Fiscal estudia pedir pena de muerte para acusado de secuestro y violación en Ohio

Fiscal estudia pedir pena de muerte para acusado de secuestro y violación en Ohio

Mayo 09, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co \ EFE
Fiscal estudia pedir pena de muerte para acusado de secuestro y violación en Ohio

Ariel Castro, de 52 años, era un inmigrante puertoriqueño que trabajaba como músico y conductor de autobus en Ohio.

Ariel Castro, sospechoso de mantener secuestradas a tres mujeres por diez años en Cleveland, fue acusado de violación y secuestro. La juez fijó una fianza de 8 millones de dólares.

El fiscal del condado de Cuyahoga, en Cleveland, EE.UU., Timothy McGinty, dijo que estudiará solicitar la pena de muerte para Ariel Castro, acusado del secuestro y violación de tres jóvenes que estuvieron desaparecidas durante una década.Castro compareció hoy brevemente ante una juez de Cleveland por primera vez desde que fue detenido el lunes por el secuestro de Michelle Knight, de 32 años de edad, Amanda Berry, de 27 años, y Gina DeJesús, de 23 años así como del secuestro de la hija de Berry durante diez años. Las mujeres volvieron a la libertad el pasado lunes luego de que los vecinos, al escuchar ruidos en la casa en que se encontraban en cautiverio, las ayudara a salir. Las mujeres se encuentran ahora con sus familiares en donde la Policía las está interrogando para terminar de esclarecer los hechos. McGinty afirmó hoy durante una rueda de prensa que su intención es acusar a Castro de asesinato con agravante, cargos que están relacionados con informaciones de que forzó a abortar a las tres jóvenes que secuestró.Según McGinty, el estado de Ohio permite solicitar la pena de muerte para los "criminales más depravados que cometen un asesinato con agravante en el curso de un secuestro".Durante la audiencia Castro mantuvo la mirada en el suelo, mantuvo el silencio. Adentro estaban los recuerdos, las imágenes de las mujeres en el oscuro ático, sus gritos, ese otro silencio de diez años que apenas empieza a romperse como gritos leves, mínimos. En su casa, interrogada por la Policía, Michelle Knight sí recordó. Recordó que desde ese 2003, cuando apareció sin saber muy bien cómo en casa de Castro, quedó embarazada en cinco ocasiones. Abortó en cinco ocasiones. Y luego, cuando su compañera de cautiverio Amanda Berry, quien había sido raptada dos años antes que ella, quedó en embarazo, ella misma atendió las complicaciones del parto. “Si se muere la niña te mato”, le dijo Castro. En un momento en que la bebé no respiraba, Michelle le dio respiración boca a boca. Algunos años después Castro habría de salir con esa pequeña a un parque cercano a la casa en que las mujeres permanecían atadas con cadenas en la cintura y el cuello. La niña nunca aprendió el nombre de las mujeres. Ni siquiera el de su madre. Castro sabía que podría pronunciarlo en cualquier momento y eso lo delataría. Al término de su primera audiencia, a Castro se le imputaron cuatro cargos por secuestro y tres por violación y se le fijó una fianza por ocho millones de dólares. Un juez del Estado de Ohio dijo que pediría para él la pena de muerte. Los detalles van apareciendo y haciendo más monstruosa y perturbadora la historia. Una hija de Castro, Arlene Castro, caminó con Gina Dejesus de vuelta del colegio esa misma tarde en que Gina desapareció. “Ante la prensa dijo estar avergonzada y devastada por el asunto”. Las tres mujeres están ahora con sus familias. Cada día recuerdan la oscuridad de esos diez años y cuentan a la Policía. Y se espera también que hable Ariel Castro: afuera de su celda, un Policía vigila sin descanso para evitar su suicidio.

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