En África Subsahariana, Mali, Nigeria, Somalia y Sudán siguen en guerra

En África Subsahariana, Mali, Nigeria, Somalia y Sudán siguen en guerra

Junio 25, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee, corresponsal de El País.
En  África Subsahariana, Mali, Nigeria, Somalia y Sudán siguen en guerra

En Somalia, uno de los países más violentos y pobres del mundo, 80.000 personas han muerto de hambre. La milicia Shabab, vinculada a Al Qaeda, toma un tercio de las cosechas de los habitantes como impuesto.

Los efectos de la primavera árabe que derribó a Hosni Mubarak en Egipto, ben Ali en Tunez y Muamar Gadafi en Libia, se han empezado a sentir en el Sajel, una extensa franja semidesértica que atraviesa al continente desde el Atlántico hasta el Mar Rojo.

Los efectos de la primavera árabe que derribó a Hosni Mubarak en Egipto, ben Ali en Tunez y Muamar Gadafi en Libia, se han empezado a sentir en el Sajel, una extensa franja semidesértica que atraviesa al continente desde el Atlántico hasta el Mar Rojo, entre el Sahara y las sabanas verdes del centro, una de las regiones más pobres de la tierra. Allí países como Nigeria, Mali y Sudán están en medio de guerras, a los que se suman conflictos endémicos como el de Somalia en el cuerno de África.En un continente que es un botín de guerra y depredado por los grandes imperios, sus riquezas -como el petróleo- no han sido fuente de progreso, sino de degradación. Como se puede ver en las líneas geodésicas de sus fronteras, África fue dividida de manera arbitraria por las potencias europeas en una conferencia en Berlín a fines del siglo XIX, en la que se repartieron el 90% del continente negro. Con regla y escuadra, ingleses, franceses y alemanes partieron tribus, etnias, religiones, crearon países de la nada. De esta manera, surgieron naciones formadas por partes de varias tribus, que hablan varios idiomas y profesan distintas religiones, haciéndolas casi ingobernables. Para los colonizadores, África era un continente sin civilización, pero a partir de los años sesenta, cuando sus naciones empezaron a conquistar su independencia, se inició un largo camino para remontar este pesado lastre.Para el exembajador argentino Fernando Petrella, quien fue vicecanciller y representante ante la ONU, la primavera árabe tiene capilaridad hacia el sur de África, pues los sistemas africanos de Gobierno no han logrado consolidar un traspaso de poder razonable y democrático. “Eso ha causado dificultades, pues algunos mandatarios llevan muchos años en el Gobierno y al no haber un sistema de recambio, este sucede de manera abrupta”, dijo el experto en conflictos de África. Según el analista, algunos problemas del continente negro surgen de la inconveniencia de las fronteras coloniales, de las diferencias tribales y religiosas mal asimiladas. “Hay muchas aberraciones en el mapa africano. En África había una cultura fuertemente arraigada, y -a diferencia de América Latina- la colonización no fue de absorción y fusión, sino que unos eran los colonizadores y otros los colonizados”.Sudán contra SudánEl conflicto armado entre Sudán y la nueva república de Sudán del Sur por el control del petróleo corre el riesgo de transformarse en una guerra abierta, en el país que tiene las mayores reservas de crudo del continente.En el 2005 se firmó un acuerdo de paz que terminó con una guerra civil de 22 años, dividiendo el país en dos: el sur, donde están dos tercios de las reservas de petróleo, y el norte, más desarrollado, por donde pasa el oleoducto que desemboca en el Mar Rojo.Las dos partes acordaron dividir los ingresos provenientes de la producción petrolera por mitades, pero después de la independencia, el sur se negó a pagar al norte por el uso de los oleoductos y Sudán respondió secuestrando los camiones cisterna del Sur e imponiendo un bloqueo a la exportación de petróleo. En febrero, Sudán del sur suspendió toda la producción petrolera, de 350.000 barriles diarios, mientras que el norte bombardeó sus instalaciones petroleras y las fuerzas de Sudán del sur cruzaron la frontera para ocupar el pueblo de Heglig, el mayor pozo petrolero de Sudán. Si bien las fuerzas sureñas se retiraron, el enfrentamiento continúa.Somalia En Somalia la hambruna ya ha matado a 80.000 personas. Esto ha sido consecuencia de la sequía, causada en parte por las medidas impuestas por la milicia Shabab, vinculada a la red terrorista Al Qaeda, que controla zonas del sur, la región que era el granero del país.Los Shabab toman un tercio de las cosechas como impuesto, prohíben cantar, azotan a los hombres para que vayan a rezar, obligan a la mujer a cubrir sus caras y desbaratan violentamente toda reunión de cuatro personas o más.Esto ha cambiado la relación entre las dos partes del país, el sur y el norte, de orientación pro árabe, que ha pasado a ser la región más dinámica. Su capital, Bossaso, ha aumentado de 50.000 a un millón de personas desde 1991.Nigeria Independiente desde 1960, esta excolonia inglesa, con sus 170 millones de habitantes, es el país más poblado de África y una de las economías más desarrolladas del continente gracias al petróleo. Pero a pesar de ello, tiene una de las tasas de pobreza más altas del mundo: la mitad del país vive con menos de dos dólares por día.Su maldición es el oro negro, que ha sido la causa de una lucha entre los distintos grupos étnicos por el control de las reservas a lo largo del delta del río Níger. Los Hausa en el Norte, los Igbo en el este y los Yoruba en el occidente, llevaron a la guerra poco después de la independencia. Nigeria ganó la democracia en 1999. Para calmar a los musulmanes del norte, el Gobierno dividió al país en 36 estados, permitiendo a los doce islámicos del norte aplicar la sharia o ley islámica y se estableció un sistema de rotación en el Gobierno cada ocho años entre las dos partes del país, la musulmana y la animista, pero este acuerdo se rompió con las elecciones del 2011, en las cuales ganó Jonathan (Partido Democrático Popular) que provocó el estallido del conflicto entre las dos regiones. Con la caída de Gadafi en Libia, miles de armas empezaron a llegar sustraídas de los grandes depósitos del dictador, y el grupo fundamentalista Boko Haram empezó a realizar ataques terroristas. Mali En África occidental algunos funcionarios predijeron que la inestabilidad creciente en la zona del Sajel es “la mayor amenaza a la seguridad regional”. Para Vicky Chambers, del Instituto de Desarrollo Internacional de Londres, como consecuencia del derrame de la crisis libia, “la sensación de que la estabilidad en la subregión de Mali-Burkina Faso- Niger está en peligro, se confirmó al conocerse la noticia del primer golpe militar en Mali en su historia reciente”.En marzo, un golpe de estado dirigido por el capitán Amadou Sanogo, entrenado en Estados Unidos, depuso al gobierno constitucional de Amadou Toumani Touré, después de una serie de derrotas militares contra los rebeldes Tuareg en el norte del país. Los golpistas, ahora a cargo, acusan al gobierno anterior de no oponer la suficiente resistencia al ataque de las tribus tuaregs y de las fuerzas islamistas en el norte del país, que reciben armas robadas de los depósitos de Gadafi. El Movimiento Nacional por la Liberación del Azawad declaró la independencia de Azawad con la histórica ciudad de Timbuktú como su capital. Los rebeldes se diferencian de Al Qaeda, pues proponen un gobierno secular, organización que califican como criminal, mientras que el Gobierno los identifica con la red terrorista.Así, el país ha quedado partido al medio de manera horizontal, llevando al fracaso el plan antiterrorista de Estados Unidos, que había tomado al Ejército de Mali bajo su cuidado.

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