Centroamérica requiere cambios estructurales para blindarse ante el crimen

Centroamérica requiere cambios estructurales para blindarse ante el crimen

Marzo 05, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | EFE

Según informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, JIFE, el creciente poder de los grupos de narcotráfico es proporcional al aumento de la corrupción y los homicidios en esta región, lo que la ha convertido en la más violenta del mundo.

Centroamérica necesita una "receta propia" para hacer cambios estructurales e institucionales que reduzcan su vulnerabilidad ante el crimen organizado y sus muchas manifestaciones, entre ellas el tráfico de drogas, que la ha convertido en la región más violenta del mundo."El problema en Centroamérica es de gobernabilidad", afirmó hoy en entrevista con Efe el miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, JIFE , Francisco Thoumi, al presentar en Panamá un informe regional anual sobre el estado de la lucha contra las drogas.Los países de Centro de América, donde viven casi 46 millones de personas, la mayoría en la pobreza, deben buscar vías para "hacer cambios institucionales y estructurales para que las tensiones producto de la modernización no los lleven a ser horriblemente vulnerables a las drogas, a la corrupción y a otros crímenes", afirmó Thoumi.Según el informe de la JIFE correspondiente a 2012, el creciente poder de los grupos de narcotráfico es proporcional al aumento de la corrupción y los homicidios en Centroamérica, lo que ha convertido a la región en la más violenta del mundo.Aunque en la región de América Central y el Caribe se cultiva cannabis y opio en cantidades pequeñas, el principal riesgo está en su condición de zona de tránsito de cocaína desde América del Sur hacia Estados Unidos, señaló el organismo del sistema de Naciones Unidas.Añadió que el narcotráfico en Centroamérica "ha corrompido a algunas de las instituciones públicas, desbordadas en varios casos ante los recursos desplegados por las organizaciones de traficantes".A juicio Thoumi, el grave problema que existe en la región por el tráfico de estupefacientes solo refleja síntomas de una cantidad de dificultades sociales no resueltas frente a la modernización, el consumismo y la globalización.Por ello, los países centroamericanos deben producir esos cambios estructurales e institucionales a partir de una "receta propia", que se adapte a las características particulares que ha adquirido en el crimen organizado en la región.Desde el exterior, los centroamericanos pueden recibir recomendaciones de buenas prácticas, que indudablemente pueden ayudar al alcanzar el fin último, como es el combate al crimen organizado y sus al menos "23 diferentes tipos" de manifestaciones, dijo Thoumi."Estamos enfrentados a este drama en el que las organizaciones criminales están muy diversificadas, por ello es necesario que se lleve la acción en la dirección correcta", resaltó.Francisco Thoumi, que presentó el informe regional de la JIFE ante representantes del Ministerio Público panameño, delegados diplomáticos y de organizaciones internacionales, resaltó que en los últimos años América Central y el Caribe se ha convertido en una importante zona de tránsito del tráfico de cocaína.Asimismo, dijo que aumentó el poder y la rivalidad de los grupos de traficantes y la influencia de los carteles de drogas en las pandillas o 'maras', lo que ha contribuido al aumento en la corrupción y las tasas de homicidios en la región.La extrema violencia que azota a la región, que tiene una tasa promedio anual de más de 20 homicidios por cada 100.000 habitantes, cuando la media del mundo desarrollado es 8, según la ONU, es vinculada a la acción de los narcotraficantes.En Centroamérica también se ha incrementado el uso indebido de preparados farmacéuticos que contienen estimulantes, añadió Thoumi sin ofrecer datos estadísticos.

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