John Boehner, nuevo presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU.

Enero 05, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | AP

El Congreso inició este miércoles su 112 período de sesiones y dio comienzo a una nueva era de gobierno dividido, con los republicanos en control de la Cámara de Representantes y dispuestos a enfrentarse abiertamente con el presidente Barack Obama y la mayoría demócrata del Senado.

El nuevo presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, celebró el regreso de su partido al control de ese cuerpo y prometió un proceso parlamentario más abierto, aunque admitió que persisten algunos rencores entre las dos bancadas.Los legisladores republicanos, que sumaron 64 escaños en las elecciones de noviembre, aplaudieron estruendosamente cuando Boehner superó a la hasta ahora presidenta, la demócrata Nancy Pelosi, en la votación por el cargo.También el Senado arrancó un nuevo período con una composición distinta y de inmediato comenzó a discutir un cambio a las reglas internas de debate, entre acusaciones de ambos lados de que el rival intentaba obstruir el proceso y manipular el sistema parlamentario.Sin embargo, todas las miradas estaban en la cámara baja, donde los republicanos prometen usar su nueva mayoría para intentar derogar la reforma de salud del presidente Barack Obama, al igual que sus medidas sobre gasto público, impuestos y otros temas.Boehner, conocido por su bronceado permanente, dijo en su discurso que el Congreso debe abordar asuntos difíciles, como reducir el gasto y el déficit público."Ya no podemos seguir dejándolo para después", dijo.No obstante, será difícil que los partidos logren acuerdos de amplio alcance, ya que los demócratas aún controlan el Senado y Obama tiene poder de veto sobre cualquier proyecto de ley que se apruebe en las dos cámaras.Boehner planea realizar una pronta demostración de poder, con una votación para derogar la ley de reforma de salud, como había prometido en su campaña para las elecciones de noviembre. Sin embargo, los republicanos admiten que será un gesto simbólico porque el Senado no apoyará la iniciativa.Diecinueve representantes demócratas no votaron por Pelosi, en una muestra de los resquemores que persisten en el oficialismo tras las amargas elecciones de noviembre.Los republicanos serán 242 contra 193 demócratas en la cámara baja. Muchos de los nuevos legisladores son conservadores de línea dura relacionados con el movimiento "tea party" y Boehner podría tener problemas para mantener unido a su bloque, en especial en temas espinosos como el posible aumento del límite a la deuda nacional.Los rituales del miércoles dieron fin a dos años de dominio demócrata en la capital y abrieron paso a un gobierno dividido para el tiempo que falta antes de las elecciones presidenciales de 2012. Las campañas comenzarán dentro de poco y Obama y los republicanos discutirán sobre el tamaño que deben tener el gobierno y el gasto público.Nuevo legislativo, duro reto para ObamaAnalistas aseguran que no será fácil el camino para Obama durante los próximos dos años, cuando también comienza la carrera para las elecciones presidenciales del 2 de noviembre del 2012.“Claramente el Partido Republicano le ha declarado la guerra a Barack Obama, tiene la intención de recortar el presupuesto, programas de transporte y eso incluye el presupuesto de los estados. Eso podría traerle muchos problemas al país”, dijo Emilio Viano, politólogo de American University.Según el catedrático, por falta de presupuesto los estados podrían llegar a un déficit y declararse en bancarrota, lo que perjudicaría a este partido, pero podría ser positivo para Obama y su reelección.“Los republicanos podrían generar un enfrentamiento muy profundo en el país”, aseguró Viano al referirse a que ya hay estados que se encuentran en una situación económica difícil.Obama en varias ocasiones ha dicho que busca trabajar en una armonía bipartidista e hizo este martes un llamado a los republicanos para que juntos busquen reactivar la economía y reducir así el desempleo, que se encuentra en un histórico 9%.“Los republicanos van a tratar de obstaculizar cada iniciativa, desde el presupuesto hasta la reforma migratoria”, dijo Adam Isacson, director del Programa de Seguridad Regional de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola).Pero a pesar del oscuro panorama, el Presidente espera un trabajo bipartidista. “Tengo confianza en que (los republicanos) reconozcan que nuestra función es gobernar y garantizar la creación de empleos para los estadounidenses y lograr una economía competitiva”, dijo Obama a un grupo de periodistas.Y Colombia, ¿qué?Analistas en Washington aseguran que la llegada del nuevo Congreso puede significar buenas noticias para Colombia, pero condicionadas. La aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) podría ser un hecho, pero el apoyo del Plan Colombia aún está en duda.“Los republicanos están siempre a favor del libre comercio, yo creo que podría aprobarse. Con el Plan Colombia, ellos apoyan la lucha contra las drogas, la insurgencia, y será un período positivo para Colombia”, dijo Viano.Pero Isacson asegura que el TLC podría ser una realidad, si es que el desempleo realmente disminuye en el país. “Hay gran posibilidad de que se apruebe, pero si el desempleo continúa cerca del 10%, la opinión sobre el TLC podría cambiar”. Sobre el Plan Colombia cree que al tratar de reducirse el presupuesto, se podría afectar.Pero quienes sí podrían ser un obstáculo serían los nuevos congresistas del Tea Party, quienes son más proteccionistas y su visión del libre comercio es más limitada, aseguran analistas.Expertos colombianos consideran que la nueva conformación del Congreso estadounidense sería la oportunidad para fortalecer las relaciones comerciales entre ambos países y un camino “propicio” para darle vía libre este año al TLC.En ese sentido se pronunció el ex canciller Fernando Araújo, quien explicó que la mayor dificultad para lograr el TLC con Estados Unidos la tuvo Colombia precisamente en la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata.“Los demócratas, encabezados por la presidenta de la Cámara -saliente- Nancy Pelosi, y un grupo de representantes se opusieron siempre a la aprobación del TLC aduciendo razones de orden público en Colombia”, indicó Araújo.“Ahora -agregó- con la consolidación de la mayoría republicana en la Cámara, muy seguramente se podrá avanzar en esa aprobación y yo esperaría que en el curso de este año quedara el TLC validado por el Congreso americano”.Una posición similar asumió un ex integrante de las mesas de negociación del TLC, Emilio García, para quien “el ambiente político (de ahora) es más propicio para que lo apruebe”, aunque, sostuvo, “el punto es que nunca ha existido una razón válida para postergar la aprobación, independientemente de la conformación del Congreso” estadounidense.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad