Las diferencias étnicas tienen a Bosnia como un país fracturado

Abril 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Agencias EFE y AP
Las diferencias étnicas tienen a Bosnia como un país fracturado

Sillas rojas ocupaban la calle principal de Sarajevo para celebrar el comienzo de la guerra (1992-1995). ‘La línea roja de Sarajevo’ fue el nombre dado a este acto, que recuerda a las 11.541 víctimas mortales del asedio a esta ciudad.

20 años después del inicio de la guerra en los Balcanes persisten las diferencias étnicas entre croatas, serbios y musulmanes.

Bosnia no ha podido recuperarse de la que guerra que enfrentó durante tres años a musulmanes, serbios y croatas. Veinte años después de la contienda más sangrienta en Europa desde la II Guerra Mundial, es un país fracturado por líneas étnicas, sin apenas capacidad para consensuar su pasado ni afrontar el futuro. Los dos entes autónomos que forman el país -el común de musulmanes y croatas, y el serbio- así como los tres pueblos, funcionan por su cuenta. Las instituciones centrales, las comunes de los tres pueblos, representan un conjunto de intereses que casi nunca coinciden, con una clara falta de cooperación que permita un funcionamiento eficaz del Estado compartido.“La guerra es todavía el elemento que domina en todos los acontecimientos de la sociedad de Bosnia-Herzegovina”, declaró a EFE el analista Sacir Filandra, decano de la Facultad de Ciencias Políticas en Sarajevo.El viernes pasado en Sarajevo, durante la conmemoración del inicio de la guerra, el alcalde de la capital bosnia, Alija Behmen, aseguró que “se estima que en Sarajevo murieron 18.000 personas, de ellos 1.600 niños, pero tenemos hasta ahora los nombres de 11.541. Los bosnios se desplazaron en silencio y sollozantes por la calle principal, depositando flores y regalos sobre 11.541 sillas dispuestas en filas aparentemente interminables. Recordaban como los serbios sitiaron Sarajevo durante 46 meses -11.825 días-, más tiempo que el sitio de Leningrado (hoy nuevamente San Petersburgo) durante la Segunda Guerra Mundial. Sus 380.000 habitantes se quedaron sin alimentos, electricidad, agua ni calefacción, mientras los serbios lanzaban un promedio de 330 cañonazos diarios sobre la ciudad.La divisiónAunque el lema formal de las principales estructuras políticas de Bosnia es avanzar para ingresar en la Unión Europea (UE), desde hace más de cuatro años, entre los políticos musulmanes, serbios y croatas no hay consenso sobre las reformas para un funcionamiento consolidado de las instituciones centrales de cara a agilizar el paso a la integración euroatlántica.Bosnia es uno de los países más pobres de Europa y tiene un 40% de desempleo; aún así, los temas sociales son secundarios frente a una clara agenda política nacionalista.El analista Momir Dejanovic, de la ONG Centro para una Política Humana, advierte que pocos dicen que la guerra fue innecesaria y errónea, y “domina la tendencia de justificar la guerra como una defensa ante el otro”, ya sea musulmán, serbio o croata.Veinte años después del conflicto, los bosnios, no sólo los políticos, sino también los intelectuales o historiadores, no pueden ponerse de acuerdo ni sobre la fecha y el origen de la guerra.El inicio oficial fue el 6 de abril de 1992, cuando la UE reconoció la independencia de Bosnia. El mismo día, los francotiradores serbobosnios dispararon contra unos manifestantes en el centro de Sarajevo. Para los serbios, el inicio del conflicto fueron los disparos de unos delincuentes musulmanes en marzo de ese año contra un cortejo nupcial serbio, en el que murieron dos personas.Para los musulmanes, fueron los ataques de los serbios, que tuvieron en su mano la mayoría del armamento del antiguo ejército yugoslavo, y que asediaron Sarajevo durante toda la guerra.El director de teatro sarajevita Haris Pasovic señaló en declaraciones a Efe que después de la muerte, en 1980, del líder comunista yugoslavo Josip Broz Tito, “se intensificaron los procesos nacionalistas en Yugoslavia, y con la caída de la cortina de hierro la necesidad de tener Yugoslavia como un corredor diplomático entre el este y le oeste dejó de existir”.El analista Dragan Jerinic sostiene que después de la muerte de Tito, “los conflictos entre los conceptos nacionales (...) llevaron a la guerra en Yugoslavia. La más sangrienta y trágica fue en Bosnia-Herzegovina, porque dentro de sus fronteras se enfrentaban los intereses de tres comunidades nacionales (musulmanes, serbios y croatas)”.

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