El eterno fugitivo

El eterno fugitivo

Julio 18, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo
El eterno fugitivo

El director Roman Polanski no fue extraditado a EE.UU., donde se le acusa de abuso sexual a una menor. El realizador de clásicos del cine como El Cuchillo en el Agua, El Bebé de Rosemary, Chinatown o El Pianista ha recibido el apoyo de miles de fans y de colegas. Su pasado no lo deja en paz.

Callejón sin salidaLuego de que las autoridades le retiraran la pulsera de vigilancia policial que le impedía alejarse de su jaula de oro, su hermoso chalet en la estación de esquí de Gstaad, Suiza, donde permanecía bajo arresto dimiciliario, el director Roman Polanski, de 76 años, se alejó raudo en su auto.Las especulaciones no se hicieron esperar: se marchó a París, donde vive con su esposa, la actriz y cantante Emmanuelle Seigner y sus hijos Morgane y Elvis, los que tuvo siendo ya sexagenario. Se queda en Suiza en casa de algunos amigos para huír de la prensa. “Asistirá el sábado (ayer) a un concierto de su esposa en el Festival de Jazz de Montreux, (oeste suizo)”, aseguró el diario Liberation. Lo verdaderamente cierto es que “uno de los más grandes directores de los últimos 50 años, un maestro”, como lo define el comentarista de cine colombiano Bernardo Hoyos, está libre desde el pasado martes, luego de que la justicia suiza negara su extradición a Estados Unidos, país que lo requiere para que responda por el delito de abuso sexual en menor de 13 años, hecho ocurrido en 1977 y por el que se echó a la fuga al año siguiente.Al igual que su arresto en Suiza en septiembre de 2009 cuando iba a ser homenajeado en el Festival de Cine de Zurich, ha sido motivo de gran polémica la decisión de las autoridades suizas de dejarlo en libertad alegando “duda razonable”, pues dicen, no recibieron toda la documentación solicitada a la Fiscalía del Condado de los Ángeles que lleva el caso. Uno de esos documentos probaría que, luego de que el director se declarara culpable, el fiscal de 1977 (ya fallecido) habría dado garantías a los abogados de Polanski de que si él pasaba 42 días en una prisión siquiátrica cubriría la totalidad de la pena en reclusión que debería purgar por abusar de la entonces modelo infantil Samantha Geimer. El realizador de clásicos del cine como El Cuchillo en el Agua, El Bebé de Rosemary, Chinatown o El Pianista ha recibido desde su captura en Suiza el apoyo de miles de fans y de colegas como Woody Allen, Martin Scorsese y Pedro Almodóvar. E incluso, del ministro de Cultura de Francia Fréderic Miterrand que esta semana mostró su regocijo por su no extradición y por el hecho de que por fin “dejara atrás un pasado doloroso”.Mientras, el portavoz del Departamento de Justicia de EE.UU. Philip Crowley dijo sentirse decepcionado por la decisión y advirtió que la violación de una niña de 13 años por un adulto debería considerarse un crimen y castigarse... Seguiremos buscando justicia”.Tal como pintan las cosas, Polanski, “el realizador que ha ensayado muchos géneros, que siempre tiene una mirada hacia el mal, lo perverso, hacia las pulsiones más primarias del ser humano: obsesiones, venganza, deseo, enfermedades mentales, muerte”, tal como resalta el crítico de cine Juan Carlos González, no le quedará de otra que cuidarse mucho más y no visitar los 181 países con los que Estados Unidos tiene convenios de extradición, porque como eterno fugitivo de la justicia de ese país aún la Interpol lo seguirá buscando.Paradójicamente, quien ya no desea que lo sigan buscando ni que lo sometan a la justicia es su víctima, Samantha Geimer, hoy de 46 años, residente en Hawaii y madre de tres hijos.Ella se mostró complacida con la decisión de las autoridades suizas y esperanzada en que la Fiscalía estadounidense cierre el caso. Ese asunto, dijo a Los Angeles Time, debió haber concluido hace 33 años, ya es suficiente. “Es el final de una pesadilla, sobre todo para mis hijos”. Es así que “ese enano, cabezón y buen conversador”, como lo recuerda el actor Salvo Basile, quien tuvo oportunidad de compartir con él durante un Festival de Cine de Cartagena, seguirá aportándole al cine, ese arte al que incursionó cuando tenía 21 años de edad y por el que le han otorgado por su filme ‘El Pianista’ (2002) los más importantes premios, como el Oscar de Hollywood, el Goya del cine español y La Palma de Oro, de Cannes.Polanski no se cansa de producir. Luego de ‘El escritor’, filme protagonizado por el ex 007 Pierce Brosnan, que se presentó recientemente con éxito en países como España y Argentina, el realizador se prepara para rodar en 2011 la adaptación de la obra teatral ‘Un Dios Salvaje’. Para esta cinta escribió el guión junto a la autora de la pieza escénica, la francesa Yasmina Reza, mientras permaneció preso por siete meses en su jaula de oro.Tragedia y abusoCuenta el crítico Bernardo Hoyos, basado en biografías que ha leído de Roman Polanski, que éste ha sido mujeriego por siempre, con fama de hipersexual y con un enorme poder de seducción.A pesar de embrujar con su inteligencia, bagaje cultural y su dotes de buen conversador a las que se le han antojado, este hombre ha librado sus mayores sufrimientos por esculturales y hermosas mujeres.Estaba en Europa finiquitando una próxima cinta después de su muy exitoso y diabólico filme El Bebé de Rosemary cuando le avisaron que su esposa, la modelo y actriz Tate Sharon había sido asesinada en su mansión de Malibú, junto a otros cuatro amigos. Era 9 de agosto de 1969.El cruel asesinato de su esposa embarazada en manos de la banda satánica de Charles Manson - cuyos miembros se hacían llamar Los Justicieros de Cristo y que según ellos, ajusticiaban a los que se estuvieran portando muy mal-- fue un golpe, del que confesaría en su autobiografía de 1985, nunca se pudo reponer.A la modelo y actriz estadounidense la había conocido en el casting de El Baile de los Vampiros, una parodia cómica y negra de los filmes de vampiros de la época, del que fue la protagonista. Con Tate, revelaría en su libro, había sentado cabeza, a tal punto de acceder a casarse con ella en 1966 y alquilar una mansión, cuando él era un hombre que le huía al matrimonio, al hogar, a los hijos.Luego de éxitos como Macbeth (1971) y El Inquilino (1976), éste último, “que curiosamente, rodó en el mismo edificio donde mataron a John Lennon, frente al Central Park”, anota el director Antonio Dorado, Polanski se ve nuevamente envuelto en el escándalo, acusado de abusar de la modelo de 13 años, Samantha Geimer.Polanski, “el cineasta que ha marcado a varias generaciones de cineastas, que explora la narración del terror y del suspenso de una manera especial”, como agrega Dorado, fue la comidilla entonces de la prensa internacional que reveló detalles del hecho.El director, entonces de 43 años, fue acusado de haberle dado champaña y una pastilla a su víctima para drogarla y violarla, además de otros cargos, como sodomía. Ellos se encontraban en la casa del actor Jack Nicholson. El realizador le haría unas fotos a la menor para la revista Vogue.Polanski se declaró culpable y negoció con la Fiscalía. Pero antes de que se le dictara sentencia huyó de Estados Unidos, país donde recientemente, otra modelo y actriz, también le instauró una demanda por abuso sexual. Se trata de Charlotte Lewis, una británica que hoy tiene 42 años y que reveló en Francia que Polanski abusó sexualmente de ella en París de la “peor manera posible” cuando ella tenía 16 años.A la británica la justicia americana no le cree del todo porque salió a relucir una declaración que había dado a un tabloide londinense hace once años, en la que había manifestado que fue amante de Polanski durante varios meses. Que no había necesitado acostarse con él para que la tuviera en cuenta en una película porque ya había trabajado con él en ‘Piratas’, que por cierto, fue un estruendoso fracaso, de varios que ha tenido el realizador.Uno de los abogados de Polanski cree que todo este asunto es producto de un chantaje. Sin embargo, en Los Ángeles, Lewis se sostiene en sus declaraciones. Argumenta que la citaron mal en el artículo del tabloide londinense y manifiesta que quiere tener la oportunidad de enfrentar a Polanski cara a cara en cualquier momento y en cualquier lugar del mundo “porque estoy diciendo la verdad y él lo sabe”. Sonado fue también su romance con Natassja Kinski, la actriz que fue abusada por su padre Klaus Kinski hasta los 14 años y de la que Polanski se deslumbró cuando la vio en un filme de Win Wenders.Con el argumento de querer hacerle un estudio fotográfico pidió autorización del padre de Kinski para conocerla. Ella terminó siendo su amante y la protagonista del aclamado filme Tess (1979), en el que ella personifica a una campesina abusada sexualmente por su primo.A pesar de su tragedia, de sus líos jurídicos y de su exilio de 33 años, Polanski se ha mantenido vigente, pues como asegura el crítico de cine Juan Carlos González, él supera todos sus problemas porque es muy bueno como director. “Su obra es la que habla de él, no sus escándalos”.Similar apreciación tiene Samantha Geimer, que, una vez conoció la candidatura al Oscar de Polanski por El Pianista en 2002, su filme más intimista, basado en la biografía de un músico polaco que sobrevivió al holocausto, se mostró de acuerdo con la postulación y manifestó: “Él debe ser honrado de acuerdo a la calidad de su trabajo. Lo que hace para ganarse la vida y su calidad no tienen nada que ver conmigo o con lo que me hizo”.De rumba en La HeroicaA Roman Polanski no le gusta hablar de las experiencias que vivió de niño en Polonia cuando sobrevivió al Holocausto.Sin embargo, este hombre de ancestro judío cuya madre murió en un campo de concentración y cuyo padre sobrevivió a otro, fue marcado tanto por la Segunda Guerra Mundial que en una de sus obras, El Pianista, exorcizó sus miedos y se valió de sus traumas y recuerdos para narrar una historia catalogada como una de sus mejores.“Hay muchas películas sobre el holocausto Nazi, pero El Pianista es narrada desde adentro de la guerra, no es una postal vista desde lejos sino desde un ángulo muy personal, del protagonista, un artista que se ve avasallado por la guerra y que hace reflexionar sobre cómo alguien tan sensible pudo sobrevivir al holocausto. La forma de narrar es muy madura, la actuación es formidable. Todos los elementos convergen para hacer conmover al espectador, funcionan a la perfección”, resalta el docente del Programa de Cine y Comunicación Digital de la Universidad Autónoma de Occidente Alexander Giraldo.Sin embargo, Margarita Cuéllar, docente del Departamento de Humanidades de la Universidad Icesi y coordinadora del Cineforo Teorema, asegura que Polanski no mereció el Oscar con El Pianista, premio que dice, muchas veces lo otorgan más por reconocer la carrera de un director. Sin demeritar a El Pianista, cree que el director tiene muchas otras producciones mejores y son antes de ese filme. Como El Cuchillo en el Agua, Repulsión, El Inquilino, El Bebé de Rosemary o Chinatown, conocida también como El Barrio Chino.Curiosamente, fue en Cartagena, a principio de los 70, donde asistía como invitado al Festival Internacional de Cine junto a Jack Nicholson, cuando el realizador y el famoso actor discutieron sobre el guión y el contrato para desarrollar Chinatown, apunta Salvo Basile.Su famoso filme detectivesco protagonizado por Nicholson, cuyo telón de fondo es la pelea que se libra por el agua y que refleja la corrupción política en Estados Unidos, fue nominado en 1974 a once candidaturas de los premios Oscar, entre ellas, a la de mejor director.Rememora Salvo Basile que Roman Polanski y Jack Nicholson se divirtieron mucho en Cartagena, donde “se metieron todo el perico del mundo”.Se hospedaron en el Hotel Caribe, sede del Festival. Como Basile era de los organizadores del evento, fue uno de sus acompañantes.“Me enrumbé mucho con ellos durante la semana del Festival. Era una época en la que en Colombia no tenía mucha violencia y en Cartagena había pocas discotecas. Así que una vez terminamos en el Burdel Veracruz, el único donde uno podía llevar hasta a la señora”, ríe a carcajadas el actor italocolombiano.Basile sostiene incluso que en esa época, un medio de comunicación nacional publicó una foto donde él, Polanski, Nicholson y otros personajes aparecen en las playas cartageneras.Y recuerda, además, cómo en una ocasión se encontró en el Festival de Cine de Venecia con Roman Polanski y se le acercó y le habló de Cartagena, de ese encuentro que tuvieron años atrás en el Festival colombiano.“Él, ya una superestrella, no me paró muchas bolas, se hizo el loco, el desentendido”, comenta Basile, quien remata diciendo entre risas, “pobre enano, ‘h.p.’ güevón”.

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