“El mundo está esperando el fin de las Farc”: José Luis Rodríguez Zapatero

“El mundo está esperando el fin de las Farc”: José Luis Rodríguez Zapatero

Marzo 23, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Arcadio González Ardila | Enviado Especial de Colprensa a Barranquilla
“El mundo está esperando el fin de las Farc”: José Luis Rodríguez Zapatero

José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno español.

El expresidente de Gobierno español, aseguró que “la Colombia de hoy es respetada y apreciada por la comunidad internacional”. Agregó que la paz tardará y es un proceso largo.

Debe ser el expresidente del Gobierno español más carismático. Y así lo mostró en Barranquilla. José Luis Rodríguez Zapatero arrancó prolongados aplausos en la instalación de la Cátedra Europa, con un discurso durante el que habló de escritores, de futbolistas, de colonización, de inversiones, en fin, de globalización. Quién lo creyera: un hijo de una sociedad tan machista como la española asegura que el primer principio para lograr la globalización es erradicar el machismo. Rodríguez Zapatero habló con Colprensa del calor de Barranquilla, del desarrollo económico de la ciudad, de los 12 kilómetros que trota cuatro veces a la semana y, obviamente, del proceso de paz. Incluso, hasta de Colombia en Brasil 2014. Su visita a Colombia fue para hablar sobre globalización económica. ¿En qué debe basarse la globalización? Hay varios aspectos. Uno de los más importantes es la igualdad de géneros. Mire, la mayor discriminación que ha habido en la historia es la que han tenido las mujeres. Ningún tipo de discriminación ha durado tanto tiempo ni ha afectado a tantas personas. Hasta hace poco tiempo las mujeres no podían votar, su acceso al trabajo y a la educación era limitado, mucho menos al crédito, al sostenimiento económico. Además la mujer ha sufrido la violencia del machismo criminal, que es lo más denigrante que hemos vivido en la historia, es una esclavitud que ha durado siglos. Lo más transformador en una sociedad es que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres. El machismo es algo que está ahí, en todas las sociedades. No nos engañemos: los hombres somos los principales responsables de semejante desgracia histórica. Necesitamos que la mujer tenga un papel igualitario, que no haya discriminación. ¿Y estamos lejos de llegar a ese punto? Hemos avanzado. Colombia ha avanzado mucho, he visto las estadísticas del foro mundial, pero todavía queda mucho trecho. Es verdad que hemos avanzado más en los últimos 30 años que en los últimos tres siglos. ¿Por dónde empezar a disminuir esa brecha? Si tuviera que decirlo: por la violencia de género, el maltrato, lo que algunos llaman violencia doméstica. Me parece que eso no tiene por qué quedar como algo privado; no, eso hay que hacerlo público, hay que denunciarlo, hay que combatirlo. Ahí es donde comienza la discriminación, la arbitrariedad, la visión de una sociedad autoritaria que no respeta a las mujeres. Bueno, para eso se necesita educación. ¿Qué hacer cuando en países como Colombia el presupuesto destinado a la educación es precario? Se ha ido incrementado. El problema no es de presupuestos, son los ingresos. Un país que tiene ingresos por debajo del 30 % es un país que parece que renuncia a la igualdad de oportunidades, a las políticas sociales, a una educación de primera. Incluso superando el 30 % de ingreso hay que hacer esfuerzos importantes, pero por debajo del 30 % no hay nada que esperar, porque no se puede financiar, eso se llama impuestos, cultura fiscal. ¿Cómo estamos en Colombia en cultura fiscal? Pagar impuestos no tiene buena fama, pero hay que hacerlo, hay que promover esa idea, hay que socializar la educación fiscal, la educación cívica. Los expertos como usted dicen que el problema no es conseguir recursos sino distribuirlos bien. Colombia es un país rico, pero el ingreso está mal distribuido… Bueno, Colombia tiene unos ingresos fiscales muy bajos. Lo que más cierra la brecha de la desigualdad, que en Latinoamérica es la más alta del mundo, es la distribución fiscal. Pero no solo eso, insisto mucho en la importancia del salario mínimo. ¿Por qué? El salario mínimo es clave, hay una parte del ingreso que redistribuyes después de los impuestos, pero hay otra que debe redistribuirse antes, que es el salario mínimo. En las teorías liberales, los economistas dicen que eso perjudica la competitividad. Claro, en teoría lo mejor sería empleos sin salarios, pero eso es falso. Hay que hacer que el salario mínimo sea un salario para vivir y que vaya ganando poder adquisitivo en función de la inflación. Hablando de la ‘reconquista económica española’, también hay una ‘conquista colombiana’ de España. ¿Qué explica ese fenómeno? En el último año Latinoamérica ha invertido más en España que España en Latinoamérica. Normalmente el área económica que tiene más capacidad de invertir es porque está en crecimiento. Ahora la situación se ha reequilibrado, hay una redistribución de la riqueza en el mundo, los países emergentes están ganando posiciones, estaban muy lejos de los llamados países ricos, pero China despertó: después de más de un siglo y lleva 10 ó 15 años creciendo y haciendo cambiar todo. Y América Latina está creciendo, en buena medida, por el crecimiento económico de China y eso se debe a que Latinoamérica tiene una dotación generosa de la naturaleza en materias primas que necesita el país más poblado del mundo. ¿Qué le espera a Colombia de parte de la Unión Europea y de España particularmente, a partir del TLC y del levantamiento de la visa Schengen? Es la consideración del papel tan prioritario que Europa y especialmente España dan a Colombia. No olvidemos que la cooperación con Colombia ha sido muy activa, que las inversiones han sido muy importantes por parte de España y que Europa es el segundo socio comercial de Colombia, después de Estados Unidos. La Colombia de hoy es respetada y apreciada por la comunidad internacional y el mundo lo que está esperando es la paz en Colombia, el mundo está esperando el fin de las Farc. Para Latinoamérica y el mundo es un mensaje muy importante decir que no se pueden usar las armas para defender las ideas. Las ideas se defienden con la palabra. ¿Usted ve cerca esa paz en Colombia? Tardará, es un proceso largo. Aunque se diera un acuerdo su ejecución traerá momentos de retroceso, de incertidumbre, pero la paz va a llegar en Colombia. Aunque tardemos, la situación ya cambió, ya inflexionó. ¿Este conflicto llegó al punto de inflexión? Sí. No me atrevo a decir cuándo ni los términos, pero todo va a ser distinto, después hay un largo camino por recorrer, pero después podremos respirar, no para correr, pero podremos respirar para hablar. Cuando usted negoció con la ETA tuvo muchas veces que guardar silencio, a pesar de las críticas. ¿Cómo ve la forma en que el Gobierno colombiano ha manejado este proceso? La prudencia es absolutamente imprescindible. Soy muy tajante y muy claro: no hay quien negocie con una banda violenta si eso se retransmite, porque habrá estrategias, tácticas en la negociación, que no se pueden desvelar, porque si no estás ayudando a tu enemigo. Sí creo que el Gobierno (de Colombia) puede informar de forma muy discreta a los representantes de las fuerzas políticas, pero con el compromiso de la confidencialidad. Pero someterlo todo al debate público, no puede ser, es contraproducente. ¿Cómo vio la Ley de Víctimas? ¿Es suficiente? Es imprescindible en una democracia. Nosotros tenemos una ley de víctimas fuerte, con un gran apoyo a las víctimas del terrorismo y eso siempre se ha hecho por amplios consensos. El consenso acelera la paz, el no consenso puede retrasarla. A las víctimas hay que honrarlas, reconocerlas, repararlas hasta donde se pueda, forman parte de la memoria colectiva de un país. En Uruguay, en algunos estados de Estados Unidos y en algunos países de Europa fue legalizada la marihuana. ¿Ese es el camino para erradicar el narcotráfico? Creo que 2015 va a ser un año decisivo. Naciones Unidas está proponiendo una gran cumbre en materia de drogas, en los dos próximos años este va a ser uno de los grandes debates mundiales. ¿Usted está de acuerdo con legalizar las drogas? No tengo una posición definida, debo confesar. La verdad, necesito reflexión y estudio, pero ante todo algo hay que hacer con el peor cáncer que vive Latinoamérica: el narcotráfico. Por tanto el debate hay que abrirlo. ¿Cómo ve a Colombia para el Mundial Brasil 2014? Depende; si está Falcao puede llegar a clasificarse a la segunda ronda. Hay muy buenas selecciones en Latinoamérica: Brasil, Argentina, Colombia. Me preocupa Chile, que está en el grupo de España. En los últimos años le he visto a Chile un fútbol duro, recio. Pero a Colombia le veo bien. Claro, es como Messi al Barcelona: una cosa es el Barsa sin Messi y otra con Messi, y Falcao en Colombia es lo que Messi al Barsa. Falcao es el Messi colombiano.

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