Escepticismo rodea el futuro de los diálogos entre chavistas y oposición

Abril 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Analistas y políticos no le ven futuro a estos acercamientos. El rifirrafe entre las partes a través de medios y redes sociales no se detiene.

Un diálogo entre sordos. Así califican algunos analistas el encuentro que hubo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y los integrantes de la opositora Mesa de Unidad Democrática el pasado jueves, que busca ponerle fin a dos meses de protestas que han cobrado la vida de 41 venezolanos.La conversación, cargada de recriminaciones de parte y parte, duró seis horas que fueron suficientes para que los venezolanos percibieran que el futuro de esa negociación es incierto. En ese encuentro se habló de respeto, pero también de violencia, de pobreza, de carencias, de fraudes, de guerra, de golpes de Estado, de elecciones perdidas, y también robadas.La hondas diferencias se mostraron inevitables ante millones de televidentes, El delegado del Vaticano y los cancilleres de Colombia, Ecuador y Brasil, como representantes de Unasur.Las dudas sobre la posibilidad de que esta negociación llegue a feliz puerto fueron sembradas por el propio presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, que mientras hablaba de acuerdos de paz, a través de las redes sociales arremetía contra el oponente número uno al chavismo, Henrique Capriles.En su cuenta en Twitter, el militar retirado dijo que: “El asesino fascista (Henrique) Capriles tiene problemas. No entiende que perdió las elecciones de abril. Pareciera que le falta algo”.Pero la oposición no se quedó atrás. María Corina Machado, la diputada que perdió la credencial por asistir sin permiso del Gobierno a una cumbre de la OEA, señaló en la red social que: “(Nicolás) Maduro sigue al pie de la letra la cartilla del régimen cubano; por eso ofrece paz hacia afuera y reprime brutalmente adentro”. Además, desde ese día sigue agitando a sus seguidores para que no cesen las marchas contra el Gobierno.Esos ‘combates’ verbales, según los analistas, eran de esperarse. “No podemos ser idealistas, porque aunque es un gran logro y necesario el encuentro, hay batallas personales que ninguno quiere perder”, comenta el analista político Herbert Koeneke.El experto sostiene que la actitud de Cabello era de esperarse por ser el ala radical del oficialismo. Indica que es un contrasentido que haya ese tipo de pronunciamientos, pero es positivo el intercambio de ideas.Mientras que el exdirector del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, Luis Salamanca, afirma que el inicio del diálogo “le da una chance a la política en medio de la gran confrontación que hay en el país”. Según él, la oposición “tuvo la gran oportunidad política para proyectar una imagen”, algo que generalmente no puede hacer debido a la “hegemonía comunicacional” del Gobierno en los medios. Sobre la actuación de los representantes del Gobierno, el analista planteó que lucieron “más defensivos y malamente ofensivos”, siendo superados por los delegados opositores que aseguró, fueron más preparados al debate. “El único discurso que el Gobierno muestra para defenderse es, como en el pasado, manipulando”, agrega.Muestras de una paz sin futuroNi siquiera en las calles la gente cree en el diálogo que empezó el pasado jueves. Las redes sociales son un hervidero y muestran que las dos Venezuela todavía no están dispuestas a unirse.Los ministros de Estado difunden improperios y mensajes amenazantes contra los opositores. Y los dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática y los estudiantes, que alimentan las marchas y protestas desde hace dos meses, se dividen en el cómo y cuándo llegar a la salida negociada.El ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, dice que “la unidad cívico militar es la vacuna democrática contra el golpismo de las élites”. Y en su tuiter, difunde el mensaje de una mujer (?@tongorocho) que sostiene que “Capriles dice que NUNCA se hizo la auditoría (de las elecciones Presidenciales). Todavía está ardido y miente como lo que es: una sabandija! Ese es su diálogo... ¡Bueh!”.El diputado chavista Diosdado Cabello, advierte que quienes estaban allí en la mesa de negociación del jueves representando a la oposición son los mismos y con la mismas ganas de antes y “con ellos no habrá negociación. Sabemos con quienes estamos sentados, allí no hay negociación ni pactos a espaldas del pueblo”.Es por eso, que Henrique Capriles, excandidato presidencial y gobernador del Estado de Miranda, asegura que “el diálogo depende del Gobierno, que es el que puede tomar las decisiones para salir de la crisis”.El diputado del partido opositor Podemos, Ismael García, agrega que es necesario seguir de cerca lo que pase en los próximos días porque “no tengo confianza en este Gobierno”.Reitera que hay que esperar esa reacción y luego, sobre esa base, seguir actuando, “pero nosotros estamos preparados para el diálogo y también para enfrentar una situación adversa”.Los diferentes pronunciamientos de los integrantes de la Mesa de Unidad Democrática también demuestran que la división del país ya los contagió. Quienes estuvieron en la mesa con el Presidente y algunos de sus ministros, hacen llamados a la calma o guardan silencio. Sin embargo, actores radicales como el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y Lilian Tintori, esposa del líder preso Leopoldo López, expresan que no están de acuerdo con esa mesa de diálogo e insisten en mantenerse en la calle alzando la voz.Ledezma replica en Twitter que “aquí se da un golpe diariamente a la Constitución y los jefes del gobierno actúan como los motolitos (tonto) ante la comunidad internacional”.Y Juan Requesens, líder de los estudiantes protestantes, asegura que “La PROTESTA organizada y pacífica es lo único que puede garantizar los verdaderos cambios que nuestro pueblo necesita”.La última crisis El 12 de febrero comenzó la más reciente crisis política y social en Venezuela, luego de que los estudiantes fueran convocados por la oposición para una marcha pacífica en la conmemoración del Día de la Juventud. Ese día, los enfrentamientos con las fuerzas policiales del Estado dejaron tres jóvenes muertos. Uno de ellos era líder de un barrio chavista. Una semana después de los disturbios en las ciudades principales de Venezuela, la Fiscalía General profirió orden de captura contra Leopoldo López, director del movimiento de oposición, Voluntad Popular. Analistas señalaron que López podría convertirse en un mártir político tras ser puesto en una prisión militar. Crisis interna ocasionó roces diplomáticos entre el Gobierno de Nicolás Maduro y los países de Colombia, Panamá y Estados Unidos, entre otros, que llamaron al diálogo entre la oposición y el oficialismo.Un mes después de las protestas, las autoridades informaban de 23 muertos. Entre ellos, una exreina de belleza y varios uniformados de la Guardia Nacional Venezolana.Aunque la oposición pidió la intervención de la Organización de Estados Américanos, OEA, este organismo acusó a políticos de la oposición y a activistas de la sociedad civil de “estar detrás de un plan para sumir al país en un espiral de violencia”. El presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, le retiró la credencial de diputada a la opositora María Corina Machado quien fue invitada por Panamá a la OEA para que expusiera las supuestas violaciones de derechos por parte del Gobierno. El pasado martes y luego de los llamados de Unasur, el Gobierno y la Mesa de Unidad Democrá- tica aceptaron iniciar un diálogo con miras a ponerle fin a la violencia en el país.

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