¿Incendiará la crisis islámica las elecciones presidenciales de Estados Unidos?

¿Incendiará la crisis islámica las elecciones presidenciales de Estados Unidos?

Septiembre 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Felipe Lozano Puche | Corresponsal de El País, Washington
¿Incendiará la crisis islámica las elecciones presidenciales de Estados Unidos?

Barack Obama, presidente de Estados Unidos y candidato a la reelección, y su rival republicano Mitt Romney.

Aunque analistas critican la “debilidad” de Obama frente a la muerte del Embajador en Libia, creen que protestas musulmanas no inciden en la contienda.

A menos de 50 días para las elecciones generales en Estados Unidos, el presidente Barack Obama no sólo está inundando las parrillas televisivas de estados como Virginia, Florida u Ohio, que serán determinantes en el resultado final, sino que además ha empezado a figurar en comerciales transmitidos en los hogares de cerca de 90 millones de pakistaníes. Mientras que los mensajes para sus compatriotas buscan convencerlos de que le reelijan el próximo 6 de noviembre, los que se emiten a doce mil kilómetros de las fronteras de su país pretenden apaciguar la indignación provocada por el cortometraje islamofóbico ‘Inocencia de los Musulmanes’ (Innocence of Muslims), producido en Los Ángeles y que desencadenó fuertes protestas en países de mayoría islámica como Egipto, Indonesia, Afganistán o Libia.En éste último se registró una asonada contra la sede diplomática de EE.UU. en Bengasi que causó la muerte de cuatro personas, entre ellas, el embajador Chris Stevens.El video de 13 minutos y 51 segundos, que ya ha sido visto más de 12 millones de veces en YouTube, ha conseguido poner el tema de la política exterior en el foco de una campaña presidencial que ha girado en torno a asuntos eminentemente domésticos como el desempleo o el nivel de deuda pública.El candidato republicano Mitt Romney, quien durante su discurso al cierre de la convención nacional de su partido ni siquiera mencionó a Afganistán (escenario de la guerra más larga en la historia de Los EE.UU.) aprovechó la calamidad para criticar la reacción de la administración Obama ante las protestas, acusándola de contemporizar con el fundamentalismo islámico en lugar de defender los valores nacionales.CríticasLa reacción del exgobernador de Massachusetts no fue de buen recibo entre el público general, ni tampoco entre algunos de sus copartidarios, como la columnista del Wall Street Journal, Peggy Noonan, quien lo describió como un “político oportunista” que en lugar de mostrar su “grandeza y sabiduría” se había delatado como “minúsculo y mezquino” ante unas circunstancias en las que habría podido dar su medida como estadista. El presidente Obama acusó a su rival de “disparar primero y apuntar después”, en una entrevista para el programa de CBS ‘60 Minutes’, sugiriendo que Romney se había apresurado al pronunciarse sobre una situación delicada y compleja sin tener a su disposición elementos de juicio suficientes.Varios analistas, atizados por filtraciones anónimas desde las toldas republicanas, equipararon la situación a la vivida en la anterior campaña presidencial, cuando las reacciones de la candidatura republicana ante la crisis financiera terminaron por darle una ventaja considerable, quizás determinante, al entonces candidato Obama sobre el senador por Arizona, John McCain.Y es que si bien hace cuatro años la política exterior era uno de los flancos débiles de Obama, en esta campaña es el Presidente, quien cuenta con una ventaja comparativa frente a su contrincante en esos temas, luego de haber sorteado desafíos de gran impacto como el que encarnaba Osama Bin Laden, dado de baja por un grupo élite de marines, la retirada oficial de las tropas estadounidenses de Iraq, una de sus promesas electorales, o la intervención internacional en Libia. Sin embargo, crisis como la generada por la aparición del video en el que se ofende al profeta Mahoma dejan sobre la mesa dudas como qué tanto pueden afectar estas situaciones en la decisión de los estadounidenses a la hora de elegir a su Presidente.El analista Roberto Izurieta asegura que en términos de elecciones, las protestas en los países musulmanes contra EE.UU. pueden afectar poco o nada. Explica que la mayor tragedia ocurrió con la muerte del embajador Chris Stevens y ni siquiera eso hizo que la población se inclinara por un candidato. “El público es muy cauto en politizar eventos violentos contra sus propios compatriotas. Si uno hace una análisis de la cobertura de incidentes posteriores, en lo medios de Estados Unidos hay una cobertura media. Mayor atención ha tenido, por ejemplo, la declaración de impuestos de Mitt Romney”.Para el analista, lo votos se orientarán a un candidato según las propuestas en mejoramiento de la economía, la salud y el trabajo.Seguir con la misma tácticaEn cuanto la seguridad nacional se refiere, Barack Obama ha sido más un ‘halcón’ que una ‘paloma’, en contravía de una ley no escrita según la cual los republicanos están mejor preparados que los demócratas para asumir la enorme responsabilidad de ser Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de los EE.UU.“Mi oponente y su compañero de fórmula son novatos en asuntos de política exterior”, señaló el Presidente durante el discurso de aceptación de la nominación oficial de su partido, en la Convención Nacional Demócrata celebrada en Charlotte, Carolina del Sur, a comienzos de septiembre, para a continuación enumerar las ocasiones en las que Mitt Romney había, a su juicio, equivocado sus planteamientos.“Uno no califica a Rusia como el principal enemigo de los EE.UU. —y no a Al Qaeda—, a no ser que todavía mantenga una mentalidad de la Guerra Fría”, explicó Obama. Aún así, Enrique Serrano, analista internacional, sostiene que en este caso, Romney saldría más beneficiado con la coyuntura islámica. “Los críticos más severos le atribuyen algo de responsabilidad a Obama en la muerte del Embajador. Además, se le cuestiona la poca energía con la que Estados Unidos actuó frente a ese hecho”, dice.A eso añade que muchos norteamericanos están en contra de la manera como el Gobierno ha tratado problemas como el de ‘La primavera árabe’ y la visión tan ingenua sobre la transición de ese gobierno.Sostiene que sin duda, la violencia generada por el video en el que se ridiculiza a Mahoma no será determinante en la campaña presidencial, sí le podría causar un revés a Obama, quien actualmente tiene “presuntos factores a favor”.Otras pujasLas posiciones de Mitt Romney respecto del conflicto palestino–israelí han vuelto a ocupar las primeras planas, luego de que la revista Mother Jones publicara un video filmado subrepticiamente durante una cena de recaudación de fondos para la campaña del candidato republicano. En las imágenes se puede ver al exgobernador de Massachusetts hablando cándidamente sobre una amplia variedad de temas frente a un puñado de contribuyentes de su campaña, cada uno de los cuales tuvo que pagar USD $50.000 para poder asistir al evento, que transcurrió en mayo en una mansión de Florida. Ante una pregunta, de uno de los asistentes sobre el tema palestino, Romney asegura que éstos “no quieren la paz, por motivos políticos”, e incluso afirmó que están “comprometidos con la destrucción y eliminación de Israel”. Una posición que no sólo difiere con la de su contrincante, sino que es contraria a la que su país ha defendido a lo largo de varias administraciones, ya fueran republicanas o demócratas. Pero los errores de Romney son sólo una cara de la moneda. La asonada sobre las instalaciones diplomáticas de EE.UU. en Bengasi, un ataque que se cobró la vida de cuatro ciudadanos y las protestas contra su país que se han presentado en más de 20 países del mundo, representan una de las grandes crisis en política exterior de la Presidencia de Barack Obama. ‘Muslim Rage’, tituló la revista Newswwek su edición más reciente. El jueves 20 de septiembre, la cadena de noticias CNN informó que las agencias de inteligencia estadounidenses estaban investigando la posibilidad de que el grupo Al Qaeda estuviera involucrado en los ataques del 11 de septiembre al Consulado en Bengasi. Los reportes indican que el Embajador ya se había mostrado preocupado por la insuficiente seguridad provista para la sede diplomática, algo que sin duda la campaña republicana utilizará para atacar a la Casa Blanca.Esta crisis llega, por supuesto, en el peor momento, haciendo inevitable que la reacción de la administración Obama se politice de una forma u otra. Sería aventurado, según analistas, predecir el rumbo que tomarán las protestas antiestadounidenses por parte de musulmanes indignados por el video y todavía más temerario adivinar el impacto que tendrán en la contienda presidencial. Pero, a juzgar por lo que coinciden en señalar diferentes sondeos de opinión, la política exterior o la seguridad nacional ocupa un lugar secundario en las preocupaciones del electorado de los Estados Unidos (entre el 3% y el 5% lo consideran una prioridad), lejos de temas como el desempleo, el sistema de salud o el estado de las finanzas públicas. Lo más probable, por lo tanto, dicen expertos, es que el factor decisivo de estas elecciones poco tenga que ver con lo que sucede a 12.000 kilómetros de distancia, y mucho menos con el mismo tema que, año tras año, gobierna por encima de los demás. Así, la máxima acuñada por la campaña de Bill Clinton en los 90 parece tan vigente como nunca: “Es la economía, estúpido”.

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