Creador de Facebook, atrapado en su red

Noviembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Alberto Posso | Especial para El País
Creador de Facebook, atrapado en su red

Mark Zuckerberg es el creador de la popular red social Facebook. En la actualidad es uno de los jóvenes más ricos del mundo.

Mark Zuckerberg, de 26 años, no es un multimillonario cualquiera. Conozca las caras del padre de la red social más poderosa del mundo.

Al interior de ZuckerbergLo primero que molestó a Mark Zuckerberg al publicarse el libro 'Millonarios por accidente' de Ben Mezrich y la posterior película 'Red social' de David Fincher, fue la premisa de que el nacimiento de Facebook se había debido al afán suyo y de su cercano amigo Eduardo Saverin, por ligar chicas en Harvard.En la primera escena de la película, que transcurre a finales de octubre de 2003, se detecta a un adolescente brillante pero ególatra (Jesse Einsenberg), una persona socialmente 'rara', que termina una relación insultando a su novia Érica (Rooney Mara), y se desfoga tomando cerveza e ingresando al directorio de la Universidad, para copiar los nombres y fotos de las chicas en una web que llama 'Facemash', donde los muchachos podrían puntearlas de acuerdo con su atractivo físico.Aunque la acción de Zuckerberg figura en los archivos de Harvard y fue acusado oficialmente por mal uso de información interna (casi lo echan), los hoy cercanos al rey de Facebook se apresuran a decir que esta escena es simplemente una leyenda, y que la realidad lo demuestra: desde 2004 no se le conoce otra mujer que no sea su novia, la estadounidense de origen asiático, Priscilla Chan.La relación entre Zuckerberg y Priscilla Chan no sólo puede considerarse romántica, ya que ella ha sido vital en el proceso de Facebook, desde sus inicios. Sin embargo, ambos han luchado por mantener la esencia sentimental. En un reciente libro de Sarah Lacy, se dice que ella redactó una especie de contrato que determina el tiempo que deben estar juntos. Una regla dice: "Un día por semana, mínimo cien minutos a solas, y definitivamente no en Facebook".Amén de este debatido rol de conquistador o galán enamorado, nadie pone en duda la personalidad anárquica y particular de Mark Zuckerberg. Aunque sus empleados lo defienden febrilmente en el campo laboral ("casi ninguna empresa en Estados Unidos otorga los beneficios y el ambiente laboral que él nos da", afirma una fuente directa obtenida por El País), también aceptan que muchos ni siquiera lo conocen personalmente.Es un hecho que Zuckerberg es un obsesivo por el trabajo, se relaciona muy poco y prefiere hablar lo mínimo sobre su imperio. Ben Mezrich le insistió durante un año a fin de tomar su propia declaración para su famoso libro. "Creo que me tiene miedo", dijo Mezrich a los medios, "supongo que hablará pronto con otro escritor a quien pueda controlar, porque en esencia, es un controlador".La semántica de esa palabra, "controlador", cuadra con lo que la psicología moderna concede a la personalidad del hacker contemporáneo. Expertos indican que pretenden burlarse del mundo para abrirse camino hacia una meta que propendería por un mundo menos infeliz, donde ratifiquen su autoestima, hasta entonces no apreciada por los demás.Consultada por El País, la psicóloga clínica Katiuska Vera, graduada de la Universidad Santo Tomás y con un postgrado en Cuba, define así la personalidad de un hacker: "No puede ser catalogado como anormal, no es una patología. Hay unas características básicas, son inteligentes, creativos y buscan soluciones por fuera de los parámetros normales. Los hackers van más allá de los límites habituales, de las normas sociales, no lo hacen de forma abierta, sino en el anonimato. Poseen una conducta que tiende al voyerismo y al saboteo, en busca de información que no está autorizada, que forma parte de vidas privadas. Atraídos por eso y desarrollan mecanismos para descubrirlo".Y añade: "Este tipo de conductas generan a nivel de neurotransmisores, un excedente de adrenalina, similar a la sensación que otros encuentran practicando un deporte, conduciendo a alta velocidad, o tomándose unos tragos. Es cierto que se asocia generalmente a una forma de ser huraña y evasiva ante la sociedad. Introvertidos, no dan la cara, pero en ellos esto se considera normal".Mark Elliot Zuckerberg nació el 14 de mayo de 1984 en White Plains, Estados Unidos. Estudió en el Colegio Ardsley y la Academia Philips Exeter. A los 19 años, junto al actual jefe técnico de Facebook, Adam D'Angelo, creó un programa para ubicar canciones de acuerdo con el gusto personal de los navegantes, al que infructuosamente intentó comprar Microsoft, Apple y otras compañías.Con el apoyo de sus compañeros de cuarto en Harvard, Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz y Chris Hughes, desarrolló en 2004 la web 'The facebook'.Al tiempo que el éxito del sitio subía como la espuma, conflictos personales y legales hicieron múltiple aparición. Los hermanos Cameron y Tyler Winklevoss lo denunciaron por haber fundamentado su sitio en su proyecto 'ConnectU', para el cual le habían pedido apoyo técnico.Posteriormente, los Winklevoss obtuvieron recompensas millonarias a sus demandas, pero ínfimas en comparación al capital actual de Zuckerberg, avaluado en más de US$ 7.000 millones.En cambio Eduardo Saverin, a quien se conoce como "el verdadero millonario por accidente de Facebook", que sólo aportó el capital inicial y en principio nunca creyó realmente en la empresa, se quedó con el 5% de la compañía, toda una fortuna. Este detalle clave es ignorado en la película.En general, la opinión pública estadounidense aprecia en mayor medida la versión de David Kirkpatrick, autor de 'El efecto Facebook', que ha enfatizado que 'Red social', "es un pastiche, una amalgama de poca realidad y mucha ficción".Al contrario de Mezrich, Kirkpatrick se entrevistó muchas veces con Zuckerberg y compartió con sus socios y amigos. Su testimonio es simple y directo, al decir que la propuesta de libro y película es "inexacta y hostil", y afirmar que el productor del filme, Scott Rudin, "no quiso que yo participara en la producción"."Esta cinta describe torpemente a Mark Zuckberger como un idiota joven enojado, inseguro pero engreído, y él es todo lo contrario. Aunque es propenso a estar en silencio, es una persona ecuánime, segura, alegre y optimista”, añade Kirkpatrick.En cuanto a la recreación 'desaliñada' que el filme hace del personaje, todos están de acuerdo en que es la correcta. Así como luce Jesse Einsenberg, Mark Zuckerberg usaba sandalias 'Adidas' todo el tiempo, incluso en invierno. Nunca se peinaba y parecía mantener su mirada en un espacio irreal.Realidad y ficciónAaron Sorkin no dudó un instante en aceptar la propuesta del productor Scott Rudin para escribir el guión de ‘Red social’.Sorkin afirma: “Los temas de la película son tan antiguos como la historia misma: lealtad, amistad, poder, dinero, envidia, posición social, celos. Es un relato que hubiera podido escribir Esquilo, Shakespeare o Paddy Chayefsky. Por fortuna ninguno de ellos está disponible ahora, por lo tanto la escribí yo”.Consciente de que al basarse en las anotaciones para el libro de Ben Mezrich (abiertamente proscrito por Zuckerberg, quien lo califica como “la Danielle Steel de Silicon Valley”), Sorkin se dedicó a recopilar los testimonios de todas las personas que rodearon la aparición de Facebook.“Facebook protege mucho a Mark y tienen buenas razones para hacerlo”, opina el guionista, y luego añade: “Estoy seguro de que Facebook hubiera preferido que narráramos la historia sólo desde el punto de vista de Mark, pero esa no era la película que deseábamos realizar. Teníamos narraciones conflictivas, en vez de exponer una sola ‘verdad’, decidimos dramatizar todas ellas y escenificar el hecho de que son historias contradictorias”.De acuerdo con la investigación de El País, ‘Red social’ es un 60% fidedigna y un 40% ficción hollywoodense. Coincidencialmente, la cinta escenifica varios detalles que pueden considerarse ‘amarillistas’, pero que corresponden a la realidad.Zuckerberg organizaba alocadas fiestas en la casa de Palo Alto donde nació Facebook; con sus amigos colocaba una polea de la chimenea a la piscina para exóticos clavados; hizo imprimir una legendaria tarjeta de visita con el texto “Soy consejero delegado… puta”; se aparecía en pijama y pantuflas a citas con imperios económicos; y tuvo que soportar las locuras de su socio, Sean Parker, a quien una vez detuvo la policía por consumo de cocaína con menores de edad.Pero la mayor debilidad de la película se centra en la descripción de la personalidad del rey de Facebook, a quien la inventiva de Hollywood convierte en un muchacho amargado y hasta el final suspirando por el amor de su primera novia, lo cual a todas luces resulta sin fundamento.Buena parte del filme ocurre en la sala de audiencias donde se llevaron a cabo las diligencias por las demandas que ha afrontado Facebook. En dichas escenas, se muestra a un Zuckerberg distante, demasiado sarcástico, egoísta y prepotente. Los mismos abogados y fiscales, han desmentido tal actitud, afirmando que lo cierto es que es “espontáneo”.Y lo más incisivo del filme de Fincher, al exponer que Zuckerberg fue el creador, y también en cierta forma el ‘destructor’ de Facebook… es simplemente absurdo. La verdad es que amaba tanto a su “bebé”, que se negó durante años a considerarlo una empresa, y se resistió hasta último momento para comercializarlo publicitariamente.De cualquier forma, ‘Red social’ es una de las cintas más importantes del año. “Más que mostrar el origen del evento con mucho humor negro, resalta la fría soledad detrás del multimillonario éxito y critica la superficialidad de las grandes élites”, dijo a El País el crítico Alfonso Lizarazo, de ‘La Séptima Lata TV’ en Humor Channell.Por su parte, el escritor Ricardo Silva se explaya en epítetos: “Cuenta, con una precisión que no suele encontrarse sino en las películas bien escritas, bien actuadas y bien dirigidas (que son, dicho sea de paso, todo un milagro), la historia más relevante que ha contado el cine norteamericano en los últimos años: la de cómo se convirtió al mundo en una red de adolescentes”.‘Red social’ es distribuida por Sony Pictures y se estrena en Colombia el viernes 26 de noviembre, en 35 pantallas, inicialmente en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga y Barranquilla.Un mal necesarioDiariamente, más de 500 millones de personas revisan su Facebook. Allí encuentran detalles instantáneos y permanentemente actualizados de amistades y familiares a lo largo del mundo. La humanidad jamás dimensionó que a través de un click, tuviera la oportunidad de estar tan cerca de tanta gente, todos los días de su vida.Hoy por hoy, si Facebook fuera un país, sería el tercero más grande del mundo, el 150% de la población de Estados Unidos.A medida que las circunstancias de inseguridad mundial, el creciente desplazamiento de los sitios laborales a los mismos hogares de los trabajadores y el aislamiento natural de los seres humanos, Facebook se ratifica como la mayor influencia social del globo.Expertos coindicen en que es imposible cuantificar las consecuencias de este fenómeno masivo. Las acciones de Facebook crecen día a día y los últimos estimativos hablan de una compañía que vale más de US$ 30.000 millones.Sin embargo, no todo ha sido color de rosa para la red social pionera y líder en el mundo, que ha afrontado montones de problemas por las políticas de privacidad. Por otra parte, se estima que son miles de delitos cometidos a diario en el mundo cuyos orígenes han tenido que ver con Facebook, desde desfalcos financieros, violaciones y pederastia, hasta chantajes y asesinatos.Al tiempo de su monumental reinado en las redes sociales, Facebook se constituye en un “mal necesario”, a la manera de ver del experto en Informática, Juan Carlos Gil. “Ya no podemos erradicarlo de la vida cotidiana”, opina, “es parte de la vida moderna y como tal, la gente debe aprender a manejarlo. Se requiere un manual de reglas para accesarlo y estar pendiente de las nuevas formas delincuenciales que se filtran a través de este sistema. En realidad supone las mismas precauciones que tomas al salir a la calle hoy en día, en cualquier ciudad populosa del mundo. Sólo que aquí te enfrentas a miles de calles y a millones de antisociales, a los cuales puedes abrir la puerta de tu vida y de tu casa con sólo un click y desde cualquier lugar del mundo”.Para muestra, el propio perfil de Mack Zuckberger, a cuya zona privada tuvo acceso El País.Allí podemos obtener su correo electrónico e incluso su celular, saber de sus tres hermanas, Randi, Donna y Arielle, que es fan del comediante Andy Samberg, ama la música de Shakira y disfruta de Green Day, Jay-Z y Taylor Swift.Uno de los máximos hackers del mundo se deja entonces hackear prácticamente por cualquiera. Resulta un juego infantil revisar sus álbumes fotográficos, confirmar que forma parte de un club para millonarios de Hollywood, magnates de Wall Street y líderes tecnológicos denominado ‘Allen & Company’, con los que se reúne periódicamente (la última vez fue en julio pasado).Más increíble aún, en septiembre pasado, The New Yorker reveló al mundo cómo una nueva herramienta de Facebook, denominada ‘Lugares’, permite que los usuarios descubran en qué lugar del mundo exactamente se encuentra un usuario, siempre y cuando tenga activado su blackberry.Es decir, aquel personaje enigmático que al que nadie puede accesar, resulta exhibir su mundo en la red, como si estuviéramos viéndolo a través de una cámara, ni siquiera escondida... ¡abierta!Ejemplo: A las 2:45 a.m. del 29 de agosto de 2010, estaba en el Hotel Ace de Nueva York; a las 7:08 p.m. del día siguiente hacía su entrada a las oficinas de Paltl Alto; y el 31 del mismo mes estaba cenando con su amada Priscilla en la Taquería La Bamba, en Mountain View.En su perfil biográfico de Facebook, Mark Zuckerberg dice: “Trato de hacer del mundo un lugar más abierto”. No hay duda de que lo ha logrado, aún a costa de su propia privacidad, a riesgo de no poder preveer a tiempo un posible ataque, un eventual chantaje o un secuestro.Pero la gratificación es contundente: en su edición de octubre, la revista Vanity Fair lo cataloga como “el nuevo César”, ya que es el número uno en el poderío tecnológico mundial. Detrás de él quedan Steve Jobs (de Google), y Rupert Murdoch (del periódico The Sun).Mientras tanto, él sigue siendo el mismo ‘nerdo’, trabaja demasiado y se dice que “ha sido programado de por vida”.

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