Convalecencia de Cristina Fernández genera incertidumbre política

Octubre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I EFE
Convalecencia de Cristina Fernández genera incertidumbre política

Seguidores de la mandataria, Cristina Fernández, quien fue operada de una lesión cerebrovascular, siguen orando por su recuperación.

Todo parece indicar que la ausencia de la Mandataria será de un mes, mientras se recupera de la intervención a la que fue sometida.

La convalecencia de Cristina Fernández tras someterse este martes a una intervención quirúrgica que le drenó un coágulo de sangre en la cabeza, generó incertidumbre sobre quién y cómo se van a tomar las decisiones claves en un gobierno, marcado por la fuerte personalidad de la mandataria y cuando su reemplazo es un vicepresidente cuestionado y bajo investigación de la justicia. Pese a que la salud de Fernández, de 60 años, evoluciona favorablemente tras la cirugía practicada y que su vocero dice que se encuentra de "buen ánimo", sus médicos aún no informaron si la presidenta regresará a su despacho en la Casa de Gobierno en 20 o 45 días, lo que preocupa a analistas y opositores, quienes señalaron que el vicepresidente Amado Boudou no está a la altura del desafío de gobernar un país. Ese período de tiempo es la convalecencia normal para este tipo de cirugías, dijeron neurólogos consultados. Pero la ausencia de la mandataria de la contienda electoral, que elegirá a un nuevo Congreso a finales de octubre, no alterará el resultado de las elecciones, dijeron analistas consultados. La presidente ha sufrido un duro revés electoral en las primarias para cargos legislativos del pasado 11 de agosto, en las que el oficialismo dilapidó más de la mitad de votos obtenidos por Fernández cuando fue reelecta en 2011 con el 54% de los votos. El deterioro de los principales indicadores económicos, una inflación galopante y las restricciones a la compra de dólares han contribuido a una caída de la imagen positiva de Fernández. No obstante, los argentinos se han acostumbrado en estos años que lleva Fernández en el poder a que ella tenga el control absoluto de toda la gestión. Boudou, ahora a cargo del Poder Ejecutivo, "no tiene estatura moral", al decir de analistas y opositores, pues se encuentra investigado por la justicia por supuesto enriquecimiento ilícito y mal desempeño de funciones en un caso de corrupción. Para neutralizar cualquier suspicacia que rodeara a la sustitución temporal de la jefatura del estado por parte del vicepresidente, Boudou dijo el lunes, cuando se anunció la intervención quirúrgica de la mandataria, que la situación no es nueva y que no "genera ninguna incertidumbre". Dijo que se tenía previsto el mismo procedimiento del año pasado, cuando reemplazó a Fernández al serle extraída la glándula tiroides. La directora de la consultora Management and Fit, Mariel Fornoni, dijo a radio Once La Diez que Boudou es uno de los políticos "menos queridos" del país y el que "peor imagen tiene en el gobierno" . La imagen negativa del funcionario es de 44,6%, según un sondeo de dicha consultora realizado en septiembre. Fornoni explicó que el vicepresidente tiene muchos frentes abiertos, no sólo por el cuestionamiento de la opinión pública, sino también porque la justicia lo tiene en la mira. "No son tiempos de piloto automático", dijo en un informe el exviceministro de Economía Jorge Todesca, de la consultora Finsoport. "No existe un gobierno organizado sistemáticamente con funciones específicas para cada funcionario de alto rango". Además, estimó que "sin la presencia cotidiana" de la mandataria en la Casa de Gobierno, "el voluntarismo" de sus máximos colaboradores "se verá muy limitado" a instancias del "sistema de trabajo anárquico" que, según su visión, exhibe el Poder Ejecutivo. Fernández fue intervenida a tres semanas de las elecciones legislativas de 27 de octubre y en plena campaña electoral, que ella se había cargado literalmente al hombro debido a que las encuestas señalan que el oficialismo sufrirá un revés. Esa derrota obedece, entre otras razones, a la pérdida de popularidad de la presidenta en los últimos meses. Celia Kleiman, directora del Polldata-CK Consultores, dijo que la "coyuntura es totalmente diferente" a la de 2010 cuando Néstor Kirchner, marido y antecesor de Fernández (2003-2007) , falleció, pues en esos momentos la dirigente peronista gozaba de una alta popularidad. "Hay un descreimiento generalizado, no hay credibilidad en su figura", dijo Kleiman, que cree, no obstante, que la mandataria sigue gozando de un 30% del apoyo popular. "En el voto (de las elecciones de octubre) no va a haber una incidencia". Fernández se encuentra internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de la Fundación Favaloro. La intervención quirúrgica drenó del cráneo de Fernández un coágulo de sangre que le presionaba el cerebro a causa de un golpe que sufrió en la cabeza en agosto. Rolando Cárdenas, neurocirujano y director del Consejo de Stroke de la Sociedad Argentina de Cardiología, dijo a la AP que después de una operación de estas características "por lo general el paciente mantiene un drenaje entre 24 y 72 horas" . "De no haber secuelas, el tiempo de recuperación será más corto. Estimo que en unos 45 días puede estar en el ejercicio pleno de todas las funciones", dijo. El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, que anunció su candidatura para suceder a Fernández en 2015, fue uno de varios políticos argentinos que le desearon una pronta recuperación. "Esperamos que realmente pueda estar pronto en plenitud para lo que más le gusta hacer, por lo que siente esta pasión, que es trabajar incansablemente por nuevos logros, conquistas sociales, económicas y productivas", dijo. Decenas de seguidores se apostaron en las afueras de la Fundación Favaloro. Muchos aplaudieron cuando fueron informados que salió de la sala de cirugía. Algunos pasaron la noche en el lugar y celebraron una vigilia llevando estatuas de la Virgen de Luján, patrona de Argentina. La cirugía de Fernández fue programada el lunes, luego de que los médicos detectaron un día antes que la mandataria sufría un hormigueo en el brazo izquierdo así como una transitoria y leve pérdida de la fuerza muscular en el mismo lugar. A Fernández le ordenaron guardar reposo por un mes desde el sábado, cuando en le diagnosticaron el coágulo. Los pormenores de la operación fueron suministrados con cuentagotas por el gobierno, que guardó una actitud de extremo hermetismo en los últimos días sobre el estado general de la presidenta, lo que fue cuestionado por opositores y analistas.

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