Espionaje de Snowden y Manning evidencian guerra fría en la web

Agosto 04, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Edwin Giraldo Ruiz | Corresponsal de El País en Washington
Espionaje de Snowden y Manning evidencian guerra fría en la web

Edward Snowden, excontratista de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, en Hong Kong.

El control de las redes de información es el nuevo frente de batalla entre las principales potencias, lideradas por EE.UU. Caso de Edward Snowden y Bradley Manning revivieron la controversia. Privacidad vs. seguridad nacional.

"El espionaje es tan antiguo como la contrainteligencia”, reza un informe del Comité de Inteligencia del Senado redactado en septiembre de 1986, justo antes de la Cumbre de Reykjavík, cuando Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov intentaban en Islandia calmar los ánimos de la Guerra Fría.Hoy, 27 años después, el presidente Barack Obama llama por teléfono a su homólogo ruso, Vladimir Putín, y le pide facilitar la extradición de Edward Snowden, el excontratista de la CIA que reveló al mundo algunos de los actuales programas de espionaje de Estados Unidos, y que en las últimas horas recibió asilo político por el gobierno de Moscú. Esa llamada ocurrió el pasado 13 de julio. Días antes, Obama recibió en privado al nuevo líder Chino, Xi Jinping, y le expresó su preocupación por la creciente ola de atentados cibernéticos que desde el país asiático amenazan la estabilidad gringa.Este día a día de los principales mandatarios del mundo indica que, sea cual sea el hecho, gobiernos y grupos de diversos países están enfrascados en un conflicto que se dirime en la web. Búsqueda de espíasJeffrey Gordon, vocero del Pentágono durante la administración de George W. Bush, le explica a El País que la rigurosidad con que el Gobierno trata el tema de Edward Snowden obedece a políticas diseñadas desde hace varios años para prevenir que empleados o subempleados federales filtren información sensible de seguridad, dado el nuevo modelo de espionaje aplicado por la inteligencia de los países, que cada vez se soporta más en internet.“Ese fue el caso de Bradley Manning, quien entregó miles de páginas con información de EE.UU. a Wikileaks; también con Snowden, quien difunde información de vigilancia. Lo que hace el Gobierno es verificar si hay individuos como ellos cometiendo delitos por espionaje”, explica.Es decir, para EE.UU., el problema del espionaje no solo ha sido una amenaza exterior, sino que filtraciones de sus propios hombres le representan un verdadero riesgo interior.Gordon insiste en que, después de los atentados del 9/11, se elaboró un sistema de vigilancia para llamadas telefónicas y correos electrónicos, “con el fin de saber si Al Qaeda u otros grupos terroristas radicales están concibiendo complots para matar gente aquí en EE.UU.”.Los sistemas de vigilancia son variados, pero el centro de controversia hoy es el programa Prisma, operado por la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. ¿Es legal? Para Obama y –paradójicamente– los republicanos sí lo es; para Snowden, Wikileaks y defensores de los derechos civiles, no. El material que Snowden le entregó a The Guardian habla sobre un método de colección de metadatos, conocido como One-End Foreign (1EF, por sus siglas en inglés). Es decir, los estadounidenses captan mapas del tráfico de internet y dirigen lo que les interesa hacia repositorios de información que les permiten desglosar en piezas más pequeñas los segmentos que necesitan evaluar. Según Obama y los republicanos, una orden judicial autoriza leer o interceptar llamadas; pero para Snowden y los suyos, hay una violación flagrante a la privacidad.Lo cierto es que este joven de 30 años, sin ser empleado directo de la CIA, tenía acceso a este tipo de programas de EE.UU., en lo que ha sido una especie de tercerización de las labores de espionaje hacia el sector privado. En el caso de Snowden, era una compañía con sede en Hong Kong.Sin embargo, el trato al excontratista por parte de la justicia estadounidense ha sido el mismo que a otros acusados por espionaje. Se recuerda el caso de William Holden Bell, quien proveyó a la policía polaca con información sobre sistemas de radares; o el contratista Thomas Cavanagh, que en 1984 fue detenido por haber vendido información a los soviéticos sobre tecnología para espiar. Gobiernos en la web Para todos los gobiernos, y especialmente para las grandes potencias económicas y militares, las redes de información son un serio asunto político, económico y militar. En 1862, el presidente Abraham Lincoln le pidió a su secretario de guerra Edwin M. Stanton que redactara una carta para pedirle al Congreso control absoluto sobre las redes telegráficas. El control del telégrafo, cuenta el historiador Robert V. Remini, fue clave en el triunfo de Lincoln durante la Guerra Civil a finales del Siglo XIX, lo cual permitió salvar la unión de los estados y abolir la esclavitud.Otra forma de controlar las redes en esta guerra cibernética es a través de la política trasladada a las plataformas virtuales. Cuando Hillary Clinton era la Secretaria de Estado lanzó la denominada “Diplomacia del Siglo XXI”, que significa el uso de internet y las redes sociales para fortalecer la política exterior de Washington. Se trata de trasladar todo el andamiaje de la diplomacia estadounidense hacia los nuevos escenarios de opinión pública: Facebook, Twitter, Youtube…Chase Beamer, funcionario de la Oficina de Diplomacia Digital en el Departamento de Estado, dijo que “la diplomacia consiste en conversar y los nuevos medios incrementan el número de participantes en esa conversación. Permite adentrarnos en círculos en los cuales posiblemente no habíamos estado antes”.CiberguerraEl pasado jueves, en una corte de Nueva York, el ciudadano ruso Aleksandr Kalinin fue acusado de acceder por dos años a los servidores de la Bolsa de Valores Nasdaq. Kalinin está detenido, junto con otros cuatro europeos, por haber robado 160 millones de números de tarjetas de crédito a una docena de instituciones financieras estadounidenses. Según The New York Times, la nota predominante durante la audiencia fue la queja de un fiscal, quien airado advirtió sobre el colapso mundial que se producirá cuando los hackers sean capaces de penetrar completamente las plataformas de las bolsas de valores, donde se mueven miles de millones de dólares por minuto.Y no es la primera vez que sucede. Según la Federación Mundial de Bolsas de Valores, el 53 % de los indicadores económicos que reconoce ha experimentado ataques cibernéticos durante el último año. Asimismo, esta semana el Centro para Estudios Estratégicos Internacionales y la firma McAfee revelaron un estudio según el cual la economía estadounidense pierde cada año 140.000 millones de dólares en ataques cibernéticos a empresas e instituciones financieras, así como medio millón de empleos.Para Washington, el problema es que la mayoría de estos ataques provienen de China. Según la Comisión para el Robo de Propiedad Intelectual de EE.UU., creada para asesorar a la Casa Blanca y al Gobierno, entre el 50 % y 80 % de las amenazas cibernéticas proviene del gigante asiático.“La evidencia viene de una variedad de fuentes: desde cortes en China que llevan casos de propiedad intelectual, reportes de la Oficina Comercial de EE.UU., estudios de firmas especializadas y grupos industriales, así como análisis patrocinados por el Gobierno”, asegura el documento.¿Cómo sucede? Las marañas tecnológicas para lograrlo son múltiples. John Rollins, especialista en Terrorismo y Seguridad Nacional de la Biblioteca del Congreso, explica que hoy la tecnología es oblicua y toca cada aspecto de la vida, desde apoyo a los servicios de gobierno, hasta procesos corporativos y acciones personales. Por eso, “el temor con los ciberataques tiene que ver con la interrupción de un servicio, robo o manipulación de datos. El daño a una infraestructura crítica puede tener un significativo impacto en la seguridad nacional, la economía y la vida de cada ciudadano”, asegura en un reporte para el Congreso.En ese sentido, el análisis de los nuevos métodos de espionaje deberían observarse desde un contexto histórico, pues lo más seguro es que seguirán vigentes a pesar de Edward Snowden y Wikileaks. Con tono recio lo decía el afamado militar teorista Sun Tzu en el Siglo VI A.C.: “Es esencial encontrar a los agentes enemigos que nos están espiando”.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad