Balance de huelga que paralizó parcialmente Argentina por demandas salariales

Agosto 29, 2014 - 12:00 a.m. Por:
ElPaís.com.co | AFP.
Balance de huelga que paralizó parcialmente Argentina por demandas salariales

Los manifestantes caminan por la carretera Panamericana en Buenos Aires durante la huelga general en Argentina.

La inflación anual supera largamente el 30%, en tanto que la economía está en declive a punto de entrar en recesión plena.

Sin trenes, camiones ni vuelos internos se desarrolló este jueves en Argentina la segunda huelga nacional del año, convocada por las tres centrales obreras opositoras a la presidenta Cristina Kirchner, que paralizaron parcialmente al país que sufre alta inflación, recesión y tensión financiera. Los alcances del paro generaron una dura polémica entre el gobierno de la presidenta peronista de centroizquierda Cristina Kirchner, que minimizó la protesta, y los líderes sindicales del peronismo ortodoxo centrista, que calcularon en 85% la adhesión en todo el país. "Un 85% de trabajadores expresó sus deseos frente a un gobierno que no da respuestas. La inflación está bajando los salarios", dijo en rueda de prensa de balance el líder del paro, Hugo Moyano, del gremio de camioneros, aunque no logró paralizar el país como lo hizo el 10 de abril pasado. La inflación anual supera largamente el 30%, en tanto que la economía está en declive a punto de entrar en recesión plena y el sector financiero vive horas de incertidumbre por la batalla legal contra fondos especulativos en Nueva York, que derivó en un bloqueo judicial de pagos de la deuda, considerado "default selectivo" por calificadoras de riesgo. "No fue una huelga general. Un 75% no paró. El paro es político para posicionar a los sindicatos frente a las elecciones (presidenciales) de 2015", dijo en conferencia de prensa el ministro de Trabajo. No vamos a cambiar el impuesto de ganancias ", dijo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. En el primer trimestre la caída fue de 0,2% sobre igual período del año pasado. La estimación para el segundo trimestre, con cifras preliminares negativas, se conocerá el 24 de setiembre. Mientras Moyano hablaba en la sede de la central obrera CGT, fracción opositora Azopardo, sus partidarios cantaban " Cristina decime qué se siente (ante el paro) ", en una versión política del estribillo que los argentinos convirtieron en un hit en el reciente Mundial Brasil-2014 de fútbol para rivalizar con los brasileños. La mandataria dijo que sentía en la red social Twitter, pero al deplorar la destrucción por desconocidos de " vagones nuevos ¿Quién hace esto, los trabajadores? Sin palabras ", al aludir a la línea ferroviaria Sarmiento que une Buenos Aires con su periferia y los delegados militan en la izquierda trosquista. La huelga empezó en la madrugada con cortes de calles y accesos a Buenos Aires por parte de sindicalistas y activistas de izquierda que también paralizaron las actividades en provincias como Córdoba (centro), Santa Fe (centro-este) y Jujuy (norte). Los sindicatos denuncian que la inflación anual castiga sin piedad los bolsillos de los asalariados y el desempleo creció de 7,1% en el primer trimestre de este año a 7,5% en el segundo. Las principales demandas son derogar el impuesto a las Ganancias que cada día pesa más sobre los salarios y aumentar subsidios familiares en momentos en que la economía argentina mantiene su tónica recesiva al estancarse la actividad. " No vamos a cambiar el impuesto ", respondió Tomada. Antes del mediodía los manifestantes que cortaron accesos a zonas clave, levantaron los cortes y salvo algún pequeño incidente con la policía, el ritmo del día era casi normal, con bancos privados, comercios y supermercados abiertos. " Si no venía a trabajar me descontaban el día, y en esta crisis hay que laburar (trabajar) , si no es como atentar contra el propio bolsillo de uno", dijo a la AFP José Hernández, técnico dental que caminaba a su trabajo en la zona de Recoleta, en el corazón de la capital. La mayoría de las escuelas públicas y privadas abrieron sus puertas, aunque hubo menos alumnos. Los sectores en los que más se sintió la medida fueron transporte de mercancías, de dinero, postal, la distribución de bebidas y la recolección de basura. Los taxis y autobuses no se plegaron a la huelga, a diferencia del paro del 10 de abril pasado, cuando la adhesión de los choferes fue clave para garantizar el alcance de la medida de fuerza convocada entonces por el mismo grupo de sindicatos. La huelga fue organizada por la CGT-Azopardo de Moyano, la CGT-Azul y Blanca del gastronómico Luis Barrionuevo, y el sector opositor de la también dividida Central de Trabajadores de Argentina (CTA). El otro sector de la CTA y la CGT Balcarce, más cercanos al gobierno, no se plegaron al paro. La estratégica industria automotriz, un motor del crecimiento desde 2003, sufre derrumbes de producción y ventas, con secuelas de despidos y suspensiones de personal. En Argentina hay unos 11 millones de trabajadores registrados, de los cuales el 40% está sindicalizado, en tanto que otros cuatro millones carecen de empleo formal.

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