En Colombia no cesan las violaciones al Derecho Internacional Humanitario

Abril 14, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Las bandas criminales y el hacinamiento en las cárceles son aspectos que también influyen en la situación humanitaria en el país.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) presentó el informe sobre la labor humanitaria que adelantó en Colombia durante el 2010. Según el estudio durante ese año se atendieron 180.000 víctimas del conflicto armado, incluidos casos de desplazamiento, contaminación por armas, homicidios, desapariciones y violencia sexual, entre otros.“Hay una preocupación nuestra frente a las consecuencias del conflicto armado y frente al actuar de los grupos ilegales, porque ellos tienen una incidencia en la situación de conflicto en el país. El CIRC reconoce que en algunas regiones de Colombia la situación ha mejorado, pero a la vez hay otras que nos preocupan” , afirmó el jefe de la delegación del CICR, Christophe Beney.Sin embargo, las cifras de asistencia humanitaria han aumentado. Más de 38.000 víctimas por el desplazamiento forzado recibieron un apoyo directo del CICR, principalmente en la Costa Pacífica, donde departamentos como Nariño y Chocó son los más afectados por este flagelo.“Nos tocó huir del pueblo, porque estaban exterminando a nuestra familia. Hace 10 meses mataron a mi primer hijo, de 33 años, y hace un mes mataron al mayor, al papá de la niña, cuando estaba sacando oro del río” , cuenta una de las víctimas atendidas por el CICR en 2010.Bandas criminales y cárceles también precoupanBeney también manifestó su preocupación por la consolidación de nuevos grupos armados, como las bandas criminales, pues éstas agudizan la crisis humanitaria y afectan a la población civil.“La presencia y la consolidación de las ‘Bacrim’ en ciertas zonas del país obviamente lleva a que la población esté más afectada por la violencia en general. El mensaje más importante es que queremos mantener contacto con estos grupos, en esas zonas para incidir sobre su actuar” , declaró.Según Beney, durante el 2010 el Comité mantuvo un diálogo con diferentes miembros de grupos armados en zonas rurales y urbanas de distintas regiones del país. “En 2006, 2007 y 2008 el CICR ya había tenido contacto con miembros de las llamadas ‘Bacrim’, pero lo más importante para nosotros es simplemente incidir sobre su condición frente a la situación de violencia en Colombia”.Frente al hacinamiento en las cárceles, el CICR expresó que a pesar de la inauguración de 10 nuevos centros penitenciarios no se ha logrado solucionar, de manera estructural, el problema pues la población carcelaria sigue aumentando. Enfermedades, degradación de las infraestructuras de las cárceles y deficientes condiciones de higiene son sólo algunas de las consecuencias registradas.“Nosotros hacemos una serie de visitas a las cárceles del país y entrevistas con las personas detenidas, tratando de aliviar sus condiciones y también nos preocupamos por las garantías judiciales básicas para los internos", puntualizó Beney. este organismo, "el conflicto en el país sigue siendo una preocupación válida” .

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