El ciberespacio, un desafío para controlar a los terroristas

Diciembre 05, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | AFP
El ciberespacio, un desafío para controlar a los terroristas

El lunes, Abdul Razak Ali Artan atropelló con un auto y atacó con una cuchilla a 11 personas en la Universidad Estatal de Ohio (OSU), en Columbus, tras lo cual fue ultimado de un tiro por la policía.

Los ataques dejan al descubierto un nuevo tipo de amenaza con grupos que impulsan en internet.

Esta semana se cumplió un año de la masacre  de San Bernardino, California, en la que una pareja irrumpió de la nada en una fiesta de navidad y mató a 14 personas. Evitar que atentados similares se repitan es aún un difícil desafío para las autoridades de Estados Unidos.

La prueba está, coinciden expertos, en el ataque de esta semana en Ohio por un estudiante somalí, que dejó 11 heridos, y antes en junio en el tiroteo en una discoteca en Florida, con saldo de 49 muertos.

“Estamos entrando en una fase muy peligrosa porque este tipo de ataques que están ocurriendo son increíblemente difíciles de enfrentar”, explicó  Jens David Ohlin, profesor de derecho internacional y experto en seguridad de la Universidad de Cornell.

“Son ataques sin mucha tecnología con uno o dos individuos usando una pistola, posiblemente un arma automática y en Ohio fue sólo un carro y un cuchillo”, subrayó.

Los ataques dejan al descubierto un nuevo tipo de amenaza hacia Estados Unidos y otros países, con grupos como el Estado Islámico (EI) que impulsan el terrorismo a través del ciberespacio, usando internet y las redes sociales para difundir mensajes de odio e incentivar la radicalización.

Fue así como el 2 de diciembre de 2015 Syed Rizwan Farook y Tashfeen Malik -que dejaron una bebé de seis meses- protagonizaron en San Bernardino (estado de California) el ataque más mortífero desde el 11 de septiembre de 2011, que dejó además 22 heridos.

Y trajo a casa de los estadounidenses la realidad de la lucha contra el extremismo islámico.

Las autoridades dijeron que Malik, nacida en Pakistán, conoció a su esposo, nacido en Estados Unidos, a través de un sitio de citas musulmán y se casaron en Arabia Saudita. Ella había jurado lealtad al EI en Facebook y fue clave en la radicalización de Farook.

El tirador de Orlando también se dijo fiel al grupo terrorista y se cree que el responsable de los más recientes ataques en Ohio también se inspiró en esta organización.

Y en el último caso, en Ohio, Abdul Razak Ali Artan, el  estudiante somalí tras herir el lunes  a once personas, este no tenía “vínculos directos” con grupos terroristas pero se “inspiró” en un responsable de Al Qaeda y en el grupo yihadista Estado Islámico.

El joven había mostrado su apoyo a los islamistas radicales en su página de Facebook, pero el secretario de Seguridad Interior, Jeh Johnson, dijo que “por ahora no encontramos vínculos directos con ninguna organización terrorista. Nuestras informaciones nos hacen pensar que es el acto de alguien que se autorradicalizó”.

Artan se “inspiró en (el exreclutador de Al Qaeda) Anwar al-Awlaki y en el Estado Islámico”, dijo por su lado la representante del FBI Angela Byers.

Expertos coinciden en que las probabilidades de que se produzcan ataques en suelo estadounidenses por lobos solitarios son cada vez más altas pues las células radicales se expanden cada vez más por las redes.

“Estamos viviendo en un mundo muy diferente al del modelo del 11 de septiembre, con terroristas entrenados llegando del extranjero con una visa falsa o legal y luego preparando el ataque. Ahora tienes gente siendo reclutada en internet y grupos (como EI) están cada vez mejor y mejor en ello”, indicó Abraham Wagner, investigador senior del Centro de Estudios Avanzados en Terrorismo.

A todo esto se le suma el discurso del presidente electo Donald Trump contra musulmanes y refugiados durante la campaña, que pudiera inspirar más ataques como el de San Bernardino.

“La manera como la campaña de Trump presentó el tema, un choque de civilizaciones entre el oeste y el Islam, no ayudó y puede empeorar las cosas. Pero tampoco se puede exagerar porque Estados Unidos ya estaba en una campaña militar contra el EI, antes de que Trump apareciera”, indicó Ohlin.

Con los mensajes terroristas inundando las redes, Wagner consideró que los servicios de inteligencia de Estados Unidos han fallado miserablemente en vigilar y analizar las publicaciones de y sobre el EI.

Necesitan actuar urgentemente en identificar amenazas y potenciales terroristas.

“Podríamos estar muchísimo mejor con el tipo de tecnología y recursos que tenemos, pero hay un problema cuando en este país no tienes un servicio de inteligencia doméstica. No hay realmente nadie que lo haga”, siguió.

Un reto es vigilar las redes sin violar derechos humanos y/o leyes internacionales. Aunque, según coinciden Wagner y Ohlin, la tendencia será a que aumenten los ataques yihadistas.

“A algunos los atraparás, a otros no. No es un problema que se pueda resolver completamente, pero podemos mejorar”, señaló Wagner.

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