Ascienden a 120 los muertos por terremoto en Italia: Primer Ministro

Agosto 24, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co| AFP
Ascienden a 120 los muertos por terremoto en Italia: Primer Ministro

El terremoto, que se sintió en Roma y Venecia, despertó a la población a las 3:00 a.m. (hora local).

Numerosos turistas se encontraban en la región para participar en las fiestas que cada año la localidad de Amatrice organiza.

Por lo menos 120 personas murieron por el terremoto registrado en Italia, según un reciente reporte del primer ministro de ese país.

El balance oficial de muertos sube de hora en hora ya que hay mucha gente bajo los cúmulos de piedra así como muchos desaparecidos, según explicó a la prensa Immacolata Postiglioni, responsable de las operaciones urgentes de la Protección Civil.

"Desafortunadamente la cifra podría cambiar", reconoció.

Decenas de socorristas, policías y voluntarios trabajan sin descanso en las pequeñas localidades de Amatrice y Accumoli, en la región del Lacio, y Arquata del Tronto, en la región de Marcas, las tres más afectadas por el sismo, para extraer personas de los escombros y cúmulos de piedra.

El terremoto, que se sintió en Roma y Venecia, despertó a la población a las 3:30 hora local (1:30 GMT).

El epicentro fue localizado cerca de Norcia, una ciudad de la región de Umbría, a unos 150 km de Roma, según el Servicio Geológico de Estados Unidos Usgs.

Los heridos más graves están siendo evacuados a la capital de la provincia, Rieti, así como a hospitales de Roma y Florencia en helicópteros.

Las autoridades nacionales decidieron movilizar al ejército para las labores de rescate, que resultan particularmente complicadas debido a que se trata de pequeñas localidades en medio de las montañas que quedaron casi destruídas.

El jefe de la Protección Civil, Fabrizio Curcio, confirmó a la prensa que muchos edificios quedaron destruidos en muchas localidades y que se teme por la vida de sus habitantes.

Las imágenes que transmite la televisión resultan dramáticas, con montañas de piedra, derrumbes, edificios agrietados y casas reventadas por el movimiento telúrico.

Buena parte de los habitantes de las localidades más afectadas deambula por las calles, sin casa.

[[nid:570171;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/08/afp_fk6j9.jpg;full;{En la madrugada de este miércoles se registró un terremoto de 6,2 grados en el centro de Italia, dejando decenas de muertos en las localidades de Amatrice y Accumoli, en la región del Lacio, y Arquata del Tronto, en la región de Marcas.Fotografías: Elpaís.com.co | AFP}]]

"Se oyen sólo los gatos"

"Mi hermana y mi hermano están bajo los escombros. No dan señal de vida. Se oyen sólo los gatos", lamentó angustiado a la AFP Guido Bordo, de 69 años, mientras espera en Accumoli noticias sobre sus familiares.

Los operadores piden continuamente silencio para poder escuchar los lamentos, gritos y señales de manera de escarbar y hurgar para intentar salvarlos.

Una familia entera, dos adultos y dos hijos, que se encontraban de vacaciones en ese localidad perdió la vida en el sismo.

"Me salvé de milagro. Diez segundos fueron suficientes para destruir todo", contó Marco, habitante de Amatrice, al diario La Repubblica.

Las agujas del reloj del antiguo campanario de su pueblo, uno de los pocos monumentos que sobrevivió, marca aún las 3:30, la hora del fatídico sismo.

El alcalde del pequeño poblado de Accumoli, Sergio Pirozzi, contó que su comuna, situada a 40 km del epicentro, quedó completamente destruido.

"Tres cuartos del pueblo no existe más", lamentó conmovido tras confirmar daños en el hospital local.

"Aquí se oyen sólo los gatos", confesó a la AFP Guido Bordo, de 69 años, mientras espera noticias sobre su hermana, sepultada bajo los escombros.

"No da señales de vida", dice desconsolado.

Angustiado, Bordo deposita todas sus esperanzas en la excavadora, porque hasta ahora ha hurgado con las manos, sin guantes ni palas, para retirar la montaña de escombros, las piedras, vigas, trozos de ventanas que se acumulan ante la residencia de su hermana.

"Yo no estaba, pero tan pronto como ocurrió el sismo corrí hasta aquí. Se las arreglaron para sacar a los hijos de mi hermana que ahora están en el hospital. Pero ella y su marido no aparecen", contó.

Bordo y su hermano Domenico, junto con otras 30 personas, esperan informaciones en un espacio organizado a las afueras de la población.

Su hermana y su marido estaban pasando vacaciones en esa zona y figuran en la lista de desaparecidos, mientras los cuerpos de otros cinco ya fueron extraídos.

Poco después del mediodía, casi nueve horas después del primer sismo que sacudió de madrugada a los residentes, las grúas y excavadoras del ejército aún no habían llegado al pueblo, situado a 800 metros de altura.

Un helicóptero zumbaba continuamente mientras una ambulancia descargaba dos camillas cerca de una casa derrumbada.

Una docena de bomberos revisaba los escombros con palas antes de que llegue el personal especializado, con perros expertos en búsqueda, carpas y cocinas para organizar la primera noche sin techo de los damnificados.

Numerosos turistas se encontraban en la región para participar en las fiestas que cada año Amatrice organiza con ocasión de la creación de una célebre receta de espaghetti.

"Los hoteles estaban todos llenos", explicó el alcalde.

Se trata además de una de las zonas con más riesgo sísmico de Italia, país que posee una geología muy particular.

Varias réplicas pudieron sentirse durante el resto de la noche, una de 3,9 grados en la provincia de Perugia y otra más fuerte de 5,3, que nuevamente se sintió en Roma, hacia las 04:30 hora local.

El papa Francisco interrumpió su tradicional audiencia de los miércoles para manifestar su dolor y cercanía por las víctimas y reconoció que quedó perturbado por la noticia.

El centro de Italia sufrió hace siete años, en mitad de la noche, un fuerte terremoto de 6,3 grados que provocó mas de 300 muertos en la región de Acquila.

Sin muchas esperanzas 

La desolación invade toda la localidad, pedazos de persianas se mezclan con canastas de flores, trozos de pared con fragmentos de edredón, restos de móviles con zapatos rotos.

Dos mujeres sollozaban y se abrazaban frente a una casa derrumbada.

En la plaza principal, equipos de bomberos empleaban dos perros con la esperanza de encontrar a alguien con vida.

Uno de los canes rastreadores se detuvo de repente y se devolvió a un punto en particular: allí debería iniciar la excavación.

Sin embargo, Daniela Romanato, bombera que participa en la operación de rescate, no tiene muchas esperanzas.

"Los perros han sido entrenados para buscar e indican el lugar donde las personas están atrapadas" explicó.

"Pero como no ha ladrado, es muy probable que la persona esté muerta", explicó.

"Estamos enviando un perro más pequeño para ver si se puede meter hasta donde se encuentre la persona que se está debajo, pero es muy poco probable que haya un sobreviviente aquí", agregó.

El viento levanta el polvo, los niños llevan abrigos de invierno con chanclas de verano.

El personal comienza a instalar colchones y almohadas en un jardín y los trabajadores de la Protección Civil distribuyen bocadillos y agua.

"Apenas supe la noticia llamé a mi hermana, una y otra vez, pero no respondió. Me temía lo peor, y estaba en lo cierto. No veo cómo puede haber sobrevivido bajo este derrumbe", dijo Bordo.

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