La guerra sin fin entre Israel y el grupo islamista Hamas

Julio 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Sal Emergui | Corresponsal en Israel
La guerra sin fin entre Israel y el grupo islamista Hamas

Israel movilizó a 33.000 reservistas con el objetivo de desplegarlos cerca de Gaza. “De momento, estamos en la primera fase: los ataques aéreos”, precisó el viernes el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman.

Mientras Israel anuncia que no parará la ofensiva, Hamas continúa lanzando misiles. Y los palestinos, quedan en la mitad de dos fuegos.

Tras una de las semanas más violentas y traumáticas que se recuerdan en los últimos años, israelíes y palestinos rezan por una tregua. Sobre todo, los habitantes de la Franja de Gaza, controlada por el grupo islamista Hamas desde el 2007, que tras padecer más de mil ataques aéreos en menos de una semana viven una pesadilla llena de muertos y heridos. No sólo han muerto decenas de miembros de las facciones armadas que atacan a los israelíes con centenares de proyectiles sino también numerosos civiles, incluyendo mujeres y más de 20 niños.Arrastrado a esta escalada a raíz de la lluvia de cohetes y misiles de Hamas y el resto de milicianos en junio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se encuentra ante un dilema. Apostar por la tregua sin haber destruido el importante arsenal de proyectiles de largo alcance de Hamas y exponerse así a un nuevo goteo de cohetes en unos meses o proseguir la ofensiva militar sin un horizonte claro y con muchas posibilidades de ser objeto de la crítica internacional. No por golpear la infraestructura militar de Hamas -que se ha manifestado esta semana de forma poderosa llegando con sus proyectiles a 140 km de Gaza- sino por el elevado número de víctimas civiles.En la última reunión del gabinete de seguridad israelí, se discutió durante seis horas la posibilidad de lanzar una operación terrestre en la Franja que acompañe los ataques aéreos. Preguntados por esta posibilidad, todos los dirigentes y oficiales contestan al unísono: “Todas las opciones están sobre la mesa”."La operación militar contra Hamas y el resto de grupos terroristas seguirá hasta que estemos seguros de que la calma vuelva a las ciudades de Israel. Ninguna presión internacional nos evitará defender a nuestros ciudadanos con toda la fuerza posible", afirmó este viernes Netanyahu. Lamentó la muerte de civiles culpando a Hamas de "doble crimen. Ataca a civiles israelíes usando como escudos los civiles palestinos".El brazo armado de Hamas, Azzadim Al Qassam, emitió un video en árabe y hebreo dedicado especialmente a los israelíes. Se ven imágenes de milicianos con granadas, misiles antitanques, lanzagranadas y un slogan en rojo: “Gaza, os está esperando”. "Esperamos a los sionistas en Gaza para convertir nuestra tierra en un infierno. Les tenemos muchas sorpresas preparadas", advierte el portavoz del brazo armado de la Yihad, Abu Ahmed. Este movimiento proiraní ayuda a Hamas en la tercera contienda contra Israel desde el 2007.El drama de esta escalada es que las partes, quieran o no la tregua, no tienen un mediador capaz de coserla. Egipto -eterno canal por el que Hamas e Israel intercambian mensajes- no ha estado muy interesado en apagar las llamas. Básicamente porque desde el golpe de Estado del presidente islamista Mohamed Mursi, el régimen egipcio es muy hostil con Hamas. Le considera un enemigo y cómplice de Los Hermanos Musulmanes. “El presidente Abdelfatah Al Sisi quiere ayudar a los palestinos de Gaza y condena la muerte de civiles pero no le importa que Israel castigue duramente a Hamas”, decía un comentarista en la televisión de El Cairo.¿Cuáles son los objetivos de la Operación Margen Protector?Para el ministro de Finanzas y número dos del Gobierno israelí, Yair Lapid, es “devolver la calma y seguridad a Israel y destrozar lo máximo posible la capacidad terrorista de Hamas que es usada contra los ciudadanos israelíes. Dañar sus túneles y arsenal de largo alcance. Para eso tenemos muchas opciones y posibilidades”.12 de junio. Hay que irse a esta fecha para entender la actual escalada. En una Franja que alcanza el 44 % de desempleo, Hamas, olvidado por el mundo árabe, con una popularidad cada vez más baja entre los palestinos y perseguido por el Egipto de Al Sisi, intentó superar la precaria situación con la reconciliación y el acuerdo de Gobierno de unidad con Al Fatah liderado por el presidente palestino Abu Mazen.Pero el secuestro y asesinato de tres adolescentes judíos en Cisjordania el pasado 12 de junio rompió los planes de todos. Sin saberlo, se iniciaba allí el mes más violento. Israel acusó a Hamas del secuestro y lanzó una redada en Cisjordania deteniendo a más de 400 líderes y miembros de este grupo. Desde entonces, Hamas permitió a grupúsculos de Gaza lanzar proyectiles contra el sur de Israel que respondía de forma puntual. Al mismo tiempo, el asesinato de los tres adolescentes israelíes dañó de forma severa la reconciliación entre Hamas y Al Fatah y su Gobierno de unidad pactado el 2 de junio. Abu Mazen condenó el secuestro y criticó a Hamas que por su parte, negó la relación con el mismo, aunque lo elogió.Hamas vio como Abu Mazen no aceptaba pagar el sueldo de 44.000 funcionarios vinculados a Hamas en Gaza. Con todos estos elementos y el creciente descontento de los gazatíes, la paupérrima Gaza se convirtió en una olla de presión que explotó con proyectiles. El asesinato de un joven palestino de Jerusalén Este, a manos de tres israelíes extremistas en un acto de venganza por el asesinato de sus tres compatriotas, encendió aún el círculo de fuego, acciones y represalias.Aunque el liderazgo político de Hamas transmitió a Egipto que querían seguir la tregua, el ala radical del brazo armado, liderado pof Mohamed Deif, llegó a la conclusión de que una escalada limitada con Israel podía ayudar.Con nada prácticamente que perder, Hamas decidió provocar una confrontación de baja intensidad. “Fue la respuesta a la represión en Cisjordania con los ataques a casas y muchas detenciones, entre ellos los liberados en el canje de Shalit. Y todo pese a que Hamas desmintió cualquier relación con el secuestro. Gaza y Cisjordania están unidas ante la ocupación”, afirma un dirigente de Hamas al diario israelí Haaretz que reitera su disposición a vuelta de la tregua pactada en noviembre del 2012. Pero avisa: “no ondearemos la bandera blanca”.Ante el aumento de proyectiles desde Gaza, se incrementó la presión social y política para que Netanyahu respondiera de forma masiva. El líder conservador fue duramente criticado por los habitantes del sur (golpeados por los proyectiles) y también por ministros derechistas contra lo que llamaron “contención de Bibi”.Tras un ultimátum de 48 horas para frenar la violencia hace dos semanas, Netanyahu recibió la respuesta de Hamas en forma de decenas de cohetes. Así poco antes de la dos de la madrugada, lanzó la masiva operación aérea que ha castigado a Hamas y Gaza.Hamas se defiende afirmando que el brazo armado sólo respondió a la muerte de siete de sus miembros tras el colapso de un túnel en Rafaj (sur de la Franja). Israel, por su parte, asegura que el túnel fue atacado en la anoche anterior y que su muerte se debió a un “accidente laboral”.Casi una semana después, el pánico se ha instalado en gran parte del sur de Israel azotado por proyectiles de largo alcance. Solo la espectacular precisión de la batería Cúpula de Hierro, evitó numerosos muertos en el lado israelí. Se trata de la neutralización de los misiles palestinos dirigidos a zonas residenciales, ya estudiada en academias militares y empresas de tecnología militar. Ciudades como Tel Aviv han entrado sin aviso a la rutina de las sirenas y cohetes en una semana en este sentido histórica. Los impactos en casas y gasolineras han multiplicado los ataques aéreos israelíes.Casi una semana después, el drama y el desastre acompañan a los habitantes de Gaza. Acostumbrados a sufrir, no se esperaban sin embargo pasar el mes sagrado del Ramadán entre bombas y misiles. "Los bombardeos son terribles y no distinguen entre civiles y milicianos. Gaza sufre un enorme castigo y le costará mucho volver a recuperarse", lamenta Fatma Ahmed horas después de ver cómo dos jóvenes fallecían en un ataque.

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