La Otán definió su nuevo concepto estratégico

La Otán definió su nuevo concepto estratégico

Diciembre 04, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Por Patricia Lee I Elpais.com.co Argentina
La Otán definió su nuevo concepto estratégico

La Otán se comprometió sobre la seguridad Afganistán y la posibilidad de avanzar hacia un nuevo concepto de defensa estratégica que incluya a Europa

En la reciente cumbre de Lisboa, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Otan, definió las principales amenazas para la paz mundial y la táctica para enfrentarlas.

En la reciente cumbre de Lisboa, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Otan, adoptó un “nuevo concepto estratégico”, que define las principales amenazas para la paz mundial y la táctica para enfrentarlas. Estos resultados, positivos para Barack Obama, dada la presencia del presidente ruso Dmitry Medvedev, se vieron empañados por las recientes revelaciones de Wikileaks del espionaje del Gobierno estadounidense a diferentes países del mundo.Sin embargo, pese a los documentos filtrados y al resquemor que esto generó en algunos países, analistas consultados indicaron que los compromisos de la reciente cumbre siguen vigentes. Entre ellos está el compromiso sobre Afganistán y la posibilidad de avanzar hacia un nuevo concepto de defensa estratégica que incluya a Europa, y, a la vez, a Rusia.Afganistán en la miraEl consenso más importante fue mantener el rumbo en Afganistán. Continuando la lucha contra los talibanes, pero dándole cada vez más responsabilidad a las fuerzas del propio país. El objetivo es completar la transición para fines del 2014, y luego limitarse a entrenar y apoyar, más que a combatir directamente.Pero, como dijo el general David Petraeus, el comandante de la Otan, en Afganistán entrenar una fuerza de seguridad en medio del combate a una brutal insurgencia, es como “construir la nave más grande del mundo mientras que uno está en vuelo, y le están disparando”. Defensa estratégicaEl documento titulado “Compromiso activo, defensa moderna”, establece la respuesta de la alianza a los nuevos desafíos a la seguridad internacional. Los países miembros se comprometen a desarrollar la capacidad de defender a sus poblaciones y territorios contra ataques con misiles, como el “núcleo central” de la defensa colectiva. La parte fundamental de esta preparación reside en los planes de Estados Unidos para construir un sistema de defensa o escudo contra los misiles en Europa, que ya viene adelantando desde hace varios años.La idea es anticiparse a las amenazas de futuros ataques nucleares de otros países que no pertenecen a la alianza (Irán, por ejemplo). Hasta ahora, este programa se venía realizando por fuera de la estructura de la Otan, pero en septiembre del 2009, Obama propuso un enfoque más gradual, que se plantea defender a los aliados de Europa, al tiempo que continúa la investigación para desarrollar a largo plazo un sistema integral de defensa antimisiles. La idea es coordinar entre todos los países europeos y, fundamentalmente, garantizar la continuidad de la presencia de las fuerzas de Estados Unidos, bajo bandera de la Otan en Europa, lo cual tiene una importancia simbólica fundamental.Definir los enemigosPoner en práctica este sistema integrado exige identificar con claridad a los enemigos. Para el profesor Ian Anthony, del Instituto de Investigaciones Internacionales para la Paz, Sipri de Estocolmo, “la Otan deberá definir contra quién se defiende. Mientras que Estados Unidos establece con claridad los países que más le preocupan. Los documentos de la Otan se refieren a la proliferación de misiles, pero sin individualizar un enemigo”. Esta es una decisión política que tendrá enormes consecuencias diplomáticas, financieras y técnicas, “porque si se construye un sistema en tal o cual dirección, habrá que explicárselo a los potenciales enemigos”, agrega el profesor. Por ejemplo, la Otan nunca ha puesto a Irán o a Siria como sus posibles blancos, ya que Turquía, miembro de la Organización, no tiene ningún interés en mencionar a sus vecinos como futuros enemigos estratégicos, por razones comerciales y de migración.Reconciliación de viejos adversarios La presencia del presidente ruso Medvedev en la Cumbre fue todo un símbolo. El secretario general de la Alianza, Anders Fogh Rasmussen, lo resumió diciendo: “hemos estado de acuerdo en cuáles son las principales amenazas a la seguridad de la Otan y de Rusia hoy: lo más importante es que ninguno de nosotros está en la lista”.Con eso, se propone una cooperación práctica en áreas de interés común, incluyendo la defensa antimisiles entre EE.UU. y Rusia.Medvedev aceptó que el terrorismo, la piratería, las drogas ilegales y la proliferación nuclear, son amenazas que la Otan y Rusia deben enfrentar unidas, y ofreció ayuda práctica (no militar) en Afganistán, incluso, tentativamente, aceptó la oferta de cooperar en el escudo antimisiles. Pero dejó en claro que Rusia sólo participará en el sistema de defensa europeo, si se le da intervención en todos los niveles.La amistad con Rusia tiene sus escollos: Moscú no está de acuerdo con la presencia de la Organización en países que antes pertenecieron a su esfera de influencia, y continúa exigiendo igualdad, es decir, una cierta capacidad de veto que los demás miembros no aceptan.¿El nuevo policía mundial?El innovador Concepto Estratégico define un rol dual para la Otan: por un lado, la defensa colectiva, que fue la base de fundación de la Alianza: el famoso artículo 5, que establece que un ataque contra uno de sus miembros será respondido por todos. Por otro lado, aparece un rol más global para que se propone actuar, ya no como alianza defensiva, sino como una suerte de policía mundial contra todo tipo de amenaza. “En términos prácticos esto implica que la Organización actúe como una fuerza especial que será llamada para apoyar en las operaciones que decida Estados Unidos”, escribe el analista Ezio Bonsignore, editor de defpro, el sitio web especializado en defensa. “Lo verdaderamente sorprendente es que este cambio significativo en el papel de la OTAN y en su naturaleza, se aprobó por consenso en el preciso momento en que la voluntad de subordinarse a los Estados Unidos en futuras acciones militares, ha disminuido en todas las capitales europeas”, agrega el especialista.Para el experto, el plan de construir el sistema integrado antimisiles es “una farsa”, porque todos los países están reduciendo drásticamente sus gastos militares. En este panorama, “la Otan ahora quiere meterse en un programa costosísimo y ambicioso, para defenderse contra una amenaza que no existe y que ni siquiera puede ser nombrada (toda referencia a Irán fue evitada por insistencia de Turquía)”, agrega.“Esta brecha entre las ambiciones y los escasos recursos, se aplica a todo el nuevo Concepto Estratégico: la noción de que la OTAN mantenga la capacidad de defenderse y de proyectar su poder más allá de sus fronteras, aunque sea solo para apoyar a Estados Unidos, es insostenible desde el punto de vista financiero”. El riesgo potencial es que la Alianza “abandone progresivamente su primer objetivo para concentrarse en el segundo, en línea con los deseos de Washington”.

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