Huelga de transportadores y sindicatos deja millonarias pérdidas en Argentina

Huelga de transportadores y sindicatos deja millonarias pérdidas en Argentina

Abril 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co| AFP

Sindicatos y transportadores paralizaron el país, por cuarta vez en el gobierno de Cristina, para rechazar impuesto a las ganancias.

Una huelga de 24 horas de transportistas y sindicatos opositores, en demanda de la reducción de un impuesto a los salarios, paralizó ayer gran parte de la actividad en Argentina, siete meses antes de las elecciones presidenciales. 

La medida de fuerza fue la cuarta del mismo tipo desde que gobierna Cristina Kirchner, quien asumió la Presidencia en 2007 y finaliza su segundo mandato en diciembre, sin posibilidad constitucional de reelección. 

Sólo automóviles particulares circularon ayer por Buenos Aires por la protesta que afecta la totalidad del transporte público, ya sean buses de pasajeros urbanos, de larga distancia, el Metro capitalino o  los ferrocarriles.

Las líneas aéreas Aerolíneas Argentinas, Austral, la chilena LAN y la brasileña TAM cancelaron vuelos, mientras que el resto de las compañías sufrieron desvíos o demoras. “el 95% de la gente hubiera trabajado, pero no pueden porque no tienen con qué viajar” , declaró el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, al llegar ayer a la Casa Rosada, se del gobierno argentino . 

En reacción, uno de los líderes de la protesta, el dirigente camionero Hugo Moyano, dijo que “el paro fue contundente y ahora se espera que el Gobierno dé las respuestas que los trabajadores merecen”. 

Lea también: Argentina paralizada por huelga de transportadores.

Los sindicatos rechazan el impuesto a las ganancias que grava los salarios en escala progresiva hasta un 35 % y que se aplica sobre los sueldos a partir de 15.000 pesos (unos 1.700 dólares) . 

Desde agosto de 2013 permanece invariable el monto mínimo a partir del cual se aplica y  los salarios tuvieron sucesivos aumentos, producto de las negociaciones paritarias con las empresas. Esto en el marco de una inflación anual de 30% según mediciones privadas.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó que el gravamen no se modificará porque “afecta a la minoría que más gana”,  850.000 trabajadores sobre una fuerza laboral de 11 millones de asalariados.

El Gobierno necesita esos ingresos fiscales para mantener numerosos programas de asistencia social para sectores menos favorecidos. 

El dato oficial no toma en cuenta la evasión fiscal, ya que a menudo parte de los salarios más altos se abonan sin declarar. Además hay sectores que están exentos de pagar el impuesto, como el Poder Judicial y la renta financiera.

La huelga fue convocada por tres de las cinco centrales obreras en las que se pide el sindicalismo argentino, aunque el reclamo es compartido por todos. Ese gravamen “es un problema real que existe, y es justo reclamar una solución. Pero no es motivo para ir a un paro nacional con el apoyo de grupos económicos poderosos y sectores de la derecha” , dijo Hugo Yasky, del sextor cercano al gobierno de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) .

 Para diferenciarse de la convocatoria que no incluía mitines ni marchas, agrupaciones de izquierda cortaron con piquetes los principales accesos a Buenos Aires.

Lo mismo ocurrió en las grandes ciudades del país, donde la actividad fue nula. Los sindicatos anunciaron que, de no obtener lo que buscan, lanzarán una nueva huelga, esta vez por 36 horas a mediados de abril.  

La estación terminal de trenes de Constitución, por donde llegan a diario centenares de miles de pasajeros  mantuvo las rejas cerradas, como otras estaciones centrales de la ciudad.  

Un tendal de basura dejó en evidencia la falta de recolección por el paro de camioneros, que también suspendió el expendio de combustibles.

Se plegaron además al paro médicos, bancarios y gastronómicos, entre otros. La huelga provoca pérdidas por 3000 millones de pesos (USD 340 millones), según cálculos de la consultora Analytica.

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