Estados Unidos entra en la era del matrimonio igualitario

Junio 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo Ruiz | Corresponsal de El País, en Washington

Gracias a la decisión que tomó el viernes la Corte Suprema, Estados Unidos se convirtió en el país 21 que permite esos casamientos.

[[nid:437259;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/matrimonio-igualitaria-734.jpg;full;{En 1973 Maryland fue el primer estado en Estados Unidos en prohibir los matrimonios igualitarios y Massachusetts, 31 años después, el primero en aprobarlo. Foto: Elpais.com.co| AFP}]]

La historia recordará el viernes 26 de junio del 2015 como el día en que EE. UU. entró en la era del matrimonio igualitario. La Corte Suprema, compuesta por nueve jueces, emitió un fallo que consolidó como derecho constitucional la unión entre personas del mismo sexo.  Lea también: Corte Suprema de EE.UU. legaliza matrimonio entre parejas del mismo sexo

La sentencia, desde su primera línea, es contundente: “La Enmienda 14 requiere que los estados otorguen licencias para un matrimonio entre personas del mismo sexo y también reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo cuando su matrimonio tenga licencia legal y se haya realizado fuera del estado”.

La respuesta llegó en atención a la demanda conocida como Obergefell v. Kasich, la cual no pudo ser resuelta en las bajas cortes y tuvo que ser asumida por el Tribunal Supremo hace dos años.

En la querella, una pareja homosexual de Cincinnati, Ohio, demandó al gobierno estatal en julio del 2013 alegando que se les negaron sus derechos como pareja por el simple hecho de haber contraído matrimonio por fuera de ese estado. La pareja estaba constituida por John Arthur, quien padecía esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad terminal; y James Obergefell, quien buscaba aparecer en el certificado de defunción como su cónyuge. 

Las autoridades en Ohio se negaron a reconocer la legitimidad de ese matrimonio y les negaron el certificado bajo el argumento de que se habían casado en Maryland. Esto produjo una compleja disonancia jurídica cuando la pareja comenzó a demandar: mientras la Oficina del Registrador en Ohio expresó que la discriminación en contra de parejas del mismo sexo era inconstitucional, la Fiscalía de ese Estado defendía la prohibición de estas uniones. Y sin una respuesta satisfactoria por parte de la justicia local, los demandantes lograron llegar hasta Tribunal Supremo, que decidió en abril del 2013 recibir el caso sabiendo de antemano que su decisión produciría un histórico precedente jurídico, pues tenía que responder una pregunta que evadió  en el pasado: ¿Deben los estados emitir y reconocer licencias de matrimonio para parejas del mismo sexo?

Después de intensas deliberaciones, la respuesta fue sí y las implicaciones son enormes. José Amayo, de la organización LGBTQ Task Force, le explica a este diario que “hasta ahora, sólo 37 estados más el Distrito de Columbia reconocían el matrimonio homosexual y administraban matrimonios civiles para estas parejas. Ahora deberá suceder en la totalidad del país”.

Además, al tratarse de un fallo del Tribunal Supremo, es “extremadamente difícil  que pueda revertirse”, agrega. Aunque existen vías que pueden entorpecer los efectos del fallo, como una corrección de la misma corte o leyes emitidas desde el Congreso y la Casa Blanca, la aceptación al matrimonio igualitario en el país  hace casi imposible una intervención de la política en el tema.

Según el Centro de Investigación Pew, “ha habido un cambio dramático en la actitud de los estadounidenses sobre el matrimonio gay”, con un apoyo  que pasó  del 37 % en el 2009 al 57 % en 2015. Además, la perspectiva de crecimiento es sólida, en cuanto el grupo de mayor apoyo es la generación milenaria (aquellos que alcanzaron la edad adulta en los años 2000), con un 73 %. Luego, entre los demócratas es del 65 % y aquellos que declaran no tener ningún tipo de afiliación política o religiosa, del 85 %.

El mismo centro de investigación hizo un sondeo previo a la publicación del fallo  de la Corte Suprema, el cual determinó que más de un tercio de los estadounidenses veía inevitable el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo.

En el verano del 2013, la Corte Suprema había emitido dos fallos que sirvieron de catalizador para la decisión de esta semana. Por una parte, anuló la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA), que implicaba el no reconocimiento de beneficios federales para parejas del mismo sexo. Y además, anuló los efectos de un  referendo en California conocido como la Proposición Ocho, la cual prohibía el  matrimonio homosexual.

Según el Instituto Williams, estos fallos ya han disparado el número de  matrimonios homosexuales en el país, incluso, por parte de residentes en estados que ya lo permitían. Así viene sucediendo tras decisiones de esta naturaleza. En Nueva Inglaterra, estas uniones se duplicaron entre 2013 y 2012; mientras en Cincinnati, el promedio mensual se disparó un 14 %. 

La opinión de la Corte Suprema el pasado viernes fue redactada por el juez  Anthony Kennedy, un hombre católico que ingresó a este tribunal en 1988 y es considerado el ‘swing vote’, es decir, aquel que no está comprometido con filosofías liberales y conservadoras, y que normalmente desempata las votaciones cuando los togados están pididos.

“La decisión del matrimonio está entre las más íntimas que un inpiduo puede tomar (…) Respalda a la unión de  los personas como ninguna otra en su importancia con los compromisos inpiduales”, dijo Kennedy.

Y agregó: “No hay unión más profunda que el matrimonio, que encarna los ideales más altos de amor, fidelidad, devoción, sacrificio y familia. En la formación de una unión marital, dos personas llegan a ser más grandiosas de lo que eran”. 

A Kennedy se le unieron los jueces Stephen Breyer, Ruth Bader Ginsburg, Elena  Kagan y Sonia Sotomayor, quienes hicieron mayoría contra el bloque conservador, conformado por Samuel Alito, John Roberts, Antonin Scalia y Clarence Thomas.

Al final, la máxima instancia judicial de EE. UU. se decantó por un concepto similar al establecido en 1967, cuando permitió el matrimonio interracial. “Estas uniones son un asunto de autonomía y decisión personal”, dijo el falló de la época. 

“Los demandantes pidieron igualdad en dignidad ante los ojos de la ley. La Constitución les ha otorgado ese derecho”, sentenció Kennedy.

Lo que ha pasado En  1971:  La  Corte Suprema de Estados Unidos recibió   por primera vez, un caso de casamiento entre personas del mismo sexo,  por  una pareja homosexual de Minesota, ya que ese estado le negaba la licencia. Se rechazó el pedido en ese tribunal.  1987:   2000 parejas homosexuales se casan en el Mall, la amplia avenida en el corazón de Washington, que une la Casa Blanca al Congreso.1996:  El Congreso  adopta la ley de la Defensa del Matrimonio y prohíbe reconocer el de parejas del mismo sexo.2004: Massachusetts es  el primer estado en el país  en legalizar el matrimonio entre homosexuales.2013:  La Corte Suprema revoca  ley de Defensa del Matrimonio de 1996 y legaliza los casamientos gay en California. Ese año se inician  acciones en otros estados que lo  legalizan.

 

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