La medusa descabezada

Mayo 03, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Myles Frechette, ex embajador de EE.UU en Colombia.

El golpe que dio Estados Unidos a Al Qaeda es simbólico: para los estadounidenses significa borrar el rostro del hombre que sembró el terror desde el atentado a las Torres Gemelas. Para los terroristas es dividir de una vez por todas a una organización que ya estaba atomizada por el mundo.Desde hace varios años Bin Laden no era el que decidía los ataques de Al Qaeda, su función era la de transmitir ideas para motivar las acciones en cada país.Por eso puede decirse que Estados Unidos sólo le cortó la cabeza a la medusa, pero quedaron vivas las serpientes. Bin Laden era el ideólogo más destacado de Al Qaeda, después de su fallecimiento sus ideas siguen vivas. El trabajo de Osama en Al Qaeda fue fortalecer su ideal de que Occidente es el opresor de los musulmanes al tratarlos como una cultura de segunda y, que su territorio será gobernado de nuevo por un califato regido por las enseñanzas que dejó Mahoma hace 1.300 años para luchar contra el cristianismo.Es por eso que los estadounidenses podemos ahora estar celebrando su muerte, y al mismo tiempo debemos esperar la respuesta terrorista de Al Qaeda. Desde el 11-S, han sido mayores los controles de seguridad contra los musulmanes en EE.UU., lo que ha hecho que esa ‘opresión’ sea más evidente. La preocupación de ser blanco de los atentados también se podría extender a Europa Occidental, donde hay más presencia de musulmanes que en EE.UU. y las leyes evidencian aún más la animadversión, como es el caso de la prohibición del uso de la burka por parte del Gobierno francés.Bin Laden tendrá su reemplazo. Pero ese sucesor ya tiene un mensaje claro de EE.UU.: si alguien hace acciones terroristas contra ellos y sus intereses, los EE.UU. lo perseguirá el tiempo que sea necesario.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad