La extrema derecha gana terreno en la Francia rural

Marzo 19, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co l AFP
La extrema derecha gana terreno en la Francia rural

En diez años, el Frente Nacional, el partido extrema derecha de Marine Le Pen, ha triplicado sus resultados electorales.

El Frente Nacional espera conquistar a la Francia "periférica", aquella que se encuentra alejada de las grandes ciudades.

En la Francia rural, que durante mucho tiempo dio la espalda a la extrema derecha, el Frente Nacional gana terreno a raíz de las dificultades que atraviesan estos territorios golpeados por la crisis. 

En diez años, el Frente Nacional (FN, extrema derecha) ha triplicado sus resultados electorales y esa tendencia se acentuó después de la elección del presidente socialista François Hollande en 2012.

El partido de Marine Le Pen, que alcanzaba ya 27% de los votos en 2012, sobrepasó 45% en los comicios europeos del año pasado. Su objetivo es confirmar su avance en las elecciones departamentales que tendrán lugar en Francia el 22 y el 29 de marzo.

En cabeza de las intenciones de voto (30%) a nivel nacional, el FN espera conquistar este departamento de Aisne, símbolo de una Francia "periférica", alejada de las grandes ciudades.

La zona está apartada de las grandes carreteras que dan acceso a las regiones de empleo de París y Lille. La tasa de desocupación de 15% es muy superior a la media nacional, que alcanza ya un récord de más de 10%. 

Las motivaciones de los electores tentados por el voto a la extrema derecha sobrepasan los tradicionales campos políticos. "Lo que hace subir al FN es la economía, la falta de trabajo, el aumento de los impuestos", estima Patrick Vasseur, un habitante del norte rural de Francia.

"La gente tiene la impresión de estar entre la espada y la pared" y que "son los dejados de lado por la mundialización", afirma Vincent Rousseau, de 26 años, profesor de inglés en un colegio local y lanzado a la justa electoral por el partido de Le Pen.

Su adversario, el alcalde socialista del pueblo, Michel Potelet, evoca asimismo un "sentimiento de injusticia" de ciudadanos decepcionados por los gobiernos "de derecha y de izquierda", que "se sienten abandonados, cuando no rechazados" y ven en el FN "un último recurso".  

"Hoy la gente dice abiertamente" que vota por el FN. "Hace unos años se ocultaba" , señala el alcalde. "Ya no hay medios en los que el FN no entra", afirma Vincent Rousseau, recalcando que su partido atrae a "gente de sectores (sociales) totalmente diferentes".

"El voto por el FN puede concernir a todas las categorías socioprofesionales", estima también Yves Daudigny, senador socialista y presidente de la Asamblea Departamental saliente.

El sector más importante "es el de las personas sin calificación" y "los jóvenes" , ya que "incluso los jóvenes diplomados no encuentran trabajo" en el departamento, explica Michel Potelet.

El FN se beneficia "de la situación socioeconómica local y utiliza también todo lo que no anda a nivel nacional", estima. " Es nuestra opción. Avanzamos en un marco de conquista global del poder ", afirma Vincent Rousseau.

Él y su compañera de lista Christelle Lahire, que tiene una tienda de electrodomésticos, reivindican su pertenencia partidaria. Sus carteles electorales, con el logotipo del partido, proclaman que el FN es " la esperanza " y contrastan con los de sus adversarios, más discretos.

En los de los candidatos de la izquierda en el poder, no hay etiqueta partidaria y sólo un eslogan neutro: "Los buenos ediles se conservan". El hecho de que no haya extranjeros en la zona no suaviza el discurso antiinmigrantes del FN, que hace mella en ciertos habitantes.

"Yo no soy racista, me importa un bledo quién vive aquí, pero ayudamos mucho a los extranjeros, y los franceses pagamos", afirma una mujer de unos 40 años que pide el anonimato. "El destino de las zonas rurales es lo que ocurre en las grandes ciudades, mañana todas las zonas rurales tendrán su parte de inmigración", sostiene Vincent Rousseau.

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