El papa llegó a Holguín, provincia natal de Fidel y Raúl Castro

Septiembre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | AFP

La provincia de Holguín, que recibe por primera vez a un papa, es también la región en la que Cristóbal Colon desembarcó en 1492. Se dice que fue en esa bahía donde apareció la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.

[[nid:465725;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/09/misa-en-holguin-734.jpg;full;{El papa visita hoy la ciudad de Holguín, uno de los centros más antiguos del cristianismo y el lugar de nacimiento de los hermanos Castro. A pesar de las altas temperaturas, miles de feligreses esperan la bendición del papa Francisco en la Plaza de la Revolución.Elpais.com.co l AFP}]] El papa Francisco resaltó este lunes el "esfuerzo y sacrificio" de la Iglesia Católica para llevar su mensaje a todos los rincones de Cuba, donde escasean los curas y los templos, en una misa campal en Holguín, este, que recibe por primera vez la visita de un pontífice. "Sé con qué esfuerzo y sacrificio la Iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aun en los sitios más apartados, la presencia de Cristo", dijo el papa argentino ante la muchedumbre congregada en la Plaza de la Revolución Calixto García de Holguín, en la segunda misa de su visita a la isla. "Una mención especial merecen las llamadas 'casas de misión', ante la escasez de templos y de sacerdotes, permiten a tantas personas poder tener su espacio de oración, de escucha de la Palabra (de Dios), de catequesis y de vida en comunidad", añadió el pontífice en su homilía de la misa que ofició en la provincia natal de los hermanos Fidel y Raúl Castro. Tras estar enfrentada al gobierno comunista tras la revolución de 1959, en los últimos años la Iglesia ha recuperado espacio en la sociedad cubana y se convirtió en interlocutor privilegiado del gobierno de Raúl Castro, quien sucedió a su hermano enfermo Fidel en 2006 y quien asistió a la misa. Como parte del inédito diálogo que iniciaron en 2010 los obispos católicos y el presidente Raúl Castro, el gobierno comenzó en 2013 a devolver a la Iglesia inmuebles nacionalizados hace medio siglo. En esta isla de mestizaje y sincretismo religioso (cristianismo y cultos africanos), Fidel impuso el ateísmo en la constitución, pero en 1992 Cuba pasó a ser país laico y ya no hay discriminación contra los creyentes. Sin embargo, todavía la mitad de los curas católicos son extranjeros en Cuba, aunque ahora son fluidas las relaciones entre el Estado y la Iglesia. "Las autoridades del país conocen bien que la Iglesia no pide para sí, sino que solicita aquello que necesita para cumplir con la misión que Jesús le encomendó", dijo en la misa papal el obispo de Holguín, Emilio Aranguren. "La Iglesia está convencida que el Evangelio puede hacer que cada cubano tenga un rostro más bondadoso y más humano, ya que la fe en Jesucristo alimenta la vivencia en la virtud", añadió Aranguren. La misa coincidió con la festividad católica de San Mateo, uno de los cuatro evangelistas, lo que Francisco destacó como "la historia de una conversión" al cristianismo. La Plaza de la Revolución de Holguín se llenó horas antes de la llegada de Francisco con peregrinos venidos de todo el oriente e incluso del centro de Cuba. Francisco llegó a la plaza tras un recorrido de unos 14 kilómetros en 'papamóvil' desde el aeropuerto de Holguín, a donde llegó desde La Habana por la mañana.  Holguín es uno de los centros más antiguos del cristianismo en la isla y ciudad natal de los hermanos Castro. Esta ciudad, en el sureste de la isla, es célebre en Cuba por su emblemática cruz de cinco metros construida en 1790 en lo alto de una colina.  La provincia agrícola de la que Holguín es también la región en la que Cristóbal Colón desembarcó en 1492. Fue en esta bahía donde supuestamente apareció, en 1612, la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, hoy patrona de Cuba, cuyo santuario se encuentra en la vecina ciudad de Santiago.  El pontífice llega a Santiago por la tarde para reunirse con los obispos en el santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, muy venerada incluso más allá de los católicos.   Dos ciudades en un día Visiblemente cansado, con el rostro enrojecido por efecto del calor húmedo, Francisco multiplicó el domingo en La Habana los encuentros con los fieles, los religiosos, los jóvenes, el presidente Raúl Castro y su hermano mayor, Fidel. La reunión con el líder de la revolución, que condujo el país durante medio siglo (1959-2008), fue discreta, como la que sostuvo con él Benedicto XVI en 2012. Se trató de "un encuentro muy familiar, muy informal" sobre temas mundiales, en especial sobre medio ambiente. El papa jesuita conversó con Fidel, quien fue a su vez alumno de jesuitas. Aunque estableció un gobierno ateo desde la proclamación de la revolución hasta 1992, el líder cubano se ha mostrado interesado por el enfoque de la Iglesia sobre los problemas globales. Francisco le obsequió varios libros religiosos, y Fidel le regaló a cambio un libro de entrevistas con el teólogo de la liberación brasileño Frei Betto, "Fidel y la religión". Por la noche, con aspecto agotado, Francisco habló más brevemente que de costumbre con los jóvenes cubanos reunidos en la catedral, animándolos a seguir "soñando" y a no perder "la cultura del encuentro", que une a las personas "a pesar de sus diferencias" . Previamente, ante los religiosos cubanos, con expresión seria e irritada, lanzó una acusación de una vehemencia particular contra una iglesia mundana y exaltó la pobreza y la misericordia. En su discurso, el papa subrayó que "el servicio" a los otros no debe ser "jamás ideológico", en lo que pareció una crítica velada al gobierno comunista. Francisco insistió en el compromiso de los católicos hacia los más vulnerables de la sociedad. Durante la misa, tres disidentes que habían intentado acercarse a él fueron detenidos por la policía. Algunos sectores de la oposición se quejan de que la reconciliación entre el gobierno comunista y la Iglesia hace notar su inconformidad. Y critican que el papa, como ocurrió con Benedicto XVI antes, no accediera a reunirse con una delegación de disidentes. El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, confió la noche del domingo a los periodistas que la Santa Sede estableció contacto con algunos disidentes, pero que el encuentro no había podido concretarse. El Papa dejará el martes Santiago de Cuba después de una misa final en la Plaza de la Revolución, para dirigirse a Estados Unidos. Allí le esperan importantes citas en el Congreso, la Casa Blanca y las Naciones Unidas, antes de terminar la gira con un Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia.

 

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