Egipcios exigen fin del legado de Hosni Mubarak y cambios reales

Febrero 25, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | EFE

Hastiados de reformas superficiales que maquillan el régimen egipcio pero no ponen fin a la herencia del expresidente Hosni Mubarak, decenas de miles de personas salieron este viernes a la calle para exigir cambios reales y un nuevo gobierno.

Hastiados de reformas superficiales que maquillan el régimen egipcio pero no ponen fin a la herencia del expresidente Hosni Mubarak, decenas de miles de personas salieron este viernes a la calle para exigir cambios reales y un nuevo gobierno.Los lemas y las pancartas presentes en la ya mítica plaza cairota de Tahrir, donde se volvió a vivir una concentración multitudinaria, lanzaban un mensaje unívoco centrado en reivindicar el comienzo verdadero de una nueva."Queremos un cambio real y un Estado moderno y libre. Se ha cambiado la cabeza del gobierno pero éste sigue la estela de Mubarak", aseguró a Efe en Tahrir el artista Azmy Nazif.Este egipcio, de unos 50 años, decidió establecer en un rincón de la plaza un espacio creativo en el que los manifestantes pudieran expresar libremente sus reivindicaciones.Decenas de personas se arremolinaban en torno a un panel para escribir sus peticiones, entre las que destacaba la formación de un nuevo ejecutivo, la liberación de los presos políticos y que tanto Mubarak como todos los altos cargos del régimen sean juzgados.Tras la caída de Mubarak, el pasado 11 de febrero, se inició un período de transición política y aunque esta semana han entrado en el gobierno algunas figuras de la oposición e independientes, la mayoría de los ministros y el jefe del gabinete, Ahmed Shafiq, proceden del régimen anterior."No necesitamos a los dirigentes antiguos", dijo a Efe el joven Omar el Guendi, quien definió como sus prioridades "la salida de Shafiq" y tener "libertad para elegir otro gobierno".El Guendi reconoce que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, al que Mubarak entregó el poder, necesita tiempo para llevar a cabo sus promesas de reforma pero, en su opinión, "seis meses es demasiado" .El joven hacía alusión al tiempo fijado por los militares para la celebración de elecciones, hasta las que está previsto continúe el gabinete liderado por Shafiq.Los egipcios no ocultaron su impaciencia por un cambio total y rápido de régimen durante esta nueva jornada de protestas en la que predominaron los gritos que pedÍan la caÍda de altos cargos del gobernante Partido Nacional Democrático (PND)."La banda de la injusticia y la corrupción", era el mensaje de un gran cartel colgado en Tahrir en el que aparecían los rostros de dirigentes antiguos y actuales del régimen, como el exprimer ministro Ahmed Nazif, el exministro de Cultura Faruk Hosni o el titular de Exteriores Ahmed Abul Gheit.Los nombres de Nazif y Hosni figuran en una lista de altos cargos del régimen a los que la Fiscalía General ha prohibido la salida del país, en la que también se encuentra el exministro del Interior Habib el Adli, muy criticado por la represión policial de las protestas.Estas disposiciones judiciales son insuficientes para los manifestantes, que consideran que todos los corruptos deben ser juzgados y que Mubarak tiene que ser llevado también ante los tribunales o incluso detenido, como expresó a Efe con convicción la egipcia Hadiga Mohamed.A las medidas penales contra antiguos dirigentes se suman las reivindicaciones de que se redacte una nueva Constitución y no que tan sólo se introduzcan algunas enmiendas, la idea de la cúpula militar.Las Fuerzas Armadas siguen gozando del respeto de la mayoría de los egipcios, pero cada vez son más las voces en la plaza Tahrir que critican su actuación y denuncian que los militares no están teniendo en cuenta las demandas del pueblo."El Ejército no ha cambiado nada y no tiene un programa para Egipto" , se queja Nazif, quien insiste en que la transición en el país no es válida con el actual gobierno.Para el artista, es necesario "la creación de una Asamblea Presidencial compuesta por dos civiles y un militar, una nueva Constitución y libertad para formar nuevos partidos" .Esta insatisfacción se reflejaba en Tahrir, donde hoy el ambiente no era tan festivo como el pasado viernes, denominado el "DÍa de la victoria" , sino que ha adquirido un cariz más reivindicativo.Custodiados por tanques y militares, personas de todas las edades y estratos sociales, cristianos y musulmanes, se mostraron unidos en sus demandas y en su sentimiento de orgullo por su país.Los manifestantes ondearon sin cesar la bandera egipcia y reivindicaron el papel del pueblo para escribir esta nueva página de la historia de Egipto.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad