Aún hay gente viva que conoce las atrocidades de Noriega, dice su exasesor

Mayo 30, 2017 - 05:18 p.m. Por:
EFE / El País 
Manuel Antonio Noriega

Manuel Antonio Noriega, exdictador panameño en 1990.

EFE / El País

El coronel Roberto Díaz Herrera, antigua mano derecha del fallecido Manuel Antonio Noriega y el hombre que lo delató, dijo este martes que el exdictador panameño se ha llevado secretos a la tumba pero que aún hay mucha gente que está viva y que conoce las "atrocidades" que cometió en Panamá.

"Noriega fue el actor principal de una película que se volvió un drama oscuro y triste, pero en esa película había también otros actores secundarios que no han querido ni quieren hablar y que parece que no estuvieron en el escenario", declaró Díaz Herrera.

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Noriega, el último dictador de Panamá, murió la noche del lunes a los 83 años en un hospital público de la capital panameña, donde llevaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos más de dos meses tras sufrir dos cirugías por un tumor cerebral.

Díaz Herrera, jefe del Estado Mayor y segundo al mando del régimen militar en Panamá, tras ser dado de baja sorpresivamente en 1987, acusó públicamente a Noriega de fraude electoral en las elecciones de mayo de 1984, de narcotráfico y de estar detrás de la muerte de su predecesor Omar Torrijos en un accidente aéreo en 1981.

Torrijos y Díaz Herrera eran primos.

"Noriega no era fiscal, no era procurador, era el hombre que mandaba pero durante su régimen había una Corte Suprema, había magistrados, fiscales, procuradores, que fueron cómplices o que al menos sabían cosas y no hablaron", apuntó el coronel, que una vez más se desmarcó de los crímenes cometidos por Noriega.

El exdictador, que gobernó con puño de hierro el país entre 1983 y 1989 y fue derrocado por una cruenta invasión estadounidense, fue extraditado a Panamá el 11 de diciembre de 2011 tras cumplir más de 20 años en la cárcel en Estados Unidos y Francia por narcotráfico y blanqueo.

Hasta el pasado enero, cumplía más de 60 años de condena en la cárcel de El Renacer, a las afueras de la capital panameña, por la desaparición y el homicidio del guerrillero izquierdista Hugo Spadafora, por la muerte del militar opositor Moisés Giroldi y por la denominada Masacre de Albrook, en 1989.

En 2010, la justicia panameña abrió una nueva causa penal en su contra por su presunta responsabilidad en la desaparición, en 1970, y posterior muerte del dirigente izquierdista Heliodoro Portugal, cuando formaba parte de la extinta Guardia Nacional y era la mano derecha de su predecesor, el dictador Torrijos.

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