La pregunta de hoy en París: ¿hay más mujeres kamikazes en la ciudad?

Noviembre 18, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co l AFP
La pregunta de hoy en París: ¿hay más mujeres kamikazes en la ciudad?

Así quedo la fachada de un apartamento en la localidad de Saint Denis al norte de París después de que una mujer se inmolara tras la llegada de la policía francesa al lugar.

¿Porqué lo hacen?, ¿dónde están? El caso de la terrorista que se inmoló este miércoles antes de ser capturada abre una nueva página de miedo para los parisinos.

Al detonar su cinturón de explosivos para no ser capturada, la mujer que murió este miércoles en el asalto policial en Saint Denis, de París, abrió una nueva era en Francia y se unió a una larga lista de mujeres kamikazes. 

En medio de un operativo militar en busca del presunto 'cerebro' de los atentados del viernes 13 de noviembre que cobraron la vida de 129 personas, un grupo de policías derribó la puerta de un apartamento al norte de París en el que se encontraba la mujer junto a cuatro hombres. Antes de ser detenida, la joven mujer optó por hacerse explotar.

Para Fátima Lahnait, investigadora y autora del informe 'Mujeres kamikazes, la yihad en femenino', "en este caso es sobre todo una prueba de determinación". 

Según la investigadora, "el adoctrinamiento y el reclutamiento son tales que prefirió morir antes que ser detenida", pues de esta forma cree que contribuye a una lucha o un propósito. 

Incluso, explica, "el hecho de que sea una mujer seguramente multiplicará el impacto de su acto en la sociedad". 

A pesar de que durante los dos últimos años varias mujeres han alcanzado las "tierras de la yihad" siria o iraquí, son pocas las que han optado por el martirio.

Entre ellas, Muriel Degauque, una joven belga convertida al islam, que se hizo explotar en noviembre de 2005 en Irak al paso de un convoy estadounidense.  

"La participación de mujeres en actos de matanza y de dolor devastador siempre ha provocado una mezcla de estupefacción, repugnancia e interés público", escribe Lahnait.

"¿Cómo comprender el deseo de muerte de estas mujeres que aspiran a morir pero también a matar?", continúa. "La religión musulmana condena formalmente el suicidio", añade. "Pero esto ha sido frecuentemente eludido, en particular por libaneses, palestinos, Al Qaeda o chechenos", explica.

En 1985 una libanesa de apenas 16 años, Sana Jyadali, precipitó su auto cargado de explosivos contra un convoy israelí, matando a dos soldados. Fue la primera de una larga lista de mujeres candidatas al martirio en su país.

También las hubo en Israel, Turquía, India, Pakistán, Uzbekistán, Chechenia e Irak. A partir de esta fecha hasta 2006, "más de 220 mujeres kamikazes se han sacrificado, lo que representa casi el 15% del total de los contabilizados", precisa la investigadora en su informe. 

Las niñas kamikazes 

Entre ellas figura la iraquí Sajida al Rashawi, quien intentó hacerse explotar entre los invitados a una boda palestina en un gran hotel de Ammán, la capital jordana.

Los jefes de Al Qaeda, que la consideraban una heroína, pidieron su liberación. Tras la muerte del piloto jordano Maz al Kasasbeh, quemado vivo en una jaula por el grupo yihadista Estado Islámico, EI, fue ahorcada en febrero pasado.

Actualmente es otro grupo yihadista, el nigeriano Boko Haram, el que más recurre a las mujeres kamikazes, llegando a enviar a la muerte a niñas, entre quienes la más joven tenía tan sólo 7 años.

En estos casos, frecuentemente los jefes tienen el control de la explosión de la carga que transportan, la cual activan a distancia mediante teléfonos móviles.

'En Maiduguri' (gran ciudad del norte de Nigeria), "los atentados suicidas son cotidianos", dice Marc-Antoine Pérouse de Montclos, investigador del Instituto de Investigación para el Desarrollo, IRD.

"Sobre todo son mujeres y niñas que vengan así la muerte de sus maridos o padres, caídos en enfrentamientos con el ejército nigeriano", dice.

La venganza, la pérdida de un pariente, ha sido también el motivo de las kamikazes chechenas, las famosas "viudas negras", que han provocado decenas de víctimas mortales.

Si bien los imanes de los grupos yihadistas prometen a los candidatos al martirio las bondades del paraíso, en particular las famosas 72 vírgenes (tributo que Dios les ofrende pero solo a los hombres) no hay nada de esto para las mujeres kamikazes: "Lo que pueden prometerles es reencontrarse en el paraíso con un ser querido, un marido desaparecido, por ejemplo", precisa Fatima Lahnait. 

 

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