Irak está en riesgo de vivir una sangrienta guerra religiosa

Junio 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Por Redacción de El País y Agencias
Irak está en riesgo de vivir  una sangrienta  guerra religiosa

Ciudadanos iraquíes chiitas se han armado para enfrentarse al Estado Islámico, de origen sunita.

El grupo suní puede llegar a la capital. Ayatolá llama a las armas a chiitas.

El grupo yihadista Estado Islámico de Iraq y el Levante (EIIL) puso nuevamente como una de las prioridades de la política exterior estadounidense a este país. Esta agrupación terrorista suní, que nació como una filial de Al Qaeda en Iraq en el 2004 pero que por sus métodos sanguinarios han sido cuestionados por el jefe de ese grupo, estaba apoyando a los rebeldes que luchan en Siria contra el régimen de Bashar al Asad y ahora tiene en vilo a Iraq al conquistar casi todo el norte del país y pretender llegar a la capital.Y el conflicto se agudiza con el llamamiento del gran ayatolá Ali al Sistani, autoridad religiosa chiita. “Los ciudadanos que pueden llevar armas y luchar contra los terroristas para defender su país, su pueblo y sus lugares santos deben ofrecerse voluntarios y enrolarse en las fuerzas de seguridad para cumplir con este objetivo sagrado”, declaró el jeque Abdel Mehdi al Karbalai, en nombre del ayatolá Sistani. Según él, “Iraq se enfrenta a un desafío y un peligro extraordinario. Los terroristas no quieren controlar algunas provincias, sino que anunciaron que quieren todas las provincias, entre ellas Bagdad, Kerbala y Nayaf”.Para el analista internacional Marcos Peckel, experto en Medio Oriente, la posición del ayatolá, conocido por su moderación, es una evidencia de la grave situación y es una señal del desespero por el peligro de los ataques a los chiitas. “Esto pinta en una guerra religiosa medieval con unos niveles de violencia altos, que pueden tener desde crucifixiones, decapitaciones, destrucciones de templos”, agrega. Es que los métodos usados por este grupo, condenados incluso por Al Qaeda, van desde atentados suicidas a decapitaciones y crucifixiones en público o divulgadas en Internet, de quienes el EIIL considera infieles o herejes.El papel de Estados UnidosCon este panorama, el presidente Barack Obama aseguró el viernes que examina todas las opciones, menos el envío de tropas, para ayudar a este país. “Estados Unidos va a hacer su parte, pero al final corresponde a los iraquíes como nación soberana resolver sus problemas”, dijo Obama en la Casa Blanca. Obama debate cuán profundamente debe intervenir en conflictos externos; su decisión de poner fin a la presencia militar en Iraq en el 2011 fue considerada como uno de sus principales logros.Sin embargo, la situación de Iraq parece una sin salida y la confianza sobre el actual gobierno se encuentra minada, dado que el cuestionado chiita primer ministro, Nuri al Maliki Maliki, ha generado divisiones sectarias en el país.

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