La Unión Europea presiona a Grecia para que controle su frontera con Turquía

Enero 25, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | AFP

Turquía es el principal punto de acceso de migrantes, la ministra de Interior austriaca considera pertinente controlar las fronteras por seguridad.

En una reunión de ministros de Interior destinada a salvar el espacio sin fronteras Schengen, amenazado por el flujo de llegadas, la Unión Europea volvió a presionar este lunes a Grecia para que controle su frontera con Turquía, principal punto de acceso de los migrantes al bloque.

"Creo que está claro, si no logramos garantizar la seguridad de las fronteras exteriores de la UE, estas fronteras se desplazarán hacia Europa central", dijo la ministra de Interior austríaca, Johanna Mikl- Leitner.

Viena, que decidió restablecer los controles fronterizos por el incesante flujo de migrantes que llegan a Europa, amenazó el sábado a Atenas con una 'exclusión provisoria' del espacio de libre circulación Schengen, uno de los pilares de la construcción del bloque.

"Es un mito que la frontera greco-turca no puede ser protegida, la Marina griega tiene suficientes capacidades para asegurar la seguridad de esa frontera", estimó la ministra, quien confirmó a los periodistas la intención de su país de poner un cupo de solicitantes de asilo "porque nuestros recursos también tienen límites".

En total, seis países del espacio Schengen restablecieron los controles fronterizos.

Dinamarca, Suecia y Francia lo hicieron además de Austria. Alemania, desbordada por la llegada de migrantes luego de haber abierto sus puertas, decidió restablecerlos.

El ministro alemán, Thomas de Mazière, llamó este lunes a Grecia a "hacer sus deberes". "El hecho es que queremos salvar Schengen", dijo.

Para salvar Schengen, el espacio de libre circulación conformado por 26 países, de los cuales 22 son de la UE, la Unión Europea debe "reforzar los controles y hacer que las fronteras sean realmente seguras", estimó por su parte el ministro italiano Angelino Alfano.

Una "ayuda" a Grecia será bienvenida, estimó el ministro español, Jorge Fernández Díaz, que se opone a "aislar" al país del espacio Schengen. Grecia rechazó con firmeza "las mentiras" sobre su presunta inacción.

"Según la legislación internacional, el derecho del mar, la Convención de Ginebra, la legislación europea, la ley griega, la única manera de actuar en una frontera marítima, es haciendo operaciones de rescate", afirmó el ministro griego a cargo de la política migratoria, Ianis Mouzalas, preguntándose si algunos países estimaban "que hay que dejar (a los migrantes) que se ahoguen" .

Desbordados por la llegada masiva de migrantes, en sólo tres semanas cruzaron el mar más de 30.000 migrantes, según la Comisión, los Estados miembros pidieron poder extender los controles en las fronteras interiores por dos años, indicó Klaas Dijkhoff, secretario de Estado de Seguridad de Holanda. Este país ocupa la presidencia semestral del bloque en la conferencia de prensa final.

El código de fronteras Schengen permite el restablecimiento de controles por un periodo máximo de seis meses, aunque en circunstancias excepcionales, si la Comisión así lo considera, pueden extenderse por dos años, "si la situación no cambia y plantea serios riesgos para el orden público", señaló el comisario europeo a cargo de los temas migratorios, Dimitris Avramopoulos.

"Schengen es el mayor logro de la Unión Europea, debemos preservarlo", añadió.

En el debate de este lunes, los ministros también dieron "una clara señal a la Comisión para que Frontex", la agencia europea de control de las fronteras exteriores, "ofrezca asistencia" en la frontera entre Macedonia y Grecia.

El domingo por la noche, una pelea entre migrantes afganos y paquistaníes terminó con un muerto y dos heridos en esta frontera utilizada por miles de migrantes que se dirigen hacia el Norte del Continente.

Más de un millón de migrantes llegaron a la UE en 2015, 3.500 murieron o desaparecieron en naufragios.

En lo que va de enero 139 personas murieron en su intento por alcanzar Europa cruzando el Meditarréneo.

"Seré franco con ustedes, este año no empezó fácil", dijo Avramópulos, que instó a que todos los Estados miembros cumplan sus compromisos, entre ellos el registro de los migrantes que llegan, el reenvío a sus países de los llamados "migrantes económicos", el reparto entre los miembros del bloque de los 160.000 refugiados llegados a Italia o Grecia y la participación a los fondos destinados a financiar la acogida de refugiados en terceros países, entre ellos Turquía.

La mayoría de los migrantes llegan al bloque europeo desde Turquía, por lo que el control de sus fronteras se considera un eslabón clave para disminuir el flujo de llegadas.

Bruselas selló un acuerdo con Ankara, por el que Turquía se comprometió a frenar las partidas de migrantes hacia Grecia, por lo que recibirá una ayuda financiera destinada a los refugiados de 3.000 millones de euros.

"Hay que ayudar a Turquía a frenar el flujo" y no presionarla, dijo el ministro griego, Ianis Mouzalas.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad