Cambios en gabinete de Cristina Fernández preparan a posible sucesor en Argentina

Noviembre 30, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee | Corresponsal de El País
Cambios en gabinete de Cristina Fernández preparan a posible sucesor en Argentina

Los recientes cambios hechos en el gabinete argentino, podrían suponer un esfuerzo de la presidenta Cristina Fernández por mejorar problemas que enfrenta el país como la crisis económica y energética.

Cristina Fernández estaría lista para delegar obligaciones a Jorge Capitanich, nuevo jefe del equipo de Gobierno.

El retorno de Cristina Fernández a la Presidencia, tras 48 días de reposo después de la cirugía de cráneo a la que fue sometida, ha marcado un giro en su forma de gobernar y en las decisiones políticas. El abandono del luto que lució desde la muerte de su esposo, Néstor Kirchner, hace tres años, tras su aparición amable en un video grabado por su hija Florencia jugando con un pingüino de peluche y el perrito Simón, regalo de sus amigos venezolanos, fue seguido de importantes decisiones políticas: el nombramiento como jefe de Gabinete de Jorge Capitanich, gobernador del Chaco, y del joven Axel Kicillof como Ministro de Economía, al tiempo que renunció el cuestionado Secretario de Comercio Guillermo Moreno.Luego siguieron las sorpresivas decisiones políticas, que anulan la retórica de los últimos años del “gobierno nacional y popular”.Preparando el sucesorLos nombramientos son consecuencia de la derrota sufrida por el oficialismo en las elecciones parlamentarias de octubre 27, y aparecen como concesiones a sectores distintos del espectro peronista: la de Capitanich, a los gobernadores regionales, que tienen un peso muy importante, y que definirán al sucesor de Cristina en 2015, y la de Kicillof, a los jóvenes de La Cámpora, la agrupación juvenil liderada por Máximo Kirchner, que logra por primera vez un ministerio, ni más ni menos que el de Economía. La cabeza de Guillermo Moreno rodó como concesión a los empresarios, que lo hacen culpable de los desatinos económicos de los últimos años, como el control de precios, la intervención del Instituto de Estadísticas, Indec, y el cepo cambiario vigente desde hace dos años.Estos cambios indican que, seguramente por prescripción médica, Cristina intentará alejarse del estrés cotidiano y dejará la administración de todos los días en el exgobernador del Chaco, un político de profesión.Capitanich ya ha impuesto su estilo, muy distinto del tradicional secretismo kirchnerista. Todas las mañanas, a las ocho, irrumpe en la sala de prensa y habla con los medios. En la escasa semana que lleva en su cargo, se reunió con empresarios, sindicalistas y sectores sociales, fue al Congreso, y prometió una batería de medidas económicas, demostrando que es él quien está al mando. Mientras que Capitanich fue recibido como un gesto de cordura política, no lo fue así la designación de Kicillof, de 42 años, quien ahora será el amo y señor del área económica. Kicillof ya venía manejando las riendas del Ministerio de Economía desde su escritorio como viceministro, pero ahora, como octavo jefe de la cartera económica de la era kirchnerista, deberá hacerse cargo de una situación cada vez más complicada.Volviendo sobre sus propios pasosOtro de los mitos de la retórica kirchnerista que la nueva Cristina está barriendo, es el del desendeudamiento. Con las reservas del Banco Central en caída constante y una inflación estimada en un 25 % anual, la prioridad son los dólares para empezar a resolver los desatinos económicos que han ido complicando cada vez más la situación del país. Parte fundamental es resolver los litigios con los acreedores externos y con las empresas que han demandado a Argentina por las deudas que todavía permanecen impagas desde el default de 2001. Haciendo de tripas corazón y olvidando su retórica, el gobierno también prepara un acuerdo con el odiado Fondo Monetario Internacional, que le exige cambiar las mediciones del Indec y aceptar la revisión anual de la economía, lo cual podría permitir el acceso a créditos internacionales.Un ministro para el final del mandatoCapitanich fue uno de los pocos dirigentes del Frente para la Victoria oficialista que triunfó en las elecciones parlamentarias del 27 de octubre, obteniendo más del 56% de los votos para su lista en el Chaco, en medio de la amplia derrota recibida por las listas apoyadas por Cristina en todo el país. Su nombre es uno de los que suenan como posibles precandidatos para suceder a la presidenta en 2015.La nueva Cristina está enviando un mensaje renovado: que intentará, en los últimos dos años que le quedan de gestión, resolver los problemas más graves, regularizando la situación con los acreedores externos, enfrentando la caída de reservas, la crisis energética, y colocando frente a la administración a Capitanich, un hombre que bien puede ser su elegido.

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