Informe especial: el papa Francisco llenará de humildad y austeridad la Iglesia

Marzo 17, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López | El País
Informe especial: el papa Francisco llenará de humildad y austeridad la Iglesia

Sencillez. Tras una reunión con medios internacionales, el papa Francisco recibió de una feligrés un recipiente para tomar mate, bebida tradicional de Argentina.

Teólogos y sacerdotes señalan que con el nuevo pontífice Francisco el catolicismo recupera su misión pastoral y que habría cambios esperanzadores.

La humildad, la sencillez y la austeridad que ha mostrado el papa Francisco durante sus primeros días como Sumo Pontífice, responden al pie de la letra a esos lineamientos que dictó hace más de 50 años el Concilio Vaticano II, cuando el catolicismo enfrentaba una de las crisis más graves de su historia.Para entonces la Iglesia permanecía encerrada, muy distante de la realidad del mundo y solo se miraba a sí misma; “en un estado bastante tranquilo, conformista y en un sentido simplemente de conservación”, indica monseñor Fabián Suescún, obispo castrense.“Quiero abrir las ventanas de la Iglesia para que podamos ver hacia afuera y que los fieles puedan ver hacia el interior”. Esta frase pronunciada en 1959 por el papa Juan XXIII y que resume lo que muestra Francisco en pocos días de pontificado, se convirtió, como hoy, en la esperanza de una Iglesia que entendió que ante la crisis y los escándalos ha llegado la hora de revitalizarse. Sacerdotes, teólogos y especialistas en los asuntos vaticanos aseguran en diálogo con El País que desde el pasado 13 de marzo, cuando se eligió al nuevo papa, la Casa de Pedro no volverá a ser la misma y que la llegada del cardenal Jorge Mario Bergoglio a la máxima jerarquía de la Iglesia traerá cambios de forma y de fondo en la figura papal y en la religión Católica.Que esos cambios a los que se han asomado tímidamente los últimos pontífices encontrarán una acción decidida en el papa Francisco y que ese reencuentro que él plantea entre la Iglesia y la sociedad es un mensaje esperanzador para los devotos católicos.Señales inequívocasAunque para el mundo los acontecimientos que han rodeado a la Iglesia en las últimas semanas responden solo a hechos insólitos en El Vaticano, para los especialistas todo se debe a la presencia del Espíritu Santo guiando el camino que debe seguir la religión para hacerle frente al mundo moderno.Primero fue la renuncia de Benedicto XVI, la primera en 600 años; luego la elección del papa Francisco, el primer latinoamericano en dirigir la Santa Sede, y en un hecho más atípico aún, el colegio cardenalicio termina inclinándose por un jesuita.El padre Álvaro Vélez Escobar, superior jesuita en el Valle del Cauca, la misma orden a la que pertenece el Sumo Pontífice, aseguró que la sola elección de un papa latinoamericano muestra que los cardenales han entendido que tienen que tener en cuenta el Tercer Mundo y que llegó la hora de volcarse hacia donde están las iglesias más jóvenes, pero también hacia los más pobres y más necesitados.Destacó el padre Vélez, como primeras señales de cambio, esos gestos que son motivo de análisis por la prensa mundial como aparecer con la sotana blanca y sin la muceta roja de ocasiones especiales, la sencillez de la cruz pectoral y que recibiera de pie y como iguales a los cardenales cuando lo fueron a saludar.Igualmente, que haya decidido irse en bus con los cardenales y no en la acostumbrada limusina “dándonos un ejemplo de lo que fue su vida: sencilla, humilde y un hombre que atendió mucho a los pobres”.Monseñor Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de Cali, considera que la Iglesia salió hace 50 años con el Concilio Vaticano II al encuentro con la humanidad y que “a veces hay desconfianzas o muchas veces nos estancamos o damos pasos atrás”. El Papa utilizó una expresión que es clave: “Caminemos juntos” y resumió en tres verbos en su homilía lo que será su papado: “Caminar, edificar y confesar la fe”.“Serán relaciones más sencillas, directas y espontáneas con la humanidad, sobre todo en momentos en que algunos quisieran apedrear la Iglesia, como aquellos judíos del texto de la mujer adúltera, por las faltas visibles de algunos de sus miembros y en términos concretos en casos como la pederastia. Creo que el Papa tomó una actitud de unidad para que abandonemos las actitudes fariseicas de parte y parte”, señala monseñor Monsalve.La llegada del papa Francisco, según Hernán Olano, doctor en derecho canónico de la Universidad de la Sabana, viene con una gran esperanza de cambio y el deseo de apostar a la renovación, a la transparencia y a la labor preferencial por los pobres del mundo.“En principio creo que habrá cambios en toda la parte disciplinaria y acabará con cierto lujo y ostentación, proceso que ya había iniciado Benedicto, pero el papa Francisco nos ha mostrado que va a estar desprovisto, sin quitarle solemnidad a las cosas, de todo aquello que sea superfluo”, dice Olano.Diversos sectores ya han advertido que donde se podrían sentir con más fuerza esos primeros cambios es en los vicasterios de la Curia Romana, donde seguramente, en su afán por sacar a la Iglesia de las cuatro paredes de El Vaticano va a presionar para que los vicarios estén más pendientes de la doctrina de la Iglesia y cumplan las funciones encomendadas con mayor austeridad y efectividad.Una de sus primeras frases como papa puede ser el vaticinio de lo que le espera al cómodo mundo que vive en la Santa Sede: “El deber del cónclave era nombrar a un obispo de Roma... Y me parece que mis hermanos cardenales fueron a buscarlo al fin del mundo”. Serán días muy difícilesTodo cambio genera siempre resistencia y el mundo religioso no es la excepción, dicen los analistas, quienes culpan a esa resistencia y a los sectores más radicales de la campaña de desprestigio que ya se ha iniciado contra el papa Francisco.El teólogo e historiador Diego Agudelo, de la Universidad Javeriana, señala que la llegada de Francisco vuelve a la Iglesia a las fuentes mismas del Evangelio y a una presencia más cercana en forma pastoral a las necesidades espirituales de las personas. Un catolicismo más comprometido en la causa de los pobres y más profético en términos de exigencia para la justicia social, que garantice dignidad, derechos e igualdad en los pueblos del mundo. “Este proyecto de Dios va a ser muy violentado, va a ser agredido, pero eso es lo que llamaríamos ‘cargar la cruz’. Eso significa ser propositivo, denunciar aquellas cosas que no van a favor de la vida humana y la dignidad humana, será denunciante de proyectos políticos que invaliden al hombre y que vayan en contra de la vida, pero también será una Iglesia anunciadora en el sentido de estar más cerca de la gente y más reconciliadora”, dijo Agudelo.En ese sentido, advierten los analistas, será fundamental que el papa empiece a lavar esa imagen que El Vaticano proyecta al mundo de ser un centro de poder económico y un Estado donde hay grandes confrontaciones.Monseñor Fabio Suescún cree que El Vaticano “por su historia, por haber sido realmente una nación, un reino, tiene un poco ese sabor de las cortes reales y puede dar esa apariencia de que el Papa está rodeado de un enorme boato, pero creo que estos últimos papas han sido sencillos”.El arzobispo de Cali, al respecto, señala que El Vaticano es el encuentro entre el presente, el pasado y el futuro. “Hay que utilizar el equilibrio entre la cabeza y el cuerpo de la Iglesia para que sin ser una Iglesia amorfa, sí sea muy sencilla y servidora de la humanidad”. “Debemos ponernos en el camino del servicio y lavar los pies como hacía Jesús, pero no podemos pretender ser como era Jesús porque si Él viviera en esta época, también se valdría de la tecnología y viajaría en avión”.Conozca el resto del informe especialDetrás de la humildad del arzobispo de Buenos Aires Jorge Mario Bergoglio, ahora papa Francisco, se esconde un hombre de juicios duros, con los que llegará a dirigir la Iglesia Católica. El pastor del fin del mundo que cautiva a Roma. La Compañía de Jesús, la del nuevo papa Francisco, es una orden que a lo largo de la historia ha pisado los callos al poder del Vaticano. Jesuitas, orden del Papa Francisco, el otro poder vaticano María Elena Bergoglio habló con El País sobre pasajes de la vida de su hermano, el primer papa jesuita, el único latinoamericano. “Francisco llora por el dolor de los demás” El papa Francisco recibió a la prensa internacional que ha seguido el cónclave ante la que afirmó que la Iglesia no tiene una naturaleza política, sino espiritual y que la quiere "pobre y para los pobres". Papa Francisco revela cómo eligió su nombre

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