Humala - Fujimori ¿Qué los llevó a la segunda vuelta?

Abril 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por Efrén César Vidal, corresponsal de El País en Lima
Humala - Fujimori ¿Qué los llevó a  la segunda vuelta?

Keiko Fujimori (izq) lidera su campaña bajo el movimiento Fuerza 2011. Ollanta Humala (der) es nacionalista, agrupado en la colectividad Gana Perú.

Analistas consideran que el descontento social incidió en el triunfo de Ollanta Humala y de Keiko Fujimori. El futuro económico, el gran reto.

El emocional y susceptible electorado peruano decidió que el nacionalista Ollanta Humala Tasso del Partido Gana Perú y la actual parlamentaria Keiko Fujimori Higuchi del movimiento Fuerza 2011 pasen a la segunda vuelta de los comicios presidenciales del próximo 5 de junio, que será una lucha encarnizada y difícil, considerando que la población espera cambios concretos en su calidad de vida.Las estrategias de campaña de ambos candidatos, que les permitieron llegar a las segunda vuelta, estuvieron dirigidas a ese segmento del electorado, que fue descuidado por los otros ocho candidatos que pugnaban por la Presidencia, vale decir, los pobres, así como a los jóvenes de los niveles socioeconómicos más bajos, que no disfrutan de la bonanza económica y el dinero con que cuenta el Estado.Humala, que obtuvo el 31% de los votos, a diferencia de las elecciones del 2006 donde perdió con Alan García en segunda vuelta, mantuvo un discurso menos radical y no planteó un drástico cambio del sistema. Ahora su mensaje es conciliador y de no reaccionar frente a los ataques, lo que, según analistas, fue clave para su éxito. El hecho de que el presidente venezolano Hugo Chávez se haya mantenido callado también le permitió sumar adeptos al ex comandante Humala. A ello hay que agregar el apoyo de asesores del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, que trabajan con el comando de campaña de Gana Perú, al igual que el chileno Esteban Silva, presidente del Comité Ejecutivo del Partido del Socialismo Allendista, quien tiene contactos con el ala socialista de los que integran la fórmula parlamentaria de Ollanta Humala.Por su parte, Keiko Fujimori obtuvo el 23% de votos del electorado, básicamente de los sectores populares que tienen vivo el recuerdo de las obras hechas por su padre Alberto Fujimori. Ella mantiene, según los expertos, en su entorno político a los allegados a su padre, por lo que preocupa el grado de influencia que puedan tener en un eventual gobierno suyo.De acuerdo con la analista política peruana Mercedes Cabanillas, la llegada de Ollanta Humala a la segunda vuelta presidencial se puede explicar por el descontento de buena parte de la población que aún espera formar parte del proceso económico estabilizador por el que está intentando caminar Perú y que aspiran a que el candidato logre continuar.“El modelo económico que hemos aplicado es un modelo adecuado que ha logrado reducir la pobreza del Perú y ofrecer dos millones de empleos reales, pero todavía hay sectores que están al margen de este beneficio, entonces es el elector el que no se siente aún beneficiado por el modelo y el que ha orientado su descontento hacia el discurso de Humala, que ha sido un discurso lleno de promesas, de ofertas, que ojalá sepa cumplir dentro de los equilibrios macroeconómicos para un país que aspira a seguir creciendo saludablemente”, asegura la analista.Cabanillas también llamó la atención sobre algunos desaciertos del oficialismo que podrían ayudar a poner los ojos del electorado hacia las promesas de cambio de Ollanta Humala. “En medio de las bondades de la administración aprista, (el partido del presidente peruano Alan García), porque ha logrado crecimiento sostenido del país, faltó más acercamiento a la población a través de los programa sociales que fueron manejados por tecnócratas con una valiosa sensibilidad, más que por funcionarios”, explica.Sobre la candidata Keiko Fujimori, Cabanillas sugiere que a su favor tiene “el recuerdo de su padre que hizo obras en diferentes puntos del país y una cierta evocación que permanentemente hace al orden”.En ese sentido, el publicista Gustavo Rodríguez cree que el candidato Humala tiene el terreno libre para avanzar en lo referido a la corrupción que hubo en el gobierno de (Alberto) Fujimori y le conviene entrar por el tema de “la esperanza” que significaría un eventual gobierno suyo, mientras que Keiko Fujimori “puede decir que nosotros estabilizamos el país y sabemos cómo hacerlo”.Para el asesor creativo Robby Ralston, Ollanta Humala “tiene posibilidades reales de hacerse a la Presidencia”, porque incluso ha logrado convencer a Mario Vargas Llosa. En tanto que Keiko Fujimori -considera- tendrá que comenzar otra vez su campaña.Keiko Fujimori Genera rechazo por el gobierno autoritario de su padre, Alberto Fujimori, recordado por la corrupción, violaciones a los derechos humanos, y coacción de la prensa.Keiko ha asegurado que de asumir el Gobierno, no aprovechará ese poder para indultar a su padre.Ollanta HumalaPropone un gobierno con una fuerte participación del Estado en la economía y otros sectores, lo que despierta temores en los inversionistas internacionales.Su declarada admiración por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, genera temor de que un gobierno suyo devenga en un régimen intervencionista.Segunda vuelta, una lucha encarnizadaA consideración de analistas aún es muy difícil saber quién ganará las presidenciales de Perú y la población “sigue todavía en un dilema y no es claro por quién van a votar mayoritariamente, tal vez por temor de que el país pueda empezar a retroceder en temas sociales y económicos”.El analista político Agustín Figueroa le dijo al diario El País que la segunda vuelta “va a ser una lucha muy encarnizada y muy difícil”. “Tengo la sensación -agrega- que hay una tendencia favorable a Ollanta Humala, que se refleja en la votación y que Keiko Fujimori tiene que remontar”.Asegura que la opinión del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, en el sentido de que orientaría su voto por Ollanta Humala, “no es muy importante para el electorado, pero sí para Humala porque Mario Vargas Llosa es un hombre de la derecha y de vocación democrática”.También considera que las ciudades peruanas de Lima, Callao e Ica son indispensables para ganar las elecciones porque tienen el 40% del electorado, y son los que van a definir al nuevo presidente del país.Agrega que Keiko Fujimori trata de pegarse y conseguir a los votantes del centro y de la derecha, pero éstos deciden solos y no hay un patrón definido.Por su parte, el catedrático universitario y analista político Milton Pastor aseguró que ante las dudas del electorado peruano, que no ha votado ni por Keiko ni Ollanta, es bastante racional la propuesta presentada por Pedro Pablo Kuczynski (candidato perdedor de las elecciones) donde a través del denominado ‘Pacto por el Perú’ busca garantizar la continuidad del afianzamiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos, al igual que el respeto a la libertad de prensa, entre otros.“Lo ideal sería hacerla como los Pactos de la Moncloa (España) en una mesa del Acuerdo Nacional, con la participación de instituciones, partidos políticos, grupos de interés, líderes de opinión, la prensa, colegios profesionales, donde a la primera expresión de violencia contra el orden constitucional exista la posibilidad de la revocatoria o la vacancia presidencial”, expresó Pastor.Esta propuesta de Kuczynski fue firmada por Keiko Fujimori, pero Ollanta Humala dijo a través de sus voceros que la analizará y se pronunciará en los próximos días.A pesar del “milagro económico” por el que ha venido atravesando Perú, las sombras del pasado y de un futuro incierto, nublan el presente electoral de los peruanos. Los llena, incluso, de “temor”, y les impone un gran reto que tendrán que descifrar antes de la cita final, del 5 de junio, cuando irán otra vez a las urnas. La analista Cabanillas, bien lo resume: “Hacen falta dar todavía muchos gestos y señales y compromisos fehacientes, verificables, de que van a respetar, el orden Constitucional que no van, que no van a cerrar el Congreso, forzar una Constituyente para traer una nueva Constitución que permite reelecciones indefinidas, por ejemplo; que se respeten los derechos humanos a plenitud, la autonomía absoluta del poder judicial y del Ministerio Público”.Ese es el camino que aún les espera tanto a Ollanta como a Keiko: ganarse la confianza de una buena parte de los peruanos, que aún dudan de sus políticas, al tiempo que esperan que les cumplan.

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