Argentina, entre el cambio y lo mismo en las presidenciales de este domingo

Octubre 25, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Patricia Lee Wynne, corresponsal Argentina
Argentina, entre el cambio y lo mismo en las presidenciales de este domingo

De izquierda a derecha los candidatos Daniel Scioli, del Frente para la Victoria, y Mauricio Macri, exjefe de gobierno de Buenos Aires, de la coalición Cambiemos.

Daniel Scioli y Mauricio Macri son los candidatos a sustituir a la presidenta Cristina Kirchner. El primero representa la continuidad, el segundo es cuota de cambio.

Este domingo, Argentina elegirá entre la continuidad o el cambio: Scioli, gobernador de la provinica de Buenos Aires, con su color naranja, propone continuar el modelo de doce años de Néstor y Cristina Kirchner. Mauricio Macrí, ex jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con su color amarillo, es el candidato de los que quieren cerrar definitivamente el ciclo kirchnerista. 

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El motonauta del esfuerzo y la superación personal 

Scioli es el candidato de la autosuperación, el motonauta que supo sobreponerse a la tragedia de perder un brazo en un accidente durante una competencia en el río Paraná en 1989. Desde entonces, Scioli usa un brazo ortopédico, que le provoca muchas molestias. 

El actual gobernador es hijo de un empresario de origen italiano que tenía una famosa casa de venta de electrodomésticos. Scioli empezó administrando el negocio familiar, luego fue representante de la firma sueca Electrolux, pero su pasión fue el deporte. Como piloto de motonáutica, ganó ocho campeonatos mundiales a pesar del grave accidente, hasta que se retiró en 1997. Decidió entrar a la política de la mano del presidente Carlos Menem, que lo nombró Secretario de Turismo y Deporte.

Fue dos veces diputado y vicepresidente de Néstor Kirchner (2003-2007), para luego ser electo dos veces gobernador de la estratégica provincia de Buenos Aires, que gobierna desde entonces, donde vive el 38 % del electorado del país.

Scioli representa la continuidad, la falta de sorpresa, el país sin sobresaltos. Ofrece mantener todo lo que dieron los gobiernos kirchneristas, como la Asignación Universal por Hijo, la inclusión jubilatoria casi universal, los planes de apoyo social a madres y estudiantes. 

El candidato hace énfasis en su capacidad: “Yo sé qué hacer y sé cómo hacerlo”, repite. “Lo voy a hacer a mi manera. Sin sobresaltos. Con apertura para el encuentro y con firmeza en las decisiones”. 

La coyuntura económica es compleja: bajas reservas de divisas del Banco Central, un cepo cambiario que impide comprar dólares libremente, una enorme brecha entre el dólar oficial (9.50 pesos) y el dólar  negro (16 pesos), con una inflación que los economistas privados calculan para este año en cerca de un 28 %. Frente a este panorama, Scioli propone una política gradual para salir del cepo cambiario, atraer inversiones, y a la vez evitar una brusca devaluación.

Mauricio Macri, el empresario que quiere derrotar al peronismo

Mauricio Macri es el cambio, el que pugna por ganar el voto “antiperonista”. El ingeniero llega a estas elecciones con 56 años. Como Scioli, viene de la vida empresaria, y tiene apenas 12 años de experiencia política, pero muy intensa.

Hijo de uno de los más importantes empresarios de la Argentina, Macri estudió ingeniería para complacer a su papá, que no pudo terminar la carrera en Italia, y durante algunos años administró las empresas familiares, hasta que decidió postularse a la presidencia de Boca Juniors, el club de fútbol más popular del país (1995-2007), que ganó 17 títulos bajo su mandato. De allí, saltó a la política, primero como diputado nacional, y desde 2006 como jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires hasta este año.

A diferencia de Scioli, nunca ingresó al peronismo. Defiende un estilo empresarial de gestión del poder, sin ideologías, y se define como un dirigente de centro. Su campaña nacional se basa en mostrar los logros en la administración como jefe de la capital del país, donde ha implementado las bicicarriles y el Metrobus (copiado del Transmilenio de Bogotá).  

Su acuerdo con la Unión Cívica Radical (UCR), el segundo partido del país, le permitió presentarse como un candidato con proyección nacional y salir de los estrechos márgenes de la capital argentina, a donde se concentra su fuerza política. 

Macri propone negociar con los fondos buitre que han hecho un juicio contra el país en Nueva York exigiendo el pago del cien por ciento de sus bonos de deuda, que compraron después del cese de pagos de 2001 a precios irrisorios, arreglar las relaciones con  los organismos financieros internacionales y llevarse bien con Estados Unidos.

En materia económica, propone una medida radical: levantar de inmediato el cepo cambiario que impide comprar y vender dólares, una decisión polémica, pues muchos creen que implicaría una devaluación del peso.

A Mauricio le ha costado mucho sacarse la imagen de hijo del empresario Franco Macri, con su casa en el sector más elegante de Buenos Aires.

Otros aspectos 

La esposa de Scioli es la ex modelo Karina Rabollin. Su  vida fuera de la política se concentra en Villa La Ñata, un predio  en el delta del río Paraná, donde alberga los fines de semana a las más variadas figuras del espectáculo.

Macri fue secuestrado en 1991 y pasó 14 días en cautiverio hasta que su papá pagó un gran rescate por él. Está casado con Juliana Awada, una empresaria textil, y tiene una hija, Antonia, de cuatro años.

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