Expresidente de Brasil, Lula da Silva, podría ir a la cárcel el próximo 4 de abril

Expresidente de Brasil, Lula da Silva, podría ir a la cárcel el próximo 4 de abril

Marzo 27, 2018 - 06:57 a.m. Por:
Agencia EFE
Acusan a Lula de tráfico de influencias por beneficiar con contratos a empresa en Angola

Luiz Inácio Lula da Silva fue condenado el pasado 24 de enero a 12 años de prisión por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, asociados al escándalo de Petrobras en Brasil.

El tribunal en segunda instancia que condenó al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a 12 años de cárcel por corrupción rechazó este martes los recursos presentados por la defensa y lo dejó a un paso de la cárcel, aunque el exmandatario cuenta con un salvoconducto hasta el 4 de abril.

Los tres magistrados de la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre (TRF4) desestimaron por unanimidad los recursos presentados por los abogados de Lula y le abrieron así las puertas de la cárcel.

No obstante, Lula no podrá ir preso hasta el próximo 4 de abril, cuando la Corte Suprema tiene previsto analizar un "hábeas corpus" presentado por la defensa y que alega que el encarcelamiento no puede concretarse hasta que se agoten todos los recursos posibles en instancias superiores.

El exmandatario (2003-2010) fue condenado el pasado 24 de enero en segunda instancia a 12 años de prisión por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, asociados en ambos casos al escándalo detectado en la estatal Petrobras.

En su sentencia, los magistrados del TRF4 determinaron el cumplimiento inmediato de la pena una vez analizadas todas las apelaciones en esa corte, apoyados en una cautelar del Supremo dictada en 2016.

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Tras el fallo del TRF4, la defensa de Lula presentó lo que se conoce como "embargo de declaración", un recurso en el que se solicita un esclarecimiento de la decisión judicial, pero que no puede modificar el contenido de la sentencia.

Esa apelación fue rechazada por los tres magistrados del TRF4, que ratificaron la sentencia y abrieron el camino para que el juez de primera instancia Sergio Moro determine la prisión del líder del Partido de los Trabajadores (PT).

No obstante, la defensa de Lula se anticipó y entró con un "habeas corpus" preventivo en el Supremo para evitar precisamente que el exmandatario pudiera ser detenido una vez el TRF4 concluyera el análisis de los recursos en segunda instancia.

El Supremo tenía previsto juzgar el "habeas corpus" el pasado jueves, pero la sesión se prolongó durante cinco horas y el tribunal aplazó el análisis del asunto hasta el próximo 4 de abril, aunque blindó a Lula de la prisión hasta esa fecha.

Inmerso en la batalla judicial, Lula prosiguió hoy su gira por el sur de Brasil para defender su inocencia y denunciar una supuesta "persecución judicial", en medio de las protestas de algunos detractores.

El ex jefe de Estado se ha postulado como candidato del Partido de los Trabajadores para las elecciones presidenciales del próximo 7 de octubre, pero su carrera electoral puede ser impedida por la Justicia electoral, pues existen normas que impiden que un condenado en segunda instancia pueda optar a un cargo electivo.

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Una víctima de persecución política 'golpista'

Al respecto Dilma Rousseff denunció también este martes en Río de Janeiro que quien fue su antecesor y padrino político, Luiz Inácio Lula da Silva, es víctima de una persecución política "golpista" que quiere "enviar a un inocente a la cárcel" y detrás de la cual ha existido "interferencia" extranjera.

"Hay una estrategia clara de nuestros adversarios golpistas de intentar inviabilizar la candidatura (presidencial) de Lula", dijo la exmandataria en una rueda de prensa con medios internacionales.

La exgobernante se refirió a la persecución judicial al criticar la decisión de este lunes de un tribunal regional de rechazar los últimos recursos de la defensa de Lula contra la pena a 12 años de prisión a que fue condenado por corrupción y que prácticamente le abren las puertas de la cárcel y lo inhabilita para las presidenciales de octubre, para las que es el máximo favorito.

Dilma Rousseff

Dilma Rousseff, expresidenta brasileña.

EFE / El País

Rousseff denunció igualmente que en Brasil se está utilizando la violencia para frenar la consciencia de las personas y para "contener la libre expresión política".

Con esto la líder del Partido de los Trabajadores (PT) se refirió a las agresiones contra los miembros de la caravana que Lula (2003-2010) realiza desde hace una semana a los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, al sur de Brasil y donde fueron atacadas con piedras, palos y cohetes de artificio.

Para Rousseff este tipo de actos, así como el crimen de la concejala y activista de derechos humanos Marielle Franco, asesinada a tiros hace diez días en el centro de Río de Janeiro, indican que ha resurgido la extrema derecha en Brasil.

"El centro no tiene candidato y la extrema derecha aprovecha para destilar violencia", señaló

"Cuando se planta odio, se recoge violencia", dijo, refiriéndose a que ese tipo de acciones ocurre "donde la extrema derecha aparece".

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