Historia de la pintora caleña que brilla en Estados Unidos

Julio 18, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Historia de la pintora caleña que brilla en Estados Unidos

Obra de Maricel Blum en la exposición ‘Art Bike’ 2010, que auspicia la MS National Multiple Sclerosis Society de Houston, Texas.

Maricel Blum expone actualmente en EE.UU. Se dedicó a los números por 30 años, pero pudo más su vocación.

Maricel Blum Garrido pertenece a algunas de las familias más reconocidas de Cali, pero tiene una faceta que aquí es completamente desconocida, salvo en su círculo íntimo: es pintora y escultora. Sólo que su carrera la ha desarrollado afuera.Si bien en casa le estimularon la sensibilidad artística y el desarrollo temprano de habilidades, allí nadie se dedicó al arte. Por eso, cuando dijo que deseaba hacerlo, le contestaron: “Estudie algo que le dé dinero. Entonces la eché a un lado, estudié administración de empresas y me metí durante 30 años en el mundo de los negocios, hasta que llegó el momento en que me dije ‘si no lo hago ahora, no lo haré nunca’. Tampoco me arrepiento de que las cosas hubieran resultado así”, cuenta.Comenzó a pintar cuando aún trabajaba, y practicó en el taller de Elsa Junguito en Bogotá: “En esa época vendía obras de gran formato para los ‘lobbys’ de los edificios de apartamentos, pero me faltaba técnica. Eso me motivó a estudiar y recibí clases durante tres años con Pilar Otálora en la Galería Vía Vai”.Por esa época, Maricel terminó un ciclo vital del cual no habla y determinó irse a vivir en Alemania. Jamás llegó, pues un nuevo amor le hizo desviar la ruta y radicarse en Houston, Texas, donde “me matriculé en una maestría de arte en The Glassell School of Arts, del Museum of Fine Arts”, la cual terminará en diciembre.Su primera exposición pública fue en la Emerson Unitarian Church (2009), una iglesia donde desarrollan actividades culturales: “Exponer es intimidante. Cuando uno muestra sus primeros cuadros siente como si estuviera desnudándose. Una cosa era mostrar mis obras en Bogotá, donde la gente que las veía era amiga, y otra hacerlo en Houston, donde hay mucha competencia y hay críticos muy versados en arte. A Dios gracias fue allí”.A partir de entonces, los dos recientes años ha tenido intensa actividad, en muestras a las que sólo se accede por invitación especial. Pintora de emocionesEstá dedicada al arte abstracto, el cual “está más expuesto al rechazo y a la crítica, porque hay que tener conceptos sólidos sobre las teorías del color, la armonía y la perspectiva, para poder romperlas”. En cuanto recursos técnicos, Maricel trabaja “con acrílicos, pegantes, brillos, todo lo que pase por mis manos”. Dice que la inspira la vida, “así suene simple, la emoción me hace pintar. Lo que hago es reinterpretar sentimientos, desde las alegrías más sublimes hasta las iras o las tristezas más grandes. Por eso, hay obras que pinto para mí y no las vendo por más que me ofrezcan mucho dinero”, dice.También hace escultura: “Es nueva para mí y me encanta trabajar con materiales encontrados (reciclaje). Me fascina todo lo que sale de lo que uno encuentra y permite expresar muchas cosas”, explica.Cuando se le pregunta cuándo se dará a conocer en Cali, responde: “No lo sé. Hace unos cuatro años iba a exponer por primera vez, pero vendí todos los cuadros antes de poder traerlos”. Aún no es profeta en su propia tierra. Ojalá llegue el día.

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