Conmueve desaparición de joven en tragedia de tren en Argentina

Febrero 24, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co / AP

Lucas Menghini Rey, de 20 años, está desaparecido desde el día del accidente ferrovial. El joven no aparece en la lista de muertos ni hospitalizados.

Despidió a su hija de tres años muy temprano antes de subir al tren. Le prometió que a su regreso le llevaría un juguete. La niña lleva dos días esperándolo.Lucas Menghini Rey, de 20 años, permanece desaparecido desde el mismo instante en que el tren en el que viajaba chocó contra el paragolpes de la estación Once de Buenos Aires causando la muerte a 50 personas y más de 700 heridas en una de las mayores tragedias ferroviarias en la historia de Argentina.Menghini Rey, un joven de clase media, no está en la lista de muertos ni entre la treintena de personas que siguen hospitalizadas. Su desaparición conmueve a los argentinos, todavía impactados por el trágico accidente e indignados por la inacción de las autoridades políticas frente a las deficiencias del sistema ferroviario."Lucas había tomado el tren esa mañana en Padua (suburbio al oeste de esta capital). Viajaba todas las mañanas a la misma hora para ir a su trabajo en un call center (central telefónica) acá en capital. No está en la morgue, no está en los hospitales", contó a The Associated Press Fernando Díaz, de 27 años, amigo del joven.Díaz y una docena de amigos se instalaron desde el jueves en el vestíbulo central de la estación Once a pocos metros del andén donde todavía está el tren accidentado, tapado con cartones y telas negras. El grupo colocó sobre el piso una tela escrita a mano con la leyenda: "Seguimos buscando, Lucas Menghini Rey, "Chimu" (su apodo)".Pese al bullicio de la estación puede oírse el aplauso de los amigos de Menghini Rey. Es una práctica común en Argentina que la gente aplauda cuando un niño está perdido.Sus amigos y familiares creen que Menghini Rey podría estar deambulando por la ciudad en estado de shock post-traumático o habría sido inscripto con los datos equivocados en un hospital."Un rescatista dice que lo sacó del tren y que Lucas estaba como asustado. Es el único dato concreto que tenemos", relató Díaz, quien está en contacto permanente con los padres de su amigo.El miércoles por la mañana el tren ingresó a la estación a 20 kilómetros por hora y no frenó, por razones que todavía se investigan. La mayoría de las víctimas estaban entre el primer y segundo vagón, que se incrustó casi seis metros en el que tenía delante. La formación tenía varias décadas de uso y una estructura que no estaba preparada para soportar la colisión.El accidente, el tercero con víctimas mortales en un año, ha puesto nuevamente en primer plano la deficiencia del sistema ferroviario, privatizado en la década del noventa, que es utilizado por cientos de miles de personas a diario. La falta de controles del Estado también ha sido blanco de duras críticas."Acá hay culpas compartidas entre la empresa concesionaria y el gobierno que no controla", opinó Andrés Peralta, un estudiante de 28 años, quien firmó un petitorio presentado por un grupo de izquierda para que los trenes vuelvan a manos del Estado.Los amigos del joven desaparecido levantaron varias pilas de cartones a las que pegaron la foto de Menghini Rey junto con la leyenda: "Somos frágiles como el cartón".A principios del siglo XX Argentina tenía una de las redes ferroviarias más modernas del continente. Tras un deterioro de décadas, el sistema fue privatizado bajo el gobierno neoliberal de Carlos Menem (1989-1999), pero las promesas de un servicio más eficiente nunca se cumplieron.La tragedia de la estación de Once, la tercera más grave de la historia, "es una consecuencia directa del incumplimiento de normas básicas" que fueron denunciadas por la Auditoría General de la Nación en un informe elaborado en 2008, declaró el jueves su titular Leandro Despouy.El documento, al que tuvo acceso la AP, detalla entre otras deficiencias en las formaciones el faltante de manijas de freno de emergencia, freno de mano inoperante y cilindro de freno inoperativo. Fue presentado al Poder Ejecutivo y al Congreso, pero nada se hizo.La concesión de la línea está a cargo de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA). Ejecutivos de la compañía están involucrados en una causa judicial por corrupción contra el ex secretario de Transportes, Ricardo Jaime.El gobierno anunció la víspera que no tomará ninguna decisión con TBA hasta tanto no se expida la justicia."Cuando ocurre una tragedia, los gobernantes no quieren pagar el costo y por eso no dan la cara", afirmó Peralta, en referencia a las fuertes críticas que ha provocado la decisión de la presidenta Cristina Fernández de llamarse a silencio y refugiarse en su residencia en la Patagonia.Fernández tiene previsto recibir allí a su colega de Paraguay, Fernando Lugo, quien viajará primero a Buenos Aires para saludar a los familiares de la media docena de compatriotas que murieron en el accidente.La política no es una preocupación ahora para Priscila Serra, de 24 años, que lleva dos días sin dormir buscando a su amigo Menghini Rey."La mejor demostración de lo que es Lucas como persona somos todos sus amigos acá, del barrio, de las dos bandas de rock que integra", dijo mientras señalaba a la docena de jóvenes menores de 30 sentados en la estación de Once."El está lleno de vida, un padre ejemplar. Dios nos ayude a que aparezca pronto", agregó.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad