Hispanos ocuparán tres curules en el Senado y 28 escaños en la Cámara de EE.UU.

Noviembre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Hispanos ocuparán tres curules en el Senado y 28 escaños en la Cámara de EE.UU.

El presidente estadounidense, Barack Obama pronunciando su discurso después de ser reelegido para la rpesidencia de Estados Unidos.

El avance hispano en la política de EE.UU. es tal que ya hay analistas que pronostican que no está lejano el día que una persona de ese origen llegue a la Casa Blanca.

Si las proyecciones del Pew Hispanic Center  resultan ser ciertas y la comunidad hispana residente en Estados Unidos se triplica en los próximos 40 años, en adelante no habrá camino que conduzca a la Casa Blanca si no pasa por los sectores latinos de ese país.El mejor termómetro es el Congreso de Estados Unidos, donde tras cada elección son más los latinos que se van apoderando de los escaños en Senado y Cámara y cada vez son más comunes historias como la de Albio Sires, que vive en carne propia el ‘Sueño Americano’.Apenas rayaba los 8 años de edad cuando debió salir huyendo con sus padres de su natal Bejucal, una localidad agrícola en la isla de Cuba. Con esfuerzo sus parientes lograron llevarlos a Estados Unidos en 1962 para residir en el sector de West New York.Vivió las afugias propias del común de los latinos y soportó la barrera del idioma durante esos años de estudiante en los que no escasearon las humillaciones y el trato discriminatorio.Amparado en el deporte logró una beca universitaria que le permitió graduarse de la Universidad St. Peter’s y el pasado martes se convirtió en uno de los 31 dirigentes de origen latino que obtuvo una curul en el Congreso de EE.UU.Y es que en un hecho sin precedentes, en el Senado habrá por primera vez tres cubano-americanos asentados en esa Corporación: Marco Rubio (Florida), Ted Cruz (Texas) y Robert Menéndez (Nueva Jersey), quien es ahora el hispano de mayor peso político en ese país. En la Cámara Baja, también hubo un gran avance al pasar de 24 escaños de la legislatura pasada, a contar 29 curules de diputados de origen latino, ocho de ellos que llegan por primera vez.Max Sevillia, director de asuntos políticos y legislativos de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Designados y Electos, Naleo, (por su sigla en inglés), dijo en diálogo con El País que este es “un récord histórico”.“Este es un hecho de gran importancia porque la comunidad se ve hoy mejor representada por un nutrido grupo de congresistas latinos y porque en adelante se tiene la posibilidad de expresar de mejor manera las prioridades de los hispanos”, dijo Sevillia.Una fuerza incontenibleDe acuerdo con dirigentes y especialistas en política estadounidense, el avance de los latinos en las elecciones del pasado martes , donde además fueron los artífices del triunfo reeleccionista del presidente Barack Obama, muestra que no es descabellado pensar en la llegada de un hispano a la Presidencia de EE.UU., como ocurrió hace cuatro años con la comunidad afroamericana.Melissa Sánchez, quien hace parte de los grupos ‘hispano-demócratas’ en el estado de Florida, indicó que después de estas elecciones cambió el significado de ser latino en EE.UU. “Hoy ser latino es motivo de gran orgullo porque somos una comunidad que crece en la vida política de este país”.“Hoy somos una gran minoría en el Congreso norteamericano y eso explica por qué los dos partidos están hablando de la reforma migratoria. Saben que somos importantes, saben que somos decisivos y, lo mejor, que tenemos líderes incluso para soñar con un presidente latino en unos años”, dijo.El estudio del Pew Hispanic Center, realizado en el 2008, señala que la población hispana es de 50,3 millones de habitantes y que en el 2040 serán más de 133 millones. Es decir, uno de cada tres personas residentes en EE.UU. sera de origen latinoamericano.Maricruz McGowan, asesora en temas latinoamericanos del Partido Republicano, le dijo a El País que “Si Obama está de vuelta en la Presidencia es por los latinos. Porque en cada elección tenemos casi un millones de nuevos electores hispanos, aunque somos un poder ‘informal’ porque ninguno de los dos partidos nos ha dado legalidad”. “Hoy más que nunca debemos llevar con orgullo la condición de latinos, pero más importante aún es que nos unamos porque si dejamos de lado esa división de los que son cubanos, o puertorriqueños o hondureños o colombianos, tendríamos una organización política tan fuerte como la afroamericana”, dijo McGowan.Sin embargo, y pese a que la voz y el voto de los 31 latinos en el Congreso de Estados Unidos serán también decisivos en la vida cotidiana de más de 350 millones de estadounidenses, la participación del voto hispano no fue la esperada y solo sufragaron 10,1 millones de los más de 20 millones que estaban habilitados para votar.“Si los latinos hubiéramos salido todos a depositar nuestro voto, siendo el 10% de la población, estoy convencida que nos tomamos el 20% del Congreso”, /strong> aseguró Sánchez, de los hispano-demócratas de Florida.La satisfacción, de acuerdo con los analistas, rebosa en la comunidad latina, hasta hace pocos años vista con desdén en algunos estados y no tienen duda en que a partir del pasado martes se empezó a escribir “otra historia” en la que los congresistas hispanos serán protagonistas en este periodo 113 de sesiones.

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