Estos son los tres hombres que se enfretarán a Maduro en las urnas, ¿lograrán vencerlo?

Estos son los tres hombres que se enfretarán a Maduro en las urnas, ¿lograrán vencerlo?

Mayo 17, 2018 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País 
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

EFE

Nicolás Maduro ha prometido reparar los errores cometidos en la llamada ‘revolución bolivariana’ y lograr la prosperidad económica que no consiguió en seis años de Gobierno; tiempo en el que el país ha caído en una profunda crisis.

Con una amplia carrera dentro de la Administración Pública, desarrollada en 20 años, el heredero político del fallecido Hugo Chávez, que presume de ser el ‘presidente obrero’ que nunca ha pisado una universidad, se ha presentado en esta campaña como el ‘candidato de la patria’.

En el discurso que repite en cada mitin, asegura que si le dan diez millones de votos garantizará la paz y dará estabilidad a la apaleada economía venezolana: “Confíen en mí, yo lo voy a hacer. Yo, Nicolás Maduro. Yo, Nicolás pueblo. Yo, fuerza revolucionaria, en este tiempo histórico lo juro frente a ustedes” pareciendo olvidar que esa promesa la hizo en el 2014, frente a la “guerra económica” que, según él, promueve EE. UU. y a la que achaca la escasez de medicinas y alimentos.

De 56 años, Maduro, que durante la era Chávez fue diputado, presidente del Parlamento, canciller, vicepresidente y presidente en funciones, prometió también que para el 2014 ya no habría pobreza ni miseria, algo que, por el contrario, ha aumentado.

Sin embargo, sus afines lo describen como un hombre cercano a la “clase obrera trabajadora”, a quienes se dirige en sus discursos.

En esta campaña, Maduro, que fue dirigente sindical y chófer de autobuses, ya no dice que es “hijo de Chávez”, como repetía en el 2013, durante su primera campaña.

Lea también: En Venezuela están cedulando colombianos para que voten por Maduro: Santos

El Jefe de Estado venezolano es “cálido”, “afable” y “de risa fácil”, según ha dicho públicamente el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien asegura que Maduro es el “único“ garante de la “paz” para Venezuela, pues desde el Ejecutivo se afirma que la oposición es “violenta”.

Pese a esa “afabilidad”, Maduro es señalado hoy de “dictador” por el apresamiento de políticos y por las “órdenes” que ha dado al poder judicial para que inhabilite a líderes y partidos de la oposición, incluyendo a su principal rival en las presidenciales de 2013, Henrique Capriles, al punto que sus detractores le acusan de haber acabado con el Estado de derecho.

También es señalado de impedir la “libertad de expresión”, pues en su Administración han cesado sus actividades 40 medios de comunicación.

Aunque el ‘presidente obrero’ reconoce que ha cometido errores a nivel económico, rechaza que sea un dictador y repite una y otra vez que Venezuela es un país democrático que tiene “el mejor sistema electoral del mundo”, mientras sus opositores aseguran que el Poder Electoral opera igualmente según sus órdenes.

El líder ‘revolucionario’, casado con la abogada y diputada Cilia Flores -10 años mayor que él-, nació en Caracas en 1962 y fue criado en la parroquia El Valle, sector popular de Caracas, según él mismo cuenta en sus actos públicos al salir al paso a los que señalan que es originario de Colombia.

En las elecciones de 2013 resultó ganador con 7.505.338 votos sobre los 7.270.403 que obtuvo Capriles, un apoyo que muchos atribuyen a un respaldo de buena parte de los venezolanos al entonces recién fallecido Hugo Chávez.

Bertucci solo habla de la fe
Javier Bertucci

Javier Bertucci

EFE

Antes de ser candidato a la Presidencia, Javier Bertucci solo era conocido como pastor de la iglesia cristiana Maranatha. Hoy, tercero en las encuestas, asegura ser el mayor rival de Maduro y contar con el apoyo de Dios.

Nació en el estado de Portuguesa en 1969 y desde joven compaginó la vida religiosa con los negocios: es dueño de varias empresas, algunas establecidas fuera de Venezuela y relacionadas con suplementos médicos y alimentos.

Ha tenido conflictos con la Justicia, por la acusación de contrabando de 5000 toneladas de diesel a República Dominicana, y porque quiso ser presidente de una empresa, valorada en 5 millones de dólares en un paraiso fiscal, resultando envuelto en los Papeles de Panamá.

Pero ahora prefiere enfrascarse en repartir platos de sopa en barriadas populares. “He decidido junto al Espíritu Santo, poner mi nombre y el liderazgo que por gracia tengo como opción a las elecciones”, dijo asegurando que el clamor “de un pueblo con hambre” ha “subido al cielo”.

Ha prometido que, si llega a la Presidencia, ordenará que todos los domingos se emita “la Palabra” obligatoriamente en radio y televisión y que va “a cambiar la política por los valores cristianos”.

Le puede interesar: Incautan 400 toneladas de comida con gorgojo que iban hacia Venezuela

Falcón, contra todos por la Presidencia
Henri Falcon

Henri Falcon

EFE

Henri Falcón es un militar retirado que ha ido del chavismo a la oposición venezolana sin remordimientos y que ahora, convertido en uno los favoritos para las presidenciales, se enfrenta a todos los que una vez fueron sus amigos políticos.

El líder fundador de Avanzada Progresista ha sido elegido dos veces consecutivas alcalde del municipio de Iribarren y dos veces gobernador de ese estado. De las filas precursoras de la ‘revolución bolivariana’ saltó al G-7 de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que ha liderado las protestas antigubernamentales y que en 2015 derrotó en las legislativas por primera vez a los oficialistas en 20 años.

Su papel en la MUD ha sido visto con reserva, no tanto por su origen chavista sino por ser considerado un moderado que duda en respaldar las convocatorias de sectores más radicales, como los que representan Leopoldo López o María Corina Machado.

Su decisión de ir por la Presidencia, desobedeciendo a la MUD, que llamó a no participar en los comicios, lo rescató de los últimos puestos en popularidad, según las principales encuestadoras del país, para convertirlo en el primer opositor a Maduro con respaldo popular, luego de que muchos quedaran por fuera debido a y penas judiciales por liderar protestas contra el Gobierno.

Falcón se ha sentado a la mesa en casi todos diálogos convocados por Maduro para contener las crisis y las protestas callejeras.

Por eso, ha librado una campaña no solo contra el Jefe de Estado sino para contrarrestar el llamamiento de sus antiguos aliados opositores a la población para que no vote el domingo, pues quienes los siguen son los mismos que podrían darle la victoria al exmilitar.

La candidatura de Falcón -atípica en la política venezolana, más habituada a los personalismos- se presentó como una propuesta de experimentados políticos y tecnócratas económicos con un plan para destrabar la situación del país.

Algunas personas que trabajaron con él en la Gobernación, aseguran que Falcón tiene gestos autoritarios con su equipo, pero que goza de la simpatía de sus colaboradores.

Se casó hace 30 años con Marielba Díaz y tiene cuatro hijos, varios de los cuales lo acompañan ahora en su actividad política.

Quijada quiere devolver la moral
Reinaldo Quijada

Reinaldo Quijada

EFE

Reinaldo Quijada, el candidato de más bajo perfil, es un amante del teatro y la literatura que nació hace 58 años en Suiza, que apoyó a Hugo Chávez en sus inicios y ahora asegura que su candidatura busca devolver la moral a la política en su país.

Pese a que no se ha movido del último lugar de las encuestas, este ingeniero electrónico no ha hecho el meno esfuerzo por darse a conocer ni publicitariamente ni mucho menos en mítines.

Quijada estuvo rodeado desde pequeño por el discurso político, gracias a las visitas que recibía su padre, un diplomático venezolano durante su permanencia en Ginebra. Y continuó los 6 años que la familia estuvo exiliada en Italia e Inglaterra tras participar en el intento de golpe de Estado contra el entonces presidente Rómulo Betancourt.

Fue parte del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) entre 2007 y 2012, con el que rompió por diferencias a la hora de encarar la situación del país.

Entonces germinó la Unidad Política Popular 89 (UPP89), partido por el que Quijada se presenta el domingo y que tomó el número del año del ‘Caracazo’, el levantamiento popular en contra de las medidas aplicadas por el Ejecutivo de entonces y el FMI, que dejaron un número aún no determinado de muertos.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad