Lapidación de Ashtiani puede ser conmutada

Enero 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | EFE

La acusada desmintió que sea maltratada en prisión como publicó un diario.

El jefe del Poder Judicial en la provincia iraní de Azerbaiyán Oeste, Malek Ajdar Sarifi, no descartó el domingo que finalmente sea conmutada la condena a morir lapidada, impuesta a Shakine Mohammadi Ashtiani, la mujer acusada de adulterio y asesinato.En declaraciones divulgadas por la agencia de noticias local Fars, el responsable judicial de la zona donde está encarcelada, respondió con un ambiguo todo es posible a una pregunta sobre la eventualidad de que se anule la controvertida sentencia."Cualquier cosa es factible. El expediente sigue bajo estudio", indicó Sharifi, quien reiteró que el retraso en la decisión definitiva se debe a que se están valorando algunas pruebas que podrÍan resultar "ambiguas".El responsable judicial pronunció estas palabras apenas un día después de que la mujer, cuyo caso ha despertado una oleada de solidaridad y protestas internacionales, obtuviera un permiso para cenar con sus hijos fuera de la cárcel e hiciera unas declaraciones ante los periodistas en la ciudad occidental iraní de Tabriz, donde se encuentra la prisión.Ashtianí aseguró que en ningún caso ha sido torturada y pidió a la prensa internacional que no se inmiscuya en su caso.La mujer advirtió que emprenderá acciones legales contra los dos periodistas alemanes detenidos el pasado 10 de octubre cuando se disponían a entrevistar a su hijo, ya que en su opinión le han perjudicado y han dañado al país."Tengo una queja contra esos dos alemanes que me han avergonzado. ¿Por qué vinieron? ¿Por qué vinieron aquí como si fueran periodistas?", inquirió."Quiero hablar porque mucha gente quiere beneficiarse del caso y dicen que he sido torturada, lo que es mentira. Déjenme en paz. ¿Por qué quieren perjudicarme?", se preguntó.Los dos reporteros, que trabajan para la revista 'Bild am Sonntag', fueron detenidos junto a Javid Houtan Kian, su actual abogado, y su hijo, Sajjad Ghazerzadeh, liberado bajo fianza de 40.000 dólares el pasado 12 de diciembre.En un principio fueron acusados de espionaje, pero semanas atrás el Gobierno iraní dio a entender que solo se les imputará el delito de entrada ilegal en el país, ya que llegaron como turistas y no solicitaron el permiso especial de prensa que exige Irán.El caso Ashtiani es un complejo enredo judicial con diversas sentencias y distintos tribunales implicados.La mujer, de etnia azarí, fue detenida en el 2004 por presunta colaboración en la muerte de su marido, al que habría electrocutado con ayuda de su amante, Issa Taherí.Por ello fue condenada a morir en la horca en 2006, pena que fue conmutada un año después por una década de reclusión mayor.Sin embargo, otro tribunal de la ciudad de Tabriz la acusó en un segundo proceso de adulterio y la condenó a morir lapidada, pena aún en vigor.El pasado verano, su entonces abogado Mohamed Mustafai, ahora refugiado en Suecia, anunció que los esfuerzos por salvar su vida habían sido vanos y que sería apedreada, lo que desató una oleada de solidaridad y protestas mundiales.La presión internacional obligó al Gobierno iranÍ a recular y reiterar que la sentencia no era firme, lo que destapó las desavenencias en el seno del régimen.En octubre, el Poder Judicial insistió en que estaba demostrada la participación de la mujer en el asesinato de su esposo, y que serÍa ahorcada ya que este delito precede al de adulterio.A principios de diciembre, la televisión estatal iraní en inglés PressTV, emitió un documental protagonizado pro la propia Ashtiani en la que admitía su culpa y reconstruía el supuesto crimen en su propia casa.También compareció ante la prensa su hijo, Sajjad Ghazerzadeh, quien admitió que fue un error contactar con medios y organizaciones extranjeras y señaló que, aunque cree que su madre "es culpable", pide misericordia.Asimismo, reveló que pedirá el procesamiento del amante de su madre, al que su familia perdonó entonces y que por ello se haya en libertad."Perdimos a mi padre y ahora no queremos perder a nuestra madre. Queremos que la pena sea conmutada", indicó antes de declararse esperanzado ya que algunos ex altos cargos de la Judicatura se han declarado en contra del apedreamiento."La condena a lapidación sigue vigente, pero no se ejecutará. Al menos eso es lo que esperamos" , concluyó.

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