El cardenal canadiense Marc Ouellet, un papable que dejó huella en Cali

Marzo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co
El cardenal canadiense Marc Ouellet, un papable que dejó huella en Cali

El cardenal canadiense Marc Ouellet, entre los doce más opcionados a ser Papa.

Sacerdotes de Cali que lo conocieron dicen que el canadiense es un hombre de mentalidad abierta, sencillo y espiritual. Recuerdan cómo fue su paso por la capital vallecaucana.

Hoy, cuando el cónclave elije al nuevo Papa, Cali recuerda que por sus calles pasó uno de los hombres más opcionados para dirigir a la Iglesia Católica ahora. Se trata del cardenal canadiense Marc Ouellet, quien llegó a la ciudad en 1984 para trabajar en la Arquidiócesis de Cali como miembro del equipo de padres directores del Seminario Mayor San Pedro Apóstol. Allí estuvo por cerca de un año enseñando teología y filosofía a jóvenes seminaristas que hoy son sacerdotes. En la Arquidiócesis, Ouellet se hospedó, dio sus clases y mantuvo contacto con sus guías espirituales. Los sacerdotes que conocieron al cardenal, quien actualmente tiene la responsabilidad de nombrar a los obispos en el mundo, dan fe de su sencillez y su carisma. Dicen que tiene el perfil para asumir los retos de la Iglesia. El padre José González, director de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Cali, fue su alumno en 1984 cuando cursaba segundo año de Filosofía. Dice que no solo es una persona de profundo conocimiento sobre filosofía sino que también conoce al dedillo “nuestras realidades en Colombia. Realidades como la música, la gente y nuestra lengua que la habla perfectamente. Nos corregía el español y nos ayudaba a construir gramaticalmente una oración”.También destaca su increíble talento para cantar y su destreza para entonar la música colombiana. 'Noches de Cartagena', era de sus favoritas y la cantaba dando muestra de su impecable voz. El Director de Comunicaciones de la Arquidiócesis de Cali considera que Ouellet es un “hombre que respondería a lo que el mundo necesita, de mentalidad abierta, que comprende a la gente. Trabajaría por la paz y la unidad de la iglesia y de la humanidad con otras religiones como el judaísmo y el islamismo”.Rescata su espiritualidad, la sencillez, el manejo de varios idiomas y su conocimiento de América como sus puntos a favor para ocupar la sede vacante.El párroco de la parroquia Santa Teresita y profesor de filosofía en la Universidad del Valle, José Octavio Lara Pachón, también lo conoció en esa época y considera que es un buen candidato para convertirse en Sumo Pontífice. Sin embargo, cree que la decisión depende del “acento que quiera darle la Iglesia a la situación religiosa actual”.“Si se piensa en un cardenal que tenga conocimiento del islam y se preocupa por generar un diálogo interreligioso, los africanos serían los más opcionados. Si se piensa en el mercado de Oriente, la elección se enfocaría en un papa que conozca la India o China y ese sería el filipino. Pero si uno piensa en la mayoría de católicos que hay en el mundo, tiene que ser un papa de las Américas y ese sería Marc Ouellet”, precisa el padre Lara.Frente a los grandes retos a los que se enfrenta el nuevo Sumo Pontífice como limpiar la imagen del Catolicismo y recuperar la fe de los creyentes, el párroco considera que son “procesos actuales a los que el Papa debe responder de forma inteligente sin cambiar la Fe”. El padre manizalita José Octavio Lara conoció al cardenal Marc Ouellet hace 28 años, cuando después de pasar por Cali tomó rumbo hacia Manizales para asumir como rector del Seminario de esa ciudad. Lo recuerda como un gran atleta, que además practica todos los días la natación para mantenerse activo. También destaca su talento para cantar: “En una visita a Grecia se puso a cantar en el teatro griego dejando sorprendidos a muchos turistas que se acercaron para verlo”.“Es un hombre muy sencillo y humilde. Recuerdo también que en una misión que hizo en el Queremal en Cali se acostó en una de las casitas de la zona a hacer la siesta sin ningún problema”, añade el párroco de Santa Teresita. El sacerdote dice que el cardenal canadiense tiene una formación académica de primer orden que lo acerca mucho más a la posibilidad de ser papa, porque fue alumno y amigo personal del más grande teólogo del siglo XX, Hans Urs von Balthasar. Asegura que, de hecho, se ha dedicado a la difusión de su obra a través de un movimiento que se llama comunión y liberación y de la revista más importante en la Iglesia Católica que se llama 'Communio'. "Lo que más recuerdo es que yo fui la mejor nota del salón en la clase de tratado de gracia en teología que él dictó en la época. Sin ser buen estudiante saqué 4.98. Lo recuerdo como un sacerdote cercano y amigo, muy sencillo, alegre". Esos son los únicos momentos que se le quedaron guardados en la memoria al padre Francisco Rodríguez Díaz del Castillo de la época en que Ouellet estuvo en Cali.El párroco del Santo Evangelio, en Antonio Nariño, y Capellán de la cárcel de Villahermosa destaca del cardenal su amplio conocimiento de la Iglesia en América, donde vive más de la mitad de los 1.200 millones de católicos del mundo. Marc Ouellet tiene 68 años de edad y nació en Lamotte, en la diócesis de Amos en Canadá. Habla perfectamente francés (su lengua nativa), inglés, español, portugués, italiano y alemán. Este políglota, tercero de una familia de ocho hijos, decidió convertirse en sacerdote a sus 17 años luego de leer "Introducción a la vida devota", de San Francisco de Sales.Obtuvo su licenciatura en teología en 1968, en el Seminario Mayor de Montreal. Seis años después, en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma, logra su licenciatura en filosofía y teología. En 1983 obtiene su doctorado en teología dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.En el año 2001 es nombrado obispo y un año después arzobispo de Québec y primado de Canadá. En 2003, Juan Pablo II lo nombra cardenal y actualmente es Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, uno de los más opcionados para convertirse en papa tras la renuncia de Benedicto XVI.

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