Con asados, música y cartas emotivas esperan a los mineros

Octubre 13, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Alejandro Aguirre, enviado especial de El País, Copiapó.

La municipalidad de Copiapó anunció que habrá celebración en las calles en las plazas y en las casas de las familias de los hijos de esta ciudad, en la cual viven la mayoría de los mineros atrapados. Otros dicen que el día festivo será no de un día, sino de una semana.

Copiapó es un hervidero. La población más cercana a la mina San José está abarrotada de banderas chilenas, movidas por el viento de la primavera y mensajes en papeles de colores con letras y reflexiones que hacen detener al más incrédulo.Ya los 33 mineros son héroes, leyendas vivas del Bicentenario que no imaginan a una población que le plasman su admiración y tenacidad por lo vivido, por lo soportado en más de dos meses, algo que nadie en el mundo había vivido. Todo eso se asoma en estos 69 días cumplidos este martes cuando el Gobierno decidió que sería el día para rescatar a unos héroes mediáticos. No hay pancartas ni banderas que no digan la frase que parece un arma de combate: “Fuerza Mineros”. El propio Presidente, Sebastián Piñera, lo manifestó a su paso por los caminos de la mina polvorienta.“Muy esperanzador, muy orgulloso de ser chileno”. Hasta él, que se interesa por lo patriótico, decidió irse de rojo, un rojo intenso de su bandera, su país. La madre de Carlos Bugueño, Guadalupe Alfaro, cambió de opinión y dijo que hará una gran fiesta en la zona donde vive, en Tiltil Bajo, una periferia de Copiapó. “Yo le haría un asado, le daría un beso y le diría que no fuera más a la mina”, dijo.Entre tanto, Alberto Segovia, hermano del minero Darío, le tendrá una sorpresa y será la de sus hijos, a quien no veía desde hacía dos años. “Una fiesta no compara nada con que sus hijos lo recuerde”, dice el familiar. Su esposa, Jessica Chilla, prefiere aguardar. La municipalidad de Copiapó anunció que habrá celebración en las calles, en las plazas, y en las casas de las familias de los hijos de esta ciudad, en la cual viven la mayoría de los mineros atrapados. Otros dicen que el día festivo (cívico) será no de un día, sino de una semana.La familia Mamami Solis, cuyos miembros están instalados casi a la entrada de la mina, permanecen silenciosos y sólo esperan abrazar al minero Carlos y casi que irse de inmediato del país. Se confirmó que Evo Morales esperará que salga y toda vez que se recuperé visitarlo en La Paz. Desde escenarios municipales y convocatorias populares hasta asados familiares exclusivos al núcleo más cercano de los trabajadores se vivirán desde este miércoles. Se confirmó que unas 30 mil personas saldrán a la calle a saludar el paso de los mineros, durante su traslado al hospital local.Allí, seguramente, vivirán los dos días más largos de sus vidas, días para recuperarse, pero que al final verán la luz bajo música, mucha comida, y un sinnúmero de felicitaciones porque desde su rescate serán otros para el mundo.

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