La amenaza de las armas químicas sirias atemoriza al Medio Oriente

Julio 29, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Sal Emergui | Corresponsal de El País en Oriente Medio
La amenaza de las armas químicas sirias atemoriza al Medio Oriente

Línea divisoria. En los Altos del Golán, frontera internacional que divide a Israel, Libia, Siria y Jordania, las Naciones Unidas ejerce control y soberanía desde su base de mando.

Siria advirtió que utilizaría su armamento más poderoso en caso de agresión extranjera. Hay alarma entre sus países vecinos, por el posible ataque con armas químicas o biológicas.

En lo que parece las últimas semanas, o quizás meses del régimen de Bashar Al-Assad en Siria, todos se hacen la misma pregunta. Unos con preocupación, otros con ansiedad y el resto con dramática curiosidad: ¿A dónde irá a parar su poderoso arsenal químico y biológico?El mismo armamento que la dictadura baazista siempre negó que tenía en su poder se erige hoy en uno de los grandes peligros de Siria durante y después de la guerra civil que ya se acerca a los 19.000 muertos .Gas mostaza, sarín y el agente nervioso VX son las sustancias que Assad almacena en depósitos controlados de momento herméticamente por sus Fuerzas Armadas. Tras las advertencias de Israel y las potencias occidentales ante su posible uso, Siria ha lanzado un mensaje sin precedentes sobre su secreto arsenal. “Ningún arma química o biológica será empleada durante la actual crisis en Siria sea cual sea su evolución excepto en caso de agresión externa contra el país”, rezaba el comunicado del portavoz del Ministerio de Exteriores sirio, Jihad al Maqdisi.Pero más que tranquilizar, el anuncio sirio supuso la confesión, por primera vez, de la existencia del arsenal no convencional y sobre todo elevó la alarma entre sus países vecinos. En especial de su gran enemigo, Israel, que teme que acabe en manos del aliado de Siria, el grupo chií Hizbulá o de terroristas de Al Qaeda presentes en la guerra contra Assad.El mensaje israelí es claro: evitar por todos los medios, incluyendo los militares, que Assad transfiera su arsenal a su aliado chií en el Líbano, Hizbulá.“Yo estoy menos preocupado sobre quién reemplazará a Assad y más sobre qué pasará con las armas químicas, misiles y proyectiles en el momento que no haya Gobierno en Damasco”, declaró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu a la cadena norteamericana Fox. “¿Puede imaginarse que un grupo como Hizbulá que comete, junto a Irán, ataques terroristas en todo el mundo, tenga armas químicas? Es una amenaza que no aceptamos y tendremos que actuar para evitarlo si es que surge la necesidad. ¿Buscamos una operación? No. ¿Se puede descartar la operación? No”, dijo Netanyahu.El presidente de Israel, Shimón Peres, añade que “Assad ha dejado de ser una alternativa al masacrar a su propio pueblo” y reitera la amenaza: “La entrega de armas químicas a grupos terroristas pone en peligro a Israel y muchos países. Si la elección es entre morir o evitarlo, la respuesta es simple: evitarlo”.El dilema de Israel ante el posible traspaso de las armas no convencionales a Hizbulá es crucial y puede influir dramáticamente en el curso de la guerra y de la represión en Siria.Como insinúa el jefe del Ejército israelí, Benny Gantz, hay dos opciones: un ataque selectivo contra convoys de armas químicas sirias a Hizbulá, que supone una mayor dificultad a nivel de información, o una ofensiva masiva contra los almacenes de armas sirios, que son un objetivo más fácil, pero con consecuencias impredecibles. Por ejemplo, como sugiere el propio Gantz, una guerra regional.Fuentes sirias, citadas por la prensa kuwaití, advierten que un ataque israelí contra sus instalaciones de armas químicas sería considerado una “declaración de guerra” sin descartar su uso contra Israel.Jordania también teme por el destino de las armas químicas y sus servicios secretos colaboran estrechamente con la CIA y comandos especiales en este sentido. Turquía, que ha cerrado sus fronteras con Siria, ha advertido con palabras mayores ante el uso de las armas químicas.Y, por supuesto, Estados Unidos. En los últimos días, mantiene intensas consultas con Israel sobre las armas químicas. El Pentágono también está en contacto con dirigentes del Ejército Sirio Libre, ESL, en Turquía y Jordania para garantizar que las armas químicas estén en manos seguras en caso de la caída de Assad.El ejemplo es claro y reciente: Libia. Los comandos terrestres de EE.UU., Gran Bretaña y otras potencias estuvieron en contacto con las fuerzas rebeldes y opuestas al dictador Moamar Gadaffi para que no haya una salida descontrolada de su armamento químico.Arsenal peligrosoA finales de los años 60, Siria firmó el Protocolo Ginebra de 1925 que prohíbe el uso de gases venenosos o de cualquier otro tipo. Pero en el 93 no firmó la Convención de París sobre Armas Químicas que pide el veto a su almacenamiento y uso.En estos momentos, distintos institutos de investigación en todo el mundo coinciden en señalar que el arsenal no convencional sirio se centra básicamente en la producción y almacenamiento de numerosas toneladas de gas nervioso del tipo VX, gas mostaza y cianuro. El primero es considerado el más peligroso y con una influencia más rápida y letal en el cuerpo. Según diversas fuentes, el arsenal se encuentra almacenado en bunkers a prueba de bombas aéreas. Es así como con un jerarca autoritario, desesperado y sin piedad hacia su pueblo (Assad), una oposición dividida y cada vez más impregnada del color amenazante de Al Qaeda, dos aliados dispuestos a que Assad no caiga (Irán y Hizbulá), un vecino preocupado y dispuesto a una operación militar en cualquier momento (Israel) y una comunidad internacional impotente, el destino de las armas químicas sirias supone un volcán cerca de la erupción.

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