El socialismo español, en la encrucijada

Mayo 29, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por Diego Muñoz, corresponsal de El País, España

Tras la derrota electoral del domingo, el Psoe busca salidas para enfrentar los comicios presidenciales.

La suerte del Partido Obrero Socialista Español, Psoe, parece estar echada. Tras el tremendo golpe propinado por el Partido Popular en las elecciones municipales del pasado domingo, en las que los socialistas han perdido casi todos sus bastiones electorales, apenas ha intentado levantarse y ya tiene una cantidad de problemas internos que auguran un futuro no muy claro para sus huestes.El presidente de Gobierno y a su vez secretario general del Partido, José Luis Rodríguez Zapatero, todavía está en esa etapa en que todo es confusión. Y es que la derrota ha servido para sacar a flote viejos problemas internos, entre ellos, el debate sobre para dónde va el Psoe, al que muchos consideran que se ha alejado de su electorado durante el largo camino de la crisis en el que debió tomar medidas muy ajenas a su filosofía. Una de las responsabilidades del Presidente de Gobierno es la designación de la persona que va a reemplazarle como secretario del Partido y como candidato en 2012, luego de que hace algunos días anunciara que no volvería a presentarse.De ahí que el viernes haya decidido postular para las primarias de su partido, que se abrieron el sábado en Madrid, al actual ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como candidato para reemplazarlo.Para los seguidores del Psoe, Rodríguez Zapatero tiene que buscar el camino para hacer una profunda reflexión y renovación y debe hacerlo con una alta capacidad de autocrítica. “Si no lo hace, vamos a caer en el abismo, porque las elecciones nos han dejado en el borde”, dice la militante Cristina Manzano Rua.Lo que se avecinaEs lo que esperan sus votantes, muchos de ellos que migraron su voto a partidos como Izquierda Unidad, al voto en blanco o nulo e inclusive al mismo Partido Popular en la pasada jornada. Mas de millón y medio de españoles retiraron su confianza en el Psoe lo que le ha hecho perder 3.000 concejales y un número alto de diputados y alcaldías.Fundado en 1879 por Pablo Iglesias, su ideario se basaba en la revolución marxista y destacaba su carácter obrero y popular. Poco a poco fue moderándose, hasta que en el 28 Congreso de 1979, con Felipe González de secretario general, acaba aceptando la economía de mercado y renunciando a toda relación con el marxismo.Desde entonces los socialistas han gobernado España durante la mayor parte del régimen constitucional iniciado en 1978, basado en una monarquía parlamentaria, tras la muerte del generalísimo Francisco Franco tres años antes. Con Felipe González, el Psoe asumió el poder en 1982 hasta 1996 cuando tras un desgaste provocado por varios escándalos llega a la Presidencia a José María Aznar del Partido Popular. Volvieron al poder en el 2004, cuando José Luis Rodríguez Zapatero, ganó las elecciones, triunfo que repitió en el 2008. Tras la debacle del domingo anterior, el reto del Presidente de Gobierno es tratar de levantar al Partido, aguantar el Gobierno hasta agotar la legislatura en 2012 y buscar en este tiempo, un candidato que pueda restablecer la confianza de su electorado.En eso están. Pero las consecuencias de la derrota no son fáciles de asimilar. La prioridad es ahora definir si el Partido se somete a una consulta interna para buscar el reemplazo a Zapatero, para las elecciones generales de 2012, o convoca el Congreso Federal en el que saldría elegido el secretario general, con lo cual, con esta última opción, habría una bicefalía, del presidente y el nuevo secretario general.Aceptar el golpeAntes esta disyuntiva, la ministra de Defensa, Carme Chacón, que sonaba como firme candidata junto al vicepresidente y ahora postulado Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior, decidió retirar su nombre de la carrera presidencial con miras a 2012, en una jugada política en la que, para muchos, ella ha preferido sacrificar lo próximo para reservar su futuro con la vista puesta en 2016.“Lo primero que debemos hacer es reconocer que ha sido una derrota muy dura, la que hay que asumir sin paliativos. Hay que felicitar al PP, aunque no haya tenido un comportamiento responsable ante ninguno de los problemas de España. Pero lo que me interesa hoy, es la reacción de los socialistas, para ver si somos capaces de remontar sobre estos resultados convenciendo a los ciudadanos de las necesidades que tiene nuestro país frente a la crisis y en el contexto europeo y global en el que estamos. “Zapatero no se presenta. Ha reconocido errores en el tiempo para afrontar la crisis, pero ha tomado decisiones muy duras de reformas estructurales y mantiene su voluntad de proseguirlas. También ha asumido la derrota, él mismo, directamente, en un gesto que le honra, aunque las elecciones no eran generales”, dijo el ex presidente Felipe González.Ante esta situación lo primordial, en opinión de González es definir quién va a reemplazar a Rodríguez Zapatero y con qué propósito se hace cargo del liderazgo con miras a las elecciones del 2012.“Importa decidir pronto -agrega- y mirando hacia los ciudadanos, sin tentaciones endogámicas de partido tan propias de las circunstancias que vivimos. El procedimiento para designar a esa persona está previsto. Yo me inclino por una reflexión interna en el Comité Federal que nos conduzca a una sola candidatura de consenso. Eso evitará peleas internas incomprensibles para los ciudadanos ante los problemas a los que nos enfrentamos y con los escasos tiempos de nuestro calendario político”. González asegura que ante un desacuerdo, que no desea, en el Comité Federal, Rodríguez Zapatero es el que tiene la llave. “Puede convocar congreso extraordinario para elegir candidato y secretario general. Camino algo más largo pero posible, como he oído decir a algunos dirigentes del Partido”.Los socialistas consideran que la victoria del Partido Popular ha sido enorme, pero no tan colosal como muchos tratan de presentarla, y que dentro de nueve meses, cuando se celebren las elecciones generales, es posible que muchos de los votos descarriados volver al rebaño.¿Jugada política?La renuncia de Carme Chacón ha desatado otra ola de especulaciones en una España que vive de la política y que ve con asombro todo lo que está ocurriendo. Para el responsable de la cobertura del Congreso de El País de Madrid, Fernando Garea, la Ministra tenía desde hacía rato planificada su candidatura, había contratado un equipo y ya la tenía en marcha, con lemas, y todo lo necesario.“El mismo jueves pasado -explica Garea en su blog- ha tirado la toalla denunciando la conspiración que buscaba nada menos que quitar a Rodríguez Zapatero de la secretaría general del partido. ¿Quién está detrás de esa conspiración y quienes participaron? La conclusión es que Alfredo Pérez Rubalcaba será el candidato del Psoe, porque se convocaran las primarias y será el único que se presente. El Ministro del Interior no era partidario de las primarias y, si todo va según lo previsto, no las habrá por falta de contendientes”.Para Rodrigo Hernández Anguita, experto en política, la renuncia de la ministra Chacón, para dejar el camino a Pérez Rubalcaba, es sólo una jugada política que podría, incluso, impulsar con mas seguridad a la ministra para el 2016.“EL Psoe deberá pensar más en el 2016 -agrega Fernández Enguita- en lugar del 2012, pues viendo los resultados de las municipales, es muy difícil recobrar lo perdido. De aquí a las generales nadie va a pedir cuentas al PP en sus nuevas responsabilidades, porque no hay tiempo, y le será fácil centrar la atención en la herencia recibida”. El otro asunto pendiente para el Psoe tras la derrota electoral, es sin duda el camino ideológico que debe seguir, el discurso programático ante los ciudadanos, ya que para muchos, las reformas emprendidas para superar la crisis económica han sido contrarias a los principios socialistas. Por eso Felipe González se atreve a decir que la realidad a la que se enfrenta como país, exige que el Psoe acometa “reformas de profundidad”.

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