En Afganistán, ser mujer aún es una tragedia

En Afganistán, ser mujer aún es una tragedia

Diciembre 21, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz, especial para El País.

Aunque las condiciones han mejorado, sigue la violencia, los matrimonios concertados y las condenas por adulterio.

Rahima es una mujer de casi 40 años, y lleva en prisión mas de tres, junto con sus hijos, porque si tienen hijos, ellos van con la madre. Llegó a la cárcel de mujeres de Kabul después de la muerte de su marido porque se negó a casarse con su cuñado, rechazando así una antigua tradición afgana. Después de huir, su cuñado la hizo arrestar.La cárcel está llena de injusticias. Jamila es otra de ellas. También viuda y bonita, uno de los hombres mas importantes de su pueblo quiso quedarse con ella, como si fuera un objeto que alguien abandonara y otro recoge.La acusó de haberle pegado cuando le propuso matrimonio. Y la condenaron a diez años.En las últimas semanas la ONU presentó un informe sobre la difícil situación que viven las mujeres en este país. Dice que aunque las condiciones han mejorado sigue la violencia, los matrimonios concertados y las condenas.Otro estudio de la Fundación Thomson Reuters indica que es el país más peligroso del mundo para las mujeres.“El proceso ha sido lento -explica Noelia Pinos, de Mujeres por la Democracia- después de que se fueron los talibanes muchas mujeres comenzaron a ir a la escuela, salieron a la calle sin hombres y fueron a buscar trabajo y algunas lo consiguieron, pero son pocas y en las ciudades grandes. A los pueblos, no llegan estos cambios. Algunas recuerdan que hace muchos años, en los 60, tenían trabajo, educación, había un número de ellas en el Gobierno y gozaban de ciertas libertades. Pero los talibanes acabaron con todo. Hoy hay cambios, es verdad, pero los hombres siguen mandando y considerándolas ciudadanos de segunda clase, lo tienen muy arraigado. Aún así a diferencia de otros tiempos, hoy se sienten seres humanos”.En 2009, ocho años después de que se fueran los talibanes en los pueblos aún se le cortaba el cabello a las niñas para ponerlas lo más feas posibles y así evitar que, como ocurrió durante muchos años, pudieran ser violadas. El 60% de las mujeres seguía sufriendo de maltratos por parte de sus hermanos, padres o maridos y una cifra casi igual, era obligada a casarse con hombres que ni siquiera conocían en matrimonios concertados antes de cumplir los 18 años. Entonces, las leyes seguían castigando a la mujeres si estas se negaban a tener relaciones con sus maridos.“El presidente de Afganistán Hamid Karzai acaba de liberar a una mujer de la cárcel, a cambio de que ella se case con el hombre que la violó. Cómo es posible que suceda eso hoy día, condenada a tres años de prisión porque un primo de su marido la violó y el delito que le imputaron fue el de adulterio forzozo. La violan, y es adulterio, la mandan a la cárcel de Badam Bagh en Kabul, tiene una niña en la cárcel, le perdonan la pena, pero a cambio, tiene que casarse con su agresor. Cómo es posible?. Ha cambiado este país?”, dice la activista Anne Marie Rocheleaux.“Afganistán -agrega- ha sido una cárcel para todas las mujeres, donde han sido maltratadas, sometidas, abusadas, violadas y podían matarlas sin que los hombres recibieran castigo alguno. Eran como animales, sin voz, ni voto y ocultas para sus trajes y capuchas y hoy en esto no ha cambiado mucho”.En 2001 cuando la guerra contra los talibanes, que habían estado el poder desde 1996, estaba terminando con el triunfo de los países liderados por Estados Unidos, la Organización de Naciones Unidas, los calificó de los más misóginos del mundo.La ONU en su informe recogió la historia de dos hermanas de 15 y 17 años que fueron asesinadas en la provincia occidental de Herat, después de que la segunda rechazara casarse con el hombre escogido por su familia.Las menores fallecieron tras ser atacadas en una habitación por cinco personas, incluidos futuros familiares políticos. La policía arrestó a los cinco individuos en octubre de 2010, pero el tribunal que instruyó el caso sólo condenó a 16 años de prisión a dos de ellos -el posible suegro y el posible marido-, mientras que el resto quedaron libres.Un poco de esperanzaCuando Anura Zharan supo que habían elegido a una mujer para el puesto de gobernadora en una de las provincias de Afganistán, se puso a llorar. Su hija la abrazó y entre las dos dieron gracias a Alá por ese cambio tan inmenso en su país, el que abandonaron hace 14 años.Mientras ella trata de llevar una vida normal, al otro lado del mundo en la región de Bamiyán, la gobernadora Habiba Sarabi gobierna una región en la que el 44 % de los alumnos de las escuelas son mujeres. Cuando Anura Zharan tomó la decisión de irse, después de haber sido violada, golpeada, humillada y ultrajada, lo hizo por su hija de 11 años, a la que un hombre de unos 48 la había escogido como su esposa. Ella quería que Zaná fuera libre, que pudiera escoger al hombre de sus sueños y pero sobre todo, que pudiera estudiar. Y en su país, eso no era posible.“Cuando los talibanes,-explica Anura- las niñas mayores de 8 años no podían ir a la escuela a aprender, tenían que quedarse en casa y muchas de ellas, siendo unas niñas, eran escogidas para esposas de los soldados. Hoy, me cuentan mis hermanos que todo ha cambiado desde el 2001, pero que la situación de la mujer mejora a paso lento. Sigue la discriminación, la violencia, siguen matando mujeres, siguen los matrimonios concertados y las condenas a las mujeres, pero ya no como antes. Nos tocó una época muy difícil, con unos hombres que odiaban a las mujeres, que las trataban como animales y que mataron y torturaron a muchas solo por divertirse o hacer valer su papel de hombres”.“Somos testigos de muchos cambios positivos en la vida de las mujeres desde la invasión que derrocó al régimen talibán”, le dijo a la agencia EFE Farida Yaser, una maestra de 42 años que enseña en una escuela para niñas.Denuncias en PakistánLa Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, Idetallan, (vecino de Pakistán) denunció que al menos 675 mujeres y adolescentes fueron asesinadas en los primeros nueve meses de este año como resultado de los llamados crímenes de honor.Según publicó la BBC, las cifras recopiladas por ldetallan indican que alrededor de dos tercios de estas muertes tienen que ver con acusaciones por haber tenido relaciones sexuales extramatrimoniales.

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