso Lula legarla a su ex jefa de Gabinete y candidata oficial, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), el mismo de Lula. Y en parte lo consiguió, a pesar de la caída en las encuestas que la aspirante oficial ha mostrado en las últimas semanas.Hasta hace un mes, el triunfo de Dilma en primera vuelta era considerado casi seguro. La ventaja sobre el segundo postulante, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (Psdb), era de más de 20 puntos. En las encuestas del Instituto Datafolha de comienzos de septiembre, la candidata de Lula tenía el 51% de las intenciones de voto, contra un 27% de Serra. En tercer lugar, estaba Marina Silva, del Partido Verde (PV), con el 11%. Contando sólo los votos válidos, sin blancos o nulos, Dilma llegaba al 57%, lo que le garantizaría el triunfo en la primera vuelta (es necesario el 50% de los votos válidos más uno para no haber segunda vuelta). Sin embargo, se atravesó un huracán llamado Erenice Guerra. Y ahora los números son otros.El factor EreniceLa sucesora de Dilma como jefa de Gabinete, Erenice Guerra, dimitió hace dos semanas, tras verse involucrada en acusaciones de tráfico de influencia y soborno. Según el tradicional diario Folha de São Paulo, el hijo de Erenice, Israel Guerra, cobraba dinero para obtener préstamos del oficial Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes). La revista Veja divulgó otro escándalo de corrupción: Israel Guerra estaría favoreciendo negocios intermediados por una empresa de su hermano, Saulo Guerra. Erenice era asesora de Dilma cuando la candidata era jefa de Gabinete.Rousseff salió en defensa de Erenice y pidió que se concretaran las acusaciones. Dilma también afirmó que no se siente afligida por las denuncias y criticó a la oposición por “intentar crear lazos entre su campaña y varios hechos denunciados”, según ella, “para intentar frenar su campaña”. Las denuncias irritaron al presidente Lula, que ha criticado la prensa brasileña varias veces en las últimas semanas. El Presidente llegó a decir que “libertad de prensa no significa el poder de inventar cosas”.La oposición intentó explotar al máximo las denuncias. Poco tiempo antes, el social demócrata Serra acusaba a miembros la campaña de Dilma de estar tras del acceso ilegal a informaciones tributarias de integrantes del Psdb y de las de su hija. En términos electorales, nada cambió para él. Sin embargo, tras las denuncias que implicaban la ex jefa de Gabinete, Serra comenzó a escalar en las encuestas.La semana pasada, el Instituto Datafolha ya mostraba la caída del 51 al 49% de las intención de voto de Dilma. El sondeo del Instituto, divulgado el martes, 28 de septiembre, indicaba otro descenso del apoyo a la candidata oficial: del 49 para el 46%. José Serra mantenía el 28%, mientras la candidata Marina Silva ascendía del 13 al 14%. Al considerar apenas los votos válidos (sin blancos o nulos ni indecisos), Dilma tendría el 51%. Como el margen de error de la encuesta es de 2%, la candidata oficial estaría entre un 49 y un 53%, lo que no le aseguraría la victoria en la primera vuelta. Sin embargo, otro sondeo divulgado el jueves 30 de septiembre por el mismo instituto, muestra que Dilma logró frenar la caída: aparece con el 47% de la intención de voto, mientras Serra sigue con un 28% y Marina con el 14%. En ese caso, al analizar sólo los votos válidos, Dilma estaría con 52%.Ya en las encuestas realizadas esta semana por Ibope, Dilma aparece con el 50% de las intenciones de voto, contra un 27% de Serra y un 13% de Marina. Blancos y nulos suman 4%, los indecisos también: 4%. Los otros candidatos no logran 1%. Considerando sólo los votos válidos, Dilma estaría con el 55%, con la victoria asegurada en la primera vuelta.Los aspirantesDejando de lado las polémicas, el desafío está lanzado. Los brasileños tienen el deber de elegir el próximo domingo quienes van a dirigir el país desde el 1 de enero del 2011 hasta el final del 2014. Los tres principales candidatos ya pasaron por el Gobierno Federal de algún modo.Marina Silva, del Partido Verde (PV), fue Ministra del Medio Ambiente del gobierno Lula desde el 2003 hasta el 2008. Participó de la fundación del Partido de los Trabajadores (PT), pero salió en 2009, insatisfecha con los rumbos seguidos por la colectividad. Ejerce una oposición blanda al gobierno Lula. Parece ser la más beneficiada con las intenciones de voto que migraron de Dilma tras las denuncias. José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (Psdb), fue ministro de Planificación y Presupuesto entre 1995 y 1996 y luego ministro de la Sanidad desde 1998 hasta 2002, en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, también del Psdb. Serra también fue gobernador de São Paulo, el principal colegio electoral del país. Es el candidato de la oposición, aunque reconoce los avances del gobierno de Lula y no le hace ataques directos, pero utiliza las denuncias de corrupción de los últimos días.Dilma Rousseff (PT) es la candidata oficial. Fue ministra de Minas y Energía y después jefa de Gabinete del gobierno Lula. Es la responsable por parte de la creación y ejecución del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), principal proyecto de inversiones del actual gobierno. Si Dilma o Marina son elegidas, será la primera vez que Brasil tendrá una presidenta. Marina intensificó la campaña esta semana con la esperanzas de alcanzar una segunda vuelta entre las dos mujeres candidatas. Lo más probable, sin embargo, en caso de una segunda ronda el 31 de octubre, será un enfrentamiento entre Serra y Dilma. Si habrá o no segunda vuelta, sólo lo determinarán las urnas.Garantizan seguridadEl ministro de Justicia, Luiz Paulo Barreto, anunció en Brasil que 7.000 agentes de la Policía Federal, respaldados por 711 de la fuerza nacional de seguridad pública, apoyarán a las fuerzas de orden que cada uno de los 26 estados y el Distrito Federal dispongan para garantizar la seguridad durante las votaciones.Dicha fuerza y la Policía Federal actuarán bajo las órdenes del Tribunal Superior Electoral.Según Barreto, habrá un refuerzo de la presencia policial en los estados de Pará, Amazonas, Alagoas, Rio Grande do Norte y el Distrito Federal, de acuerdo con lo que pidieron los respectivos gobernadores. Los agentes de seguridad contarán con apoyo de las fuerzas armadas para transporte en lugares remotos y de difícil acceso, acotó el ministro.“La perspectiva es de una elección tranquila, con un clima de fiesta cívica, de fiesta ciudadana, que se realizará de manera pacífica”, aseguró Barreto durante una conferencia de prensa.Las eleccionesUnos 135,8 millones de brasileños acudirán hoy las urnas para elegir al presidente de la República, dos terceras partes del Senado y los gobernadores de los 27 estados. Además, para renovar la Cámara de Diputados y las asambleas regionales.A las elecciones se presentan 22.570 candidatos, de los que nueve aspiran a la presidencia, 171 al cargo de gobernador, 273 al Senado, 6.036 a ser diputados federales y 15.280 a diputados regionales.De haber segunda vuelta entre Dilma Rousseff y José Serra, aproximadamente la mitad de los votantes de Marina Silva estarían dispuestos a votar por el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña. De acuerdo con última encuesta de Datafolha, eso sería el 51% de los electores.

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