Caso de Malasia pone en duda protocolos de seguridad aéreos

Caso de Malasia pone en duda protocolos de seguridad aéreos

Marzo 24, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz | Corresponsal de El País en España
Caso de Malasia pone en duda protocolos de seguridad aéreos

El oficial Rayan Gharazeddine, a bordo del un Orion AP-3C de la Real Fuerza Aérea Australiana, busca pistas sobre el vuelo MH370 de Malaysia Airlines en el Océano Indico. Varios países ayudan en la búsqueda de este aparatos y sus tripulantes.

La búsqueda del avión de Malasia traería un cambio mundial en la vigilancia de los aviones y pilotos.

La madrugada del 31 de octubre de 1999 el vuelo 990 de EgyptAir programado para la ruta Nueva York - El Cairo con 203 pasajeros, 5 pilotos y 9 tripulantes despegó por la pista 22R desde el aeropuerto JFK hacia la 1:20 a.m. Era un Boeing 767 al mando del capitán Ahmed El Habashi, -con mas de 40 años de experiencia y 36 en la aerolínea-, y el primer oficial Adel Anwar, de 36 años. Todo parecía ir bien. El despegue había sido normal, y la altura la propicia para activar la velocidad de crucero. Sin embargo, a casi una hora de vuelo, mientras el capitán estaba en el baño, el avión pierde la estabilidad y de inmediato se precipita a tierra y de tal manera, que dentro del aparato se presenta lo que llaman fuerza G, es decir, ausencia de gravedad. El avión alcanza el 99% de la velocidad del sonido. El capitán El Habashi intenta controlarlo utilizando los aceleradores y los frenos, pero le resulta imposible. Dos minutos antes de estrellarse en el mar a las 2:54 a.m., desaparece del radar.¿Qué había pasado? ¿Qué había sucedido dentro del avión? Los investigadores norteamericanos concluyeron tras rescatar la caja negra que no hubo una falla mecánica y los egipcios, que pudo haber sido un fallo de los elevadores del avión. Sin embargo, para el FBI, lo más probable era que el oficial Adel Anwar había tomado el mando del avión mientras el piloto estaba en el baño y de forma deliberada lo había hecho caer. Un suicidio. ¿El motivo? Le habían comunicado unos días antes que este sería su último vuelo porque iba a ser despedido. Para la Agencia norteamericana, Anwar había cortado la alimentación de los motores y desde entonces fue imposible recuperar el control de la nave.El avión fue encontrado en el mar, pero de manera misteriosa, nunca se encontró un solo cuerpo de los 217 pasajeros, algo extraño, ya que la Marina de Estados Unidos llegó de manera rápida al lugar y en casi la mitad de estos accidentes se logran recuperar cuerpos. ***La historia del Boeing 777-320 de Malaysia Airlines, que partió el pasado 8 de marzo del aeropuerto de Kuala Lumpur con 239 pasajeros y con destino a Pekín y se perdió 40 minutos después de despegar, se asemeja un poco a la del MH370, ya que según los datos suministrados por la compañía, la persona que estaba al mando del avión podría haber desconectado los sistemas de comunicación, quizá de forma deliberada o bajo amenaza. El avión descendió hasta los 5 mil pies de altura, algo que se hace para eludir los radares comerciales, y ya luego no se supo más de él, a pesar de que se sostuvo volando por al menos siete horas más, como lo indican las señales de los motores. Ninguna comunicación, ningún mensaje, ni siquiera de los pasajeros.La desconexión de los sistemas de comunicación Acars, Sistema de Direccionamiento e Informe para Comunicaciones con la Aeronave, solo lo pueden llevar a cabo personas familiarizadas con el avión, es decir, los pilotos y copilotos o un ingeniero de vuelo.Entre los aparatos desconectados figuran también los transpondedores que utilizan el radar secundario para enviar información extra sobre el vuelo, como la identificación del aparato, la ruta y la velocidad. Aunque se desconecta con un interruptor ubicado en la cabina, solo lo puede hacer el piloto o el copiloto.Este detalle ha reforzado la teoría de que algo pasó dentro de la aeronave, algo que tiene que ver con algún o algunos miembros de la tripulación. De ahí que las autoridades han volcado buena parte de la investigación sobre la vida de los encargados del vuelo.Si se encuentran restos de la nave se habrá resuelto una parte del misterio, la del accidente, pero seguirá sin resolverse lo referente a las causas.Desde 1948, al menos unos 88 aviones han desaparecido sin dejar rastro, según datos de la Aviation Safety Network, que agrega que en 2013 apareció un avión indio cuyo paradero se desconocía desde hacía 45 años.¿Pudo uno de los pilotos tomar el mando y estrellar el avión de Malaysia Airlines?“Es difícil saberlo hasta que no se encuentre una prueba concluyente en el historial de alguno de los miembros de la tripulación, o algún indicio fuerte que apunte hacia allá. Hasta ahora la información ha sido escasa y contradictoria de parte del Gobierno de Malasia que no ha descartado la posibilidad de un suicidio ya sea del piloto o del copiloto. Cuando los hombres controlan las máquinas puede esperarse cualquier cosa, lo normal, que funcionen bien, pero hay fallos humanos que no se pueden evitar”, dice el experto en Aviación José Luis Mendoza Pons.“En este caso -agrega Mendoza-, se ha descubierto que algunos de los aparatos del avión que emiten señales se fueron desconectando antes de la última trasmisión de los pilotos, pero los motores enviaron señales hasta siete horas después de la salida del radar. Es quizá una de las razones por las que se cree que ya sean los pilotos, de manera voluntaria u obligada, los que buscaron borrar el rastro del avión”.El piloto era el capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años y mas de 18 mil horas de vuelo y el copiloto Farq Abdul Hamid, que conocían muy bien la ruta.Para Ariel Schocrón, jefe de la Vocalía Técnica y de Seguridad del Vuelo, del sindicato español de pilotos, Sepla, es más difícil desconectar el Acars, que es como una especie de SMS de los aviones que de manera continua envía información por satélite sobre el estado de los sistemas del avión ya sea a la compañía o a los fabricantes.“Desconectarlo no es como bajar un interruptor. No, tiene que ser una persona experta, que conozca el avión, el que pueda entrar en sus tripas, al panel eléctrico-electrónico y al que se tiene acceso bajando por una trampilla desde la cabina. Es lo que los pilotos llaman el panel de los fusibles y como digo, se necesita la voluntad para desconectarlo, la intención. Al apagar los transpondedores, el controlador aéreo no puede ver en su pantalla el avión porque no ve la señales de información adicional que llevan. Sería visible solo por radares primarios como los militares, pero estos no sabrían de quién se trata, cuál es su identidad”.Según el último dato de los radares militares de Malasia el avión estaba a casi 30 mil pies de altura, al noroeste de la isla de Penang, rumbo a las islas Andamán, lo que significa que hubo un cambio drástico de trayectoria paralelo a la desconexión de los sistemas de comunicación.La opción de que los pilotos actuaran de manera conjunta está casi que descartada ya que no solicitaron volar juntos y fueron elegidos al azar por la compañía. Sus casas y ordenadores personales han sido registrados en busca de alguna prueba. El piloto tenía en su casa un simulador de vuelo de tamaño natural y han descubierto que la ruta que hacía la noche del 8 de marzo estaba bien estudiada y trazada en el aparato.En caso de atentados terroristas, es extraño que dos semanas después nadie haya reivindicado el atentado, en caso de que hubiera sido la causa de la desaparición del avión o de un secuestro.Para Mendoza, desde los atentados del 11S la identificación de los alumnos que van a las escuelas de pilotaje se ha hecho más a conciencia y se ha estudiado mucho más a los pilotos, su vida, sus relaciones personales, sus creencias, sus intereses políticos y hasta deportivos y culturales. Las compañías están obligadas a investigar los cinco últimos años de los antecedentes de los pilotos y cada vez que hay un cambio, las autoridades lo comunican.“Siempre se teme -agrega- que un piloto pueda suicidarse, inmolarse, que sea capaz de dirigir su avión como lo hicieron los terroristas contra las Torres Gemelas. Es posible, nadie lo descarta, es uno de los fallos del sistema y no se puede sino confiar en que no vaya a suceder, no se puede hacer mucho más”.Finalmente, otro de los puntos misteriosos del vuelo de Malaysia Air Lines, es que las llamadas balizas de emergencia, un transmisor de localización de emergencia (ELT), que transmite señales codificadas en caso de accidente, tampoco funcionaron.“Es una de las cosas que más llama la atención -dice Schocrón- porque estas balizas, en caso de emergencia, si un avión impacta en agua o en el mar y la fuerza del impacto es mayor a dos veces la fuerza de la gravedad, 2G, empiezan a emitir un sonido que sería audible en el avión, una señal vía satélite a un centro de control específico y otra señal de radio que puede estar emitiendo hasta tres meses. Pero hay dos balizas mas que son las que llevan las cajas negras del avión, una con las grabaciones de cabina y la otra con los datos del vuelo, pero su alcance es de apenas 4 kilómetros”. Islas Maldivas está investigando las versiones de algunos ciudadanos que la el 8 de marzo escucharon un avión volar muy bajo. Pero ¿podría alguien secuestrar un avión y mantenerlo oculto sin que nadie se diera cuenta? Muy difícil hacerlo en plena era de la informática, los satélites y los GPS.“Es muy difícil hacer aterrizar un avión de estos en cualquier parte, tiene que ser una pista muy resistente que pueda aguantar la presión que ejercen sobre el pavimento las ruedas y tener unos dos kilómetros de largo para que no haya daños en el aparato. Es más difícil de noche y el ruido del motor se puede escuchar a varios kilómetros, así que si han aterrizado, alguien tiene que al menos haber escuchado el ruido. Si se trata de un acto criminal habrá que revisar una vez más los protocolos de seguridad de los estados que hayan estado implicados, ya que es preocupante que un avión no identificado haya sobrevolado su espacio aéreo y no se hayan enterado”, -dice José Ramón Valero, director de la revista Avión.Aparezca o no el avión, el caso del vuelo MH370 servirá para decirle al mundo entero que mientras en aeropuertos de Estados Unidos y Europa los controles parecen excesivos, en ciudades de otras partes del mundo, como Kuala Lumpur, todavía pueden viajar pasajeros con pasaportes falsos, como los dos que tomaron este vuelo. Y además, que siempre el pasaje estará en manos de los pilotos y su sana voluntad de llevar a todos los pasajeros a su destino.Más pistas sobre el aviónFrancia reveló ayer nuevas imágenes satelitales que podrían mostrar restos del avión desaparecido de Malaysia Airlines, informaron las autoridades malasias, mientras equipos de búsqueda peinaban una zona remota del sur del Océano Índico para tratar de localizar un palé de madera que podría ser la clave para resolver uno de los misterios más grandes de la aviación. Las nuevas imágenes entregadas por Francia al gobierno malasio y reenviadas a equipos de búsqueda australianos “muestran objetos potenciales” en la misma parte del océano donde imágenes provistas anteriormente por Australia y China mostraron objetos que podrían ser restos del avión, dijo el Ministerio de Transporte de Malasia, sin dar más detalles. El vuelo 370 desapareció sobre el Golfo de Tailandia el 8 de marzo con 239 personas a bordo cuando iba de Kuala Lumpur, Malasia, a Beijing, China, activando una campaña internacional de búsqueda que ha sido infructuosa hasta ahora.La búsqueda del sábado pasado y ayer fue un poco frustrante porque “había nubes muy cerca de la superficie y algunas veces estuvimos completamente obstaculizados por las nubes”, dijo el teniente Russell Adams, de la Real Fuerza Aérea Australiana.

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