Elecciones: así son Michelle Obama y Ann Romney, esposas de los candidatos

Noviembre 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de Agencias y Redacción de El País
Elecciones: así son Michelle Obama y Ann Romney, esposas de los candidatos

Michelle Obama y Ann Romney.

Michelle Obama y Ann Romney, representan dos estilos diferentes. Una es moderna y la otra clásica, pero ambas iluminan las campañas de sus esposos.

Se dice que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer y esa sentencia parece aplicar en el caso de Michelle Obama y Ann Romney, las esposas de los dos hombres que mañana se disputarán el cargo de Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, demócrata y actual mandatario, y el conservador, Mitt Romney.Y es que ellas se han encargado de ‘iluminar’, la contienda con sus estilos representativos de dos formas distintas de la identidad norteamericana. Pero los contrastes entre ambas mujeres son de todo orden. Con 48 años, Michelle, la actual primera dama, es una afroamericana que nació en Chicago, en una familia de clase trabajadora, en tanto que Ann, de 63, pertenece a una acomodada familia blanca de Michigan. La primera dama consiguió a pulso realizar estudios de sociología y derecho en Princenton y Harvard, dos prestigiosas universidades de su país, mientras que Ann obtuvo licenciatura en francés en la Brigham Young University, costeada con la venta de unas acciones que le permitieron a ella y a su esposo estudiar sin tener que trabajar. Ambas son madres, Michelle lo es de dos adolescentes, Sasha y Malia, mientras Ann tiene cinco varones, Tagg, Matthew, Joshua, Benjamin y Craig; también es abuela de 18 nietos.Pero sobre todo, ambas han sido piedra angular en la carrera de sus maridos.Michelle Obama pasó a la historia como la esposa del primer presidente afroamericano de Estados Unidos y se convirtió en una figura política querida y fundamental. “Barack sigue siendo el mismo hombre de quien me enamoré”, dijo hace poco para mostrar el lado humano de un presidente que, en palabras de ella, “defiende la honestidad, la integridad, la dignidad y la humildad”. Ann Romney se ha ganado el reconocimiento de una mujer luchadora, tras superar un cáncer de mama y tener que lidiar día tras día con la esclerosis múltiple que padece. Ella humaniza la imagen de su marido, un aparentemente frío, distante y exitoso hombre de negocios. “Me busca entre el público y me encuentra dónde estoy.Sólo necesita esa conexión. Y casi después de cada respuesta que da, me busca entre la audiencia, como preguntándome: ¿Lo he hecho bien?, dijo en una entrevista reciente. Por supuesto, la imagen de cada una no ha estado exenta de comparaciones. Michelle representa a la mujer profesional y moderna que se interesa por la moda, a lo cual se antepone una Ann prototipo de la esposa y ama de casa abnegada para quien la moda no es una prioridad.Así pues, los comicios en Estados Unidos también pusieron a los electores a escoger, literalmente, entre la rubia y la morena y cada una tiene sus argumentos en este juego de damas.Michelle, actual y a la moda Nacida y criada en un barrio pobre y negro en el sur de Chicago, sus padres la instaron a superarse y a adquirir la educación que ellos no pudieron tener.En su época de estudiante en Princeton y Harvard, se involucró en actividades para aumentar la cuota de profesores y estudiantes de color. Su tesis doctoral trató sobre el racismo.A su salida de Harvard empezó a trabajar en un prestigioso bufete de abogados de Chicago donde años más tarde conoció a Barack Obama, con quien se casó en 1992. Como profesional fue trabajadora social y desempeñó diferentes cargos públicos en Chicago.Aceptó que su marido, Barack Obama, compitiera por la nominación a la candidatura presidencial demócrata, tras sopesar detenidamente los efectos de la campaña en su familia.Los críticos de la moda han definido su estilo de vestir como cosmopolita y con gran énfasis en los diseños europeos, haciendo que sean reconocibles las marcas de los trajes que luce.Como primera dama, ha sido la anfitriona de más de un centenar de actos, ha defendido la candidatura olímpica de Chicago, ha apoyado a las familias de los militares y buscado el apoyo de las mujeres a la reforma sanitaria.Ann, clásica y discretaDescendiente de emigrantes galeses de clase acomodada, Ann Romney conecta con la sociedad más tradicional y conservadora de Estados Unidos, especialmente en su defensa de los valores familiares y en el papel principal que la fe religiosa ha jugado a lo largo de su vida.Iba a cumplir 20 años cuando se casó con su novio de infancia, Mitt, de 22, una vez éste la convenció de convertirse a la religión mormona. Ann nunca trabajó fuera del hogar, aunque ha estado muy involucrada en la política, y en 1977 ganó las elecciones como representante municipal en Belmont (Massachusetts).La candidata a primera dama ha dejado en claro su desinterés por el tema de la moda, con su estilo convencional y el uso de trajes de marcas anónimas. A pesar de ello su estilo ha sido calificado por los especialistas de elegante y representativo de la moda urbana.No obstante, durante un acto electoral en La Florida lució un hermoso traje morado adornado con motivos blancos, de la reconocida diseñadora Diane Von Furstenberg. Pero tal elección se convirtió en un pequeño lío político, pues la diseñadora es una declarada seguidora de Michelle Obama y, por supuesto, del partido Demócrata del Presidente norteamericano.

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