Entre el miedo y la penumbra, así es una noche en Pedernales tras el terremoto

Entre el miedo y la penumbra, así es una noche en Pedernales tras el terremoto

Abril 19, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Marcos Vaca, desde Ecuador | Especial para El País
Entre el miedo y la penumbra, así es una noche en Pedernales tras el terremoto

Las labores de búsqueda y rescate en Pedernales no fueron suspendidas durante las horas de la noche.

La mayoría de los sobrevivientes permanecen a las afueras de sus destruidas viviendas cuidando las pocas pertenencias que les quedan. La ciudad permanece sin alumbrado público.

La luz de las linternas abre paso entre la oscuridad de Pedernales. En la calle no hay alumbrado público; la mayoría de postes está en pie pero no hay energía eléctrica o los cables están rotos. Lea también: Así quedó Pedernales, el corazón del desastre en Ecuador

Durante toda la noche y madrugada de este martes se vieron vehículos pesados y livianos moviéndose especialmente cerca del estadio.

Las luminarias de la cancha deportiva estuvieron encendidas porque ahí es el centro de acopio de donaciones y es el punto de llegada de militares y policías.

En las vías más lejanas el silencio era la constante. Solo la luz de las linternas permitía ver el horror: la mayoría de viviendas está destruída. Y, tal vez, lo más sobrecogedor es encontrar sobrevivientes fuera de sus casas "cuidando las pertenencias", dicen.

Duermen, en el mejor de los casos sobre colchones. Otros en sillas plásticas arropados porque en la noche corre brisa. Arístidis Vera es del barrio Buenaespera y ha pasado tres noches en la calle. "Con los vecinos nos cuidamos y ayudamos".

No se duerme mucho; deben vigilar para que no se roben sus pertenencias.

En el vecindario estaba el Templo Apostólico Evangélico del nombre de Jesús. Está destruído, en su interior fallecieron 6 personas; incluida la hija del pastor Walter Morán.

A la hora del terremoto del sábado (18:58) había culto. Los cuerpos de los fallecidos ya fueron rescatados pero Merlín Cedeño pasó la noche frente a los escombros del templo.

"Quiero salvar las pertenencias de los hermanos", dice sereno pero al recordar el desastre llora.

No ha comido mucho, durante la noche alguien llevó una bolsa de pan pero no la ha tocado. Se cubrió del frío con el forro de un colchón que encontró por ahí.

Es difícil concebir el sueño en medio de un pueblo reducido a escombros. La madrugada llega despacio como si no quisiera que los recién llegados vean la destrucción de Pedernales.

[[nid:528046;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/04/terremoto-pedernales.jpg;full;{En Pedernales, una de las ciudades más afectadas por el terremoto la cual tiene playas sobre el Pacífico y una fuerte actividad turística, las calles daban la sensación de estar en una zona de guerra, con casas reducidas a escombros, hoteles derruidos y postes de luz sobre el asfalto. Fotos: Agencia AFP}]]

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