Historia del capo mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el Rey del Túnel

Julio 19, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra | Editora de Orden

Por segunda vez, Joaquín Guzmán se fugó de la cárcel. Corridos, camisetas con su cara y manifestaciones en las calles, muestran como el nombre de este escurridizo criminal se ha convertido en una leyenda.

Joaquín Archivaldo Guzmán Loera. Alias El Chapo. 58 años. 1,55 metros de estatura. Cuatro esposas. Nueve hijos. Nacido en La Tuna, Badiraguato, un pueblo de la sierra sinaloense. Con una fortuna calculada en US$1.153 millones.  Prófugo por segunda vez. El enemigo público #1 en Chicago. El hombre más buscado del mundo. Lea también: Así fue la fuga de 'El Chapo' Guzmán', quien escapó por un túnel de 1.500 metros

La imagen de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, con bigote,   recuerda el rostro de Jesús Malverde, ese santo sinaloense a los que narcos le rezan. Un bandido que se convirtió en leyenda y al que le construyeron una iglesia. Al que le hicieron figuras, que se venden en  las calles de todo México.

Al ‘Chapo’ le han  hecho pequeñas estatuas, cuadros... y hasta corridos. Los últimos exaltaron su nueva fuga del penal de máxima seguridad del Altiplano. 

“Ya se había tardado mucho ‘El Chapo’ para escapar, usó bien la cabeza para salir del penal. Yo le apodé el Rey del Túnel, no cualquiera lo ha logrado, dinero mueve a mares y a él le sobra demasiado. El Gobierno mexicano muy fácil es de comprarlo (...) Con esta ya van dos veces que se les pela el mejor y no entiendo pa’ que lo buscan, él no es para estar en prisión, su pueblo lo quiere libre. Sinaloa está de fiesta. ‘El Chapo’ no es tan violento, solo defiende el terreno”, cantan Ómar y sus amanecidos de la sierra.

 Su fuga, a través de un túnel de un kilómetro y medio, la segunda vez que se escapa de un penal mexicano, ha generado una paradójica respuesta en muchas zonas del país. No sólo  los corridos, sino camisetas con su cara y manifestaciones en las calles, han mostrado como su nombre es una leyenda. El mito de un prófugo eterno, de un fantasma, de un campesino que bajó de la Sierra, empezó cultivando marihuana, que transportaba a lomo de  mula hasta convertirse en uno de los billonarios mencionados por varios años consecutivos en el lista de la revista Forbes.

Joaquín Archivaldo nació en una vereda de no más de 20 casas de la Sierra de Sinaloa. Una zona donde el narcotráfico empezó, según el académico Luis Astorga,  desde comienzos del siglo pasado.

E incluso, desde el siglo XIX. De esa época es la figura del santo Malverde. Por eso, la historia de Sinaloa está mezclada con la del narcotráfico. La mayoría de los grandes capos han salido de Culiacán. El cementerio, con panteones de oro y mármol en los que reposan los restos de varios de los grandes capos lo ratifican. 

“Hace poco escuché en un supermercado a un chavito diciéndole  a otro ya salió ‘El Chapo’ ahora va a haber lana. Acá lo admiran, relacionan su nombre con prosperidad. El Cartel de Sinaloa protege sus zonas y no permite que se den, como con los otros grupos  (‘Los Zetas’, ‘Caballeros Templarios’ y ‘El Golfo’) extorsiones y secuestros. Por eso la gente siente que si están ellos pues pueden continuar con sus negocios y vinculan a figuras como ‘El Chapo’ y ‘El Mayo’ Zambada con el dinero”, explica Javier Valdez, escritor y periodista del Semanario Río Doce de Culiacán, capital de Sinaloa. 

 Corajudo. Audaz. Temerario. Así lo definió  Javier Valdez. Y así se explica cómo el campesino  logró escalar y llegar a ser uno de los jefes del cartel más poderoso de México: el de Sinaloa, que  controla el tráfico de cocaína y efedrinas, tiene tentáculos en 50 países del mundo desde Estados Unidos hasta Argentina. Desde Europa hasta África. 

Mientras los otros carteles mexicanos se vieron diezmados por los golpes de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y por sus propias guerras, Sinaloa permaneció con sus estructuras casi intactas y teniendo injerencia o control en 17 estados del país.

  Guzmán, primero traficante de marihuana y amapola, empezó a trabajar para los fundadores de este cartel, que hace más de tres décadas se llamaba el Cartel de Guadalajara, cuando el jefe era Félix Gallardo.  Luego, heredó, junto con el ‘Mayo’ Zambada, la zona de Sinaloa y Nayarith. 

[[nid:444490;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/07/tunel-escape-chapo.jpg;full;{Se siguen difundiendo imágenes del sofisticado túnel de 1.500 metros de largo dotado con sistema de ventilación y alumbrado, por donde se fugó el narcotraficante, así como las herramientas que usó para lograrlo.Agencia AFP}]]

Y al heredar el poder empezó una historia de confrontaciones con otros carteles.  “Su primer gran guerra fue con los Arellano Félix por el asesinato de  un compadre suyo. Entonces comienzan una serie de hechos de sangre, un atentado en una discoteca de Puerto Vallarta. Un carrobomba contra la gente del ‘Chapo’ en Guadalajara y en un enfrentamiento en el aeropuerto de Guadalajara muere el cardenal Juan Jesús Posadas en el fuego cruzado”, explica Almazán.  Lea también: El calabozo del 'Chapo' Guzmán, un 'búnker' del que era casi imposible escapar

Ese hecho, ocurrido en 1993, hizo que el nombre de Guzmán y de otros narcos se hiciera conocido. El Gobierno mexicano sacó unos carteles en los que ofrecía se ofrecía una millonaria recompensa por el capo, hasta entonces desconocido por los mexicanos.

 Guzmán se desplazó a Guatemala, donde fue capturado ese mismo año. En ese momento se rumoraba que fue su enemigo Amado Carrillo Fuentes, ‘El señor de los Cielos’, quién lo entregó. 

Ocho años después se escapó de la cárcel de Puente Grande, dicen, que oculto en un carrito de ropa sucia. Durante los siete años que permaneció preso fue el ‘amo y señor’ en esa prisión. Las denuncias de su dominio en esta cárcel hablan de un romance con una detenida: Zulema Hernández, presa en el anexo de mujeres.

 Mujeriego, las mujeres, dice un narco colombiano entrevistado por Univisión en un documental acerca de este capo,  son su talón de Aquiles. Las conseguía a las buenas o a las malas.  

En un laboratorio de anfetaminas, allanado en un operativo en el que perseguían al ‘Chapo’, encontraron un álbum con fotografías de mujeres ‘prepagos’, que según la Policía mexicana, eran colombianas.

Después del 2001, el ‘Chapo’ se convirtió en un fantasma. La leyenda creció.  “Se movía libremente por todo el país. Decían que lo veían por Sinaloa, Durango, Chihuahua, Michoacán, Sonora, Baja California. Eso alimentó su fama, su mito de semidiós. Eso demostró que aunque el Gobierno decía que era el  más buscado en realidad no lo era”, asegura Javier Valdez. 

Pero en esos años, Guzmán libró otras guerras, que dejaron centenares de muertos. Un capo violento. Mató o entregó a sus enemigos. En México atribuyen más de tres mil asesinatos. 

Una de esas guerras fue con sus antiguos socios los hermanos Beltrán Leyva. Y en ese confrontación se le acusó de haber delatado a Alfredo Beltrán Leyva, arrestado en el 2008. Ese hecho ocasionó una disputa que disparó los homicidios en Sinaloa. Y uno de los muertos fue Édgard, uno de los hijos del ‘Chapo’.

La captura de Guzmán Loera en febrero del 2014, considerada por Peña Nieto en ese momento,  un golpe histórico al narcotráfico y que intentaba negar las suspicacias que siempre han circulado en México de que los gobiernos han sido permisivos con ese cartel, no afectó a Sinaloa, según analistas. 

“Al ‘Chapo’ no le decomisaron propiedades. Le capturaron su jefe de sicarios y un escolta, pero el resto del cartel quedó activo y fuerte”, explica  Alejandro Almazán, autor del libro  ‘El más buscado, la historia de Guzmán’.

Ahora, con el escape del sábado 11 de julio, se cree que ‘El Chapo’ salga a  aumentar su poder.    “Al ‘Chapo’ le encanta el caos. Yo creo que puede haber más violencia, ahora la hay aunque traten de ocultarla, pero lo más seguro es que aumente e intente disputar zonas, como la de Tamaulipas o Tijuana, que se la pidieron con el cartel de Tijuana, o en Juárez, donde 24 horas después de la fuga se presentaron once homicidios en un solo día”, dice Almazán.

El tuiter de los hijos del ‘Chapo’ En varias  cuentas  en las redes sociales Facebook y Tuiter  aparecieron fotos supuestamente de  de Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán, hijos del capo, en las que se ve una vida de lujos y excentricidades. Se muestran imágenes  publicadas de junio a noviembre de 2013, en las que exhiben armas, con cachas de oro; vehículos;  mujeres; animales exóticos, mansiones, fajos de dólares, droga y aviones.Otra de las cuentas  es del hijo del ‘Mayo’ Zambada. Sin embargo, el abogado de este aclaró que esa cuenta no pertenece a su cliente.  ”Las fotos de los hijos  del ‘Chapo’ son de ellos, según he podido averiguar, pero lo que no creo es que ellos las hayan subido a las redes”, dijo una fuente. En una de esas  cuentas, días antes de la fuga, se decía que “el general pronto estará de regreso”.
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